Filipe Luis, de carnicero a instagramer

img_20160922_015853El lateral izquierdo del Atlético de Madrid se ha convertido en el protagonista de la última jornada de liga, tras subir a su cuenta de Instagram una foto de su pie derecho, pie que por cierto sólo utiliza para ayudarse al subir y bajar del autobús. Con esa fotografía pretende demostrar que Luis Suárez le hizo pupita en una disputa limpia de un balón dividido.

Pero para entender el verdadero significado de esta publicación hay que recordar quién es el tal Filipe Luis. La primera camiseta que vistió en España fue la del Castilla, aunque es cierto que en la Casa Blanca nunca han presumido de ese pseudocanterano. De ahí paso al Deportivo, donde le costó hacerse con el puesto de titular, ya que era el típico lateral brasileño que se iba al ataque como una cabra loca y se olividada del primer mandamiento de un defensa, que es ni más ni menos que defender.

Después llegó su momento de gloria cuando en el verano de 2009 el Barça intentó su fichaje. La delicada situación económica del Deportivo hizo que Lendoiro tensase la cuerda pensando que pagarían su cláusula de 20 millones de euros, un auténtico disparate. En esos días el brasileño le suplicó y le lloriqueó a su presidente que le traspasase al FC Barcelona. Al final la directiva culé no pasó por el aro, rompió las negociaciones y fichó a Maxwell. Desde ese momento, Filipe Luis se convirtió en un acomplejado al no poder cumplir su deseo de jugar en un equipo llamado a ser el mejor de la historia.

Siguió jugando en el club coruñés, sufrió una lesión grave tras un choque fortuito en un partido contra el Athletic y al final, como mal menor, acabó fichando por el Atlético de Madrid, club que para él, tras el fichaje fallido por el Barça, no era más que un segundo plato o incluso la comida del perro.

En el Calderón pulieron su estilo y de qué forma. Se adaptó al cholismo, al juego áspero y a repartir cera, lo que le valió para que otro amante del jogo bonito como Mourinho lo reclutase para formar en el Chelsea un equipo de pandilleros. En Londrés fracasó y lo echaron a gorrazos, pero ahí estaba el Atleti para acoger a su hijo pródigo.

Al final, la temporada pasada intentó pasar a la historia del fútbol por destrozarle la rodilla al mejor jugador del mundo, acción en la que puso todo su empeño con una entrada escalofriante a Messi, aunque por suerte y milagrosamente no consiguió su objetivo. Y este año ha vuelto a demostrar sus miserias en el último partido disputado en el Camp Nou con una plancha traidora y sin posibilidad de disputar el balón contra el pie de apoyo de Arda Turán, excompañero suyo y a quien no perdona que sí haya conseguido jugar en el FC Barcelona… Pero qué mala es la envidia, Filipe. 

Pero ahora ha sorprendido cambiando la guadaña por el móvil, subiendo a sus redes sociales una foto de su pie con un puntito rojo, que bien podría ser la picadura de un mosquito. A la vista de la repercusión que ha tenido y del número de likes que ha sumado, el nuevo instagramer podía aprovechar la marcha de Justin Bieber de Instagram para convertirse en influencer. Seguro que con sus fotos nos haría disfrutar más que correteando por la banda izquierda de los campos de fútbol como un pollo sin cabeza. @Bajarlapasto

Mensaje para Filipe Luis: te dejo la fotos de las dos entradas antes mencionadas porque te has olvidado de publicarlas en tu Instagram. De nada.

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