Zidane se debate entre la casta y la gente

florentino_zidaneEl entrenador del Real Madrid (porque ya tiene el título, ¿no?) Zinedine Zidane se ha marcado el firme propósito de contentar a todos los aficionados merengues. Pero si eso es difícil en cualquier aspecto de la vida, ya no digamos en el proceloso mundo del fútbol, donde todos somos entrenadores (la mayoría sin título, como Zidane hasta hace bien poco).

Aunque tiene abiertos varios frentes dentro de su vestuario, ahora mismo el principal debate que el madridismo le plante a su técnico es quién debe jugar de delantero centro, Benzema o Morata.

La  casta del Real Madrid, con su presidente a la cabeza y acompañado por los inquilinos de la zona noble del Bernabéu y por todos sus palanganeros, lo tiene claro y ni se plantea que Benzema pueda empezar los partidos desde el banquillo. Aclaro que me refiero al banquillo de suplentes porque ya hemos tenido ocasión de verlo en el banquillo como acusado de los delitos más variopintos.

Por otra parte la gente, el aficionado de pie aborregado al que la caverna intenta alimentar con dosis diarias de alfalfa, en cuanto tiene un momento de lucidez comprueba que Morata aporta más soluciones al equipo y reclama su presencia, aunque con poca fe sabiendo que el que hace las alineaciones es el Visir de Chamartín y que la BBC jugará sí o sí por mandato presidencial.

Pero en la última jornada de Liga de Campeones y demostrando un desprecio absoluto por el rival, el Legia de Varsovia, Zidane se inventó un sistema de juego demencial para contentar tanto a la casta como a la gente metiendo con calzador al pobre Morata en medio del tridente de intocables. El resultado fue una indescifrable chapuza táctica que hizo que los malpensados volviesen a peguntarse en qué tómbola ha conseguido el francés el título de entrenador.

Debe ser por asociación de ideas que escribiendo sobre Florentino Pérez y Benzema he recordado una frase de la película sobre la mafia “Uno de los nuestros” que decía “¿No te dije que no hicieras nada que llamara la atención?” Apuesto a que algo parecido le habrá espetado el presidente a su entrenador tras el ridículo protagonizado en tierras polacas. @Bajarlaalpasto

 

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Lopetegui y su amor por los suplentes del Real Madrid

Cuatro inquilinos habituales en el banquillo merengue, como Nacho, Lucas Vázquez, Isco y Morata, han sido convocados por el seleccionador. ¿Cuáles son los motivos?

Lopetegui

En un país en el que todos somos seleccionadores en potencia, cualquier convocatoria que haga el seleccionador de turno es motivo de polémica. Que si tiene que ir fulano y mengano, que por qué no van zutano y perengano… siempre es lo mismo y siempre es origen de acalorados debates, principalmente en las barras de los bares – verdaderos centros de la sapiencia futbolística – y ya no digamos en Twitter, donde cualquier tuitero te monta una convocatoria en un plis plas.

Pero en esta ocasión la lista de 23 chirría, ya que Lopetegui le ha dado una vuelta más al columpio, al llamar a cuatro suplentes, pero muy suplentes, del Real Madrid para defender la camiseta de la selección española en los próximos compromisos contra Italia y Albania. Los cuatro fantásticos son Nacho, Lucas Vázquez, Isco y Morata, sorprendiendo sobre todo el caso del malagueño, jugador ignorado en su club donde a día de hoy es para Zidane ¡el séptimo centrocampista!

Es indiscutible que cualquier suplente del Madrid o del Barça tiene calidad para ser titular en cualquier otro equipo de primera división; pero no es menos cierto que si un jugador no juega asiduamente, es imposible que el seleccionador sepa en qué estado de forma se encuentra. Lo que me consuela es que, a la vista de esta convocatoria, pienso que nunca ha estado tan cerca de debutar en la selección. @Bajarlaalpasto

Presentaciones ‘low cost’ en Merenguilandia

morataEl dicho “cualquier tiempo pasado fue mejor” está de máxima actualidad en la Casa Blanca. Las presentaciones y puestas de largo por todo lo alto de hace años de jugadores fichados a golpe de talonario, mientras sonaba de fondo el Nessun Dorma o los gorgoritos de una gran madridista como Plácido Domingo, han dejado paso a actos celebrados en familia para anunciar la llegada de futbolistas de perfil bajo, aunque anunciados con el consabido “han nacido para jugar en el Real Madrid”.

Y es más, conociendo los modos del Visir de Chamartín, no se descarta que en alguna próxima presentación invite a un ginecólogo que confirme que en alguna ocasión le espetó a una parturienta “señora, acaba de tener usted un madridista”. Esperemos que el argumento no sea que al nacer lloró, porque entonces todos seríamos merengones de cuna.

Pero de momento este año se ha limitado a repescar a un madridista “de los de toda la vida” como Morata – aunque en su primer posado como futbolista luce una camiseta del Atleti – y a un cedido en su pseudofilial el Espanyol como Asensio, que ha pasado sus primera horas como merengón intentando borrar antiguos tuits en los que demostraba su admiración por el Barça, al más puro estilo Odegaard.

Lo que resulta chusco es que el argumento para no haber realizado fichajes de tronío no ha sido reconocer que United y FC Barcelona le birlaron delante de sus narices a sus soñados Pogba y André Gomes, sino afirmar sin sonrojarse que la plantilla es difícilmente mejorable, a no ser que cuenten con dejar sitio para los debuts de los hijos de Zidane.

En fin, a lo mejor no podemos descartar que el verdadero motivo por el que Florentino Pérez no ha tirado de talonario este verano pueda ser, aparte de que su querido Miguel Blesa esté pasando una mala época profesional, que la interinidad del Gobierno central le provoca dudas al no conocer quién será el próximo Ministro de Hacienda, no vaya a ser que se meta en un jaleíto por “un quítame allá una inspección”. Vamos, que la culpa – también en este caso – ¡es de Rajoy! @Bajarlaalpasto