Clattenburg también consigue un triplete de pacotilla

clattenburg¡Los tripletes siguen en oferta! Sí, porque hoy en día quien no tiene un triplete es porque no quiere, ya que cada uno se puede diseñar el suyo adaptándolo a su conveniencia. Y así el Real Madrid este año ha celebrado un triplete inventado por la caverna, aunque siendo justos lo que consiguieron ha sido un póker porque, a los tres títulos atracados y ganados entre prórrogas y penaltis, se han olvidado de sumar la liga de Zidane, un título no oficial pero que a la borregada merengue le ha servido para paliar la sequía de tener solo una liga de las verdad en los últimos ocho años.

Y Clattenburg  también lucirá con orgullo su triplete, tras haber puesto su pito al servicio del madridismo, fórmula infalible para conseguir nominaciones y prebendas. Y así, tras haber arbitrado a la carta las finales de Champions – conocida como el atraco de Milán – y de la Eurocopa – en la que fue felicitado efusivamente por Cristiano Ronaldo -, ahora ha sido nombrado mejor árbitro del mundo. Que en los partidos más importantes de la temporada haya concedido algún gol en fuera de juego, no haya pitado manos clamorosas dentro del área o haya perdonado expulsiones no ha sido más que pataca menuda, como diría el gran Caneda.

Pero no todos los que han ganado tres títulos han conseguido un triplete. Por ejemplo, esta temporada el Barça ha sumado tres títulos – Liga, Copa y Supercopa -, pero a ningún botarate se le ha corrido hablar de triplete. La diferencia está en que en Camp Barça sí que saben lo que es ganar el triplete – Liga, Copa y Champions -, ya que en los últimos años ha sumado dos, siendo el único equipo del mundo que puede decir esto, mientras los acomplejados del Bernabéu han tenido que inventarse uno low cost porque jamás en toda la historia han conseguido uno de verdad.

Por cierto, ¿sabéis quién ha quedado de segundo en la clasificación como mejor árbitro del mundo detrás de Clattenburg? Pues sí, Rizzoli… el que no vio las manos clamorosas de Gabi dentro del área que provocaron la eliminación del Barça en la Champions. ¿Os extraña este resultado? ¡A mí tampoco! @Bajarlaalpasto

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¿Por qué el Atlético de Madrid sigue sin denunciar ‘el atraco de Milán’?

sergio ramosEl pasado 28 de mayo el fútbol vivió otra de las jornadas que emborronarán un poco más su historia y su ya maltrecho prestigio. En esta ocasión la acción se desarrolló en Milán, sede de la final de la Champions League, y los protagonistas fueron los habituales cuando se trata de perpetrar un atraco futbolístico a gran escala: el Real Madrid, un dirigente deportivo al servicio del poderoso y un árbitro más aficionado a tocar la pandereta que el silbato. Es decir, en esta ocasión el tridente formado por Florentino Pérez, Infantino y Clattenburg cumplió su papel a la perfección, contando para ello con la participación del Atlético de Madrid, que bordó su personaje de “tonto útil” de la competición y se limitó a aplaudir y a gimotear cuando se consumó el robo delante de sus narices.

La final se decidió con un espectacular hat-trick de Sergio Ramos – gol en fuera de juego, penalti no pitado y expulsión perdonada –  lo que le valió ser elegido el jugador más valioso del partido. Además, el árbitro consintió que Pepe campase a sus anchas con una desbrozadora por la pradera de San Siro, lo que permitió que el Real Madrid acabase el partido con todos sus efectivos.

Pero lo realmente curioso no fue que el club merengue ganase una Champions de forma vergonzante, ya que eso es algo consustancial a su historia. Dejando al margen botijos y otros recuerdos de alfarería traídos en los años 50 de sus excursiones por diversas ciudades europeas, conviene recordar que la famosa ‘sétima’ fue conseguida con un gol en fuera de juego de Mijatovic y la ansiada ‘décima’ la ganó en Lisboa con otro gol ilegal de Sergio Ramos, quien se aprovechó de un placaje de rugby que, como buen galés, realizó su compañero Gareth Bale.

Lo que resultó sorprendente fue que ni al acabar el partido ni en los días posteriores ni ahora que ya han pasado dos meses desde el Atlético de Madrid –  ni directivos ni jugadores ni aficionados – hayan protestado mínimamente por lo que a los ojos del planeta fútbol fue una tropelía. Es más, en el momento en el que Ramos marca en clamoroso fuera de juego ni Godín ni Kike ni Filipe Luis, tres auténticos bufones, ni ningún jugador colchonero protestó la jugada. ¡Qué raro, ¿no?!

Las razones de este extraño comportamiento de ponerse de perfil por parte de un equipo que presume de intenso y de sangre caliente podrían ser estas:

1.- Su presidente Enrique Cerezo está siendo investigado por el presunto caso de corrupción que afecta a Ignacio González, expresidente de la Comunidad de Madrid, y ya se sabe que el Ministerio de Justicia tiene una de sus sedes en el palco del Santiago Bernabéu, por lo que no conviene importunar al Visir de Chamartín.

2.- El pacto no escrito pergeñado por Florentino Pérez y Enrique Cerezo con el visto bueno de Infantino recogía que el Atleti llegaría a la final de la Champions allanándole el camino al Real Madrid, eliminando a FC Barcelona y Bayern con la ayuda de Rizzoli y Çakir, y una vez en Milán sería abandonado a su suerte.

3.- Históricamente, el Atlético de Madrid ha sido un equipo perdedor que ha convertido la derrota cuanto más dolorosa en su seña de identidad. Es lo más parecido a aquel que decía “me gusta jugar al póker y perder… ¡ya ganar debe ser la leche!”.

Por todo ello, ¿no resulta sospechosa la inacción de un equipo del montón que permite que le roben dos orejonas en tres años? Me despido repitiendo la misma pregunta que da título a este artículo: ¿Por qué el Atlético de Madrid sigue sin denunciar ‘el atraco de Milán’? Se admiten pistas. @Bajarlaalpasto