Semifinal con pinta de match ball

semifinal Barça-R. MadridEl partido de vuelta de la Copa del Rey que se disputará  el martes 26 de febrero marcará un antes y un después en el devenir de la temporada tanto del Barça como del Real Madrid. Los azulgranas, con la liga prácticamente en sus vitrinas, tienen la ocasión de plantarse en la competición de la que son los actuales campeones y, al mismo tiempo, dejar muy tocado a su rival. Por su parte, el equipo blanco tiene ante sí la posibilidad de agarrarse a una de las tablas para salvar su caótica temporada, y además reforzaría su moral de cara al encuentro de vuelta de Champions League.

El resultado  del partido de ida disputado en el Bernabéu (1-1) hace que, en teoría, el Barça sea el favorito para plantarse en la final, ya que juega en su estadio y podrá especular con el resultado. En principio, no siente la obligación de salir a buscar la portería rival y tendrá que preocuparse más por mantener la posesión y el control del partido, evitando pérdidas peligrosas en medio campo, que harían que el Madrid pudiese montar su juego mortal de contragolpe. Así es que la primera premisa para el equipo culé será acabar las jugadas de ataque.

El Real Madrid tampoco renunciará a su estilo, y cederá el mando del partido a su adversario, pero apretando en la línea de medios para conseguir robar algún balón, y buscar que Özil consiga enlazar con Cristiano quien, probablemente, será el único jugador en punta en el Campo Nou.

Por parte local, la única duda en la alineación titular será la de Villa o Cesc. El guaje, jugando en su posición de delantero centro, fijaría a los centrales blancos, se encargaría de crear espacios para Messi y estaría con la caña preparada para rematar los centros que le llegasen desde las bandas. Si juega Cesc, el Barça sería más Barça, optando por los rondos eternos con Iniesta y Xavi, y un juego más paciente para plantarse en el área combinando y tirando paredes.

En el Real Madrid Mourinho no ha querido desvelar sus cartas y, dado el bajo momento de forma de sus hombres punta, no se descarta que sea CR el jugador más avanzado, abriendo a Di María a una banda y dando entrada a Kaká para que, junto a Özil, aguanten un poco más el balón antes de buscar el desmarque del delantero portugués.

Lo que sí es seguro es que, una vez más, viviremos un duelo apasionante entre los dos mejores equipos del mundo, y esperemos que sólo se hable de fútbol y que los jugadores sean los protagonistas por demostrar su calidad y no por motivos extradeportivos. También sería de desear que la sra. madre de Undiano Mallenco no se convierta en protagonista del partido, a no ser para felicitarla al final del mismo por haber parido a un árbitro de categoría.

La semifinal está servida y desde Bajarla al pasto apostamos porque el FCB se clasificará para la final. ¿Cuál es vuestro pronóstico?

 

La vida (la liga) sigue igual

Después del empate que reflejó el marcador al final del último clásico, podemos afirmar, utilizando el título de una famosa canción de Julio Iglesias, que la vida (la liga) sigue igual. Por cierto, recordar que Julio Iglesias jugó como portero en las categorías inferiores del Real Madrid, antes de cambiar el cantar bajo palos por cantar sobre un escenario. 

Y es que, tras siete jornadas de competición, el equipo merengue ha sido incapaz de reducir la distancia que le separa del Barça (y, ahora también, del Atleti) y sigue estando en puestos de Europa League a ocho puntos del liderato y a solo un partido (tres puntos) del puesto 16º de la clasificación, ocupado por el Athletic. Ayer durante la primera media hora nos hizo creer que salía decido a por el partido, pero fue un espejismo, ya que tras el gol del empate conseguido por Messi, se echó atrás y volvió a ser el equipo timorato que prefirió asegurar un empate antes que ir decididamente a por el partido hasta el minuto noventa.

El Barça, por su parte, salió condicionado por las bajas de sus centrales e intentó hacer de la posesión su mejor arma defensiva. Así, tras el buen inicio del Madrid, consiguió tener el control del partido y llegó al final del mismo con más opciones de conseguir la victoria que su rival, lo que hubiese dejado la liga sentenciada (si es que ya no lo está). Un disparo de Montoya al larguero y un latigazo de Pedro que no cogió portería pudieron hacer que esta edición de la liga fuese la más corta de la historia. 

En el bando madridista destacó el trabajo de Xabi Alonso (con el lunar de la cantidad de faltas que comete), la clarividencia de Özil y el oportunismo de Cristiano. Por parte barcelonista, el compromiso de Mascherano, la pausa de Xavi y las apariciones como fogonazos de Messi. 

Entre las decepciones, un Benzemá ausente acompañado por un intrascendente Di María, y un espeso Busquets que no fue capaz de conectar con un desubicado Cesc.

Lo cierto es que falta mucha liga y que son muchos puntos los que quedan por disputarse; pero no se puede negar que el Barça cuenta con una ventaja que tiene que saber administrar, mientras que el Real Madrid sabe perfectamente que no puede permitirse el lujo de cometer ningún fallo más. Y, por el bien de la competición, esperemos que siga la lucha entre los dos grandes y que el sorprendente Atleti aguante el tirón, y sea capaz de meterse en la disputa del campeonato.