La necesaria y dolorosa salida de Luis Suárez del Barça

“Nunca digo adiós, porque un adiós significa irse e irse significa olvidar.” – J.M. Barrie, novelista y dramaturgo británico.

Decir de un jugador del Barça que ha sido el mejor de la historia del club en su posición es un reconocimiento al alcance de unos pocos elegidos. Y, en mi opinión, Luis Suárez ha sido el mejor ‘9’ que se ha vestido de azulgrana o, por lo menos, de los que yo he tenido ocasión de ver. Aclaro que cuando digo ‘9’ me refiero al mejor delantero centro goleador, porque si hablásemos solo del portador del número no habría debate (y es que Cruyff está en otro nivel).

Como veterano aficionado culé, he tenido la fortuna de disfrutar viendo jugar y marcar goles desde Krankl hasta el pistolero uruguayo, pasando por Quini, Lineker, Archibald, Romario, Ronaldo, Anderson, Kluivert o Eto’o. Siendo una elección difícil, si tengo que elegir, me quedo con Luis Suárez porque es muy complicado jugar durante seis temporadas en el Barça a un nivel tan alto en una posición tan exigente y convertirse en el tercer máximo goleador de su historia..

Pero, después de la última temporada que acabó para el Barça de una forma tan dolorosa, tras ser aplastados por el Bayern en Champions y consiguiendo un vergonzoso nadaplete, tocaba tomar decisiones y hacer unos cambios en la plantilla que quizás llegaban ya con cierto retraso, si recordamos los sonrojantes fracasos en Roma y Anfield. Pero es que esta sigue siendo la asignatura pendiente de la mayoría de los clubes deportivos: saber cuándo toca renovar las plantillas para adelantarse a los temidos finales de ciclo que todos acaban sufriendo.

En el caso que nos ocupa, la salida de Luis Suárez estaba cantada ya que, aunque seguro que seguirá goleando en su nuevo destino, sus mejores años como azulgrana ya forman parte del pasado. Y es que parte de la grandeza del Barça se explica porque sus descartes pueden ser las figuras en otros muchos equipos. En cambio, de quedarse en Can Barça, pasaría a tener un rol secundario, no teniendo asegurada la titularidad; y eso para un carácter indómito como el del pistolero no es plato de gusto. Sonaba bien que pudiese convertirse en “el nuevo Larsson”, ese perfil de delantero centro suplente que tan bien supo representar el sueco y por el que tanto suspira el barcelonismo. Para ello, Suárez tendría que haber aceptado una bajada drástica de su ficha y aceptar que su hábitat natural iba a ser el banquillo, lo que habría sido lo mismo que meter una bomba de mano en el vestuario, quitarle la anilla y esperar a que explotase.

También es cierto que, como leyenda del club, se le podría haber dado otro trato y haberle enseñado la puerta de salida con más tacto que una simple llamada telefónica. Pero se aprovechó la llegada de un nuevo entrenador para encomendarle ese marrón y a Koeman le correspondió aceptar el desagradable papel de ejercer de verdugo, y ofrecer varias cabezas – entre ellas las de Lucho – a una afición que estaba muy caliente y necesitada de que alguien agitase el avispero para que el equipo, que había acabado la temporada mostrando un encefalograma plano, se reactivase.

Así es que al final la solución adoptada fue, cuando menos, la menos mala para todas las partes: el Barça se desprende de un jugador al que ya le había exprimido todo su mejor rendimiento y así libera una ficha millonaria, el jugador sale con destino a un club donde peleará por conseguir títulos aunque sin la obligación de conseguirlos (eligió el Atleti como pudo ser un equipo de la liga china o de la MLS), y el Atleti, su nueva casa, se asegura un goleador de efecto inmediato y con repercusión mediática.

Como reza la cita del principio del post, a un jugador como Luis Suárez jamás le diremos adiós porque nunca le olvidaremos. Con su entrega y con su goles se ha ganado un sitio de honor en la historia del Barça y en los corazones de los culés, por lo que no queda más que decirle “Hasta siempre Lucho, gracias por tanto.” @Bajarlaalpasto1

El Barça presenta su nuevo proyecto ganador

“Siempre ha creído que si trabajas, los resultados vendrán solos.” – Michael Jordan, jugador de baloncesto.

Después del veranito que nos han dado con la pamema de los proyectos ganadores, los proyectos perdedores, la falta de proyectos y los proyectos según por donde sople el viento, por fin el Barça ha presentado oficialmente, a falta todavía de algún retoque, su proyecto (ganador) en su debut en LaLiga 2020/2021.

El inicio no ha podido ser más atractivo, con una clara victoria por 4-0 ante el Villarreal de Emery, considerado por muchos como el equipo que mejor se ha reforzado en el último mercado de fichajes. Aunque desde la caverna y desde los panfletos digitales financiador por el capo les ha faltado tiempo para salir en tromba a restarle méritos a la victoria del Barça, acusando al submarino amarillo de no haber comparecido en el Camp Nou. En fin, nada nuevo.

Y eso que el once inicial azulgrana que saltó al campo estuvo formado por diez jugadores que habían participado en la lamentable temporada anterior, más el repescado Coutinho. Por lo que se puede deducir que, de momento, el gran cambio de este Barça se encuentra en el banquillo, desde donde Koeman le ha dado una vuelta al sistema, cambiando el manido 4-3-3 por un 4-2-3-1 más adaptado a las características de la plantilla.

Entre las notas que nos dejó el primer partido destaco el descaro y la naturalidad con la que Ansu Fati ha asumido su rol de titular, la participación de Coutinho en el juego de ataque, la jerarquía de De Jong, el inicio de las jugadas desde los centrales, combinando el juego en corto con el desplazamiento saltando líneas, la recuperación de Alba y la implicación de Messi que, una vez que ha dejado aparcado el burofax y el móvil para subir despedidas entre lacrimógenas y reivindicativas, ha demostrado que puede volver a liderar un nuevo proyecto (ganador, por supuesto, como todos en los que ha participado).

Pero, aunque pinta bien, tampoco nos volvamos locos porque esto no ha hecho más que empezar. Habrá que dejar trabajar a Koeman para que implante sus ideas (presión alta tras pérdida, ritmo alto de balón, cambio de posiciones en ataque…), que los jugadores se encuentren cómodos con el nuevo sistema y que los futbolistas talentosos con los que cuenta encuentren las circunstancias idóneas para crecer. Porque el éxito del holandés será el de todos los culés. @Bajarlaalpasto1

Mi ’11’ histórico del FC Barcelona

“Después de momentos magníficos, sólo quedan recuerdan inolvidables.” – Leído en alguna parte.

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Pues sí, éste es mi ’11’ histórico favorito formado por jugadores que han pasado por el FC Barcelona y de cuales tengo grandes recuerdos. Por supuesto que faltan muchos, como podrían ser Asensi, Simonsen, Krankl, Quini, Lineker, Zubi, Guardiola, Bakero, Stoichkov, Cocu, Luis Enrique, Rivaldo, Dani Alves, Henry, Eto’o, Piqué, Busquets, Luis Suárez… y tantos y tantos grandes futbolistas que han hecho que el Barça sea una referencia en el fútbol mundial.

Seguramente echéis de menos a algún crack, por lo que aclaro que en mi equipo no tienen sitio aquellos jugadores que, al margen de su calidad futbolística indudable, utilizaron la grandeza del FC Barcelona para medrar demostrando no tenerle ningún cariño al club, como Maradona, Ronaldo o Neymar, ni aquellos que fueron capaces de coger el puente aéreo sin ningún rubor para lucir la camiseta merengue, como Schuster, Laudrup o Figo.

Se aceptan comentarios, críticas, sugerencias y que, por supuesto, compartáis vuestro ’11’ a través de este post o de la cuenta de Twitter @Bajarlaalpasto ¿Quién se anima?

 

La ‘manita’ del Barça al Madrid sí que sucedió

“Dicen que lo mejor para ocultar una gran mentira es rodearla de numerosas mentiras pequeñas.” – Koko Abe, escritor japonés.

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Hace poco más de una semana que el Barça le metió una panadera en forma de manita – una más – al Real Madrid, y hace ya una semana que ese asuntito desapareció de la práctica totalidad de los medios de comunicación, y ya no digamos de los conocidos como prostíbulos mediáticos.

La goleada culé, pergeñada por Luis Suárez para mayor oprobio de la merengada, tuvo como principal consecuencia el despido de malas formas de Lopetegui, el exseleccionador felón, solo cinco meses después de haberse dejado embaucar por Florentino Pérez para dejar tirada a la selección española con la Copa del Mundo a punto de comenzar.

A mayores, las figuritas merengues quedaron retratadas ante un Barça sin Messi, y los Sergio Ramos, Modric, Bale, Isco o Asensio demostraron que por nivel futbolístico la temporada pasada hubiesen firmado un nadaplete de no haber acudido a su rescate los Rocchi, Brych, Çakir, Oliver o Mazic. Y así, un Barça liderado por el pistolero uruguayo y con una sabia dirección desde el banquillo pasó por encima de su gran rival y se dio un homenaje de los que quedan para la historia.

Pero, curiosamente, el madridismo y su coro de palanganeros optó por hacer como si nada hubiese sucedido, aparcó la autocrítica para otro momento, le cortó la cabeza al entrenador sin tener sustituto y dejó su incierto futuro en los pies de un tierno infante que responde al nombre de Vinicius, al que han elevado a los altares por hacer dos regates sin caerse en Melilla y marcarle un churrigol al Valladolid.

Al margen del mundo fantástico que se inventan en Merenguilandia, el planeta fútbol sí que se rindió al equipo de Valverde. Y ya no digamos los socios y aficionados culés, quienes tras el 2-6, el 5-0, el 0-4 o el 0-3 también han disfrutando a lo grande del 5-1 que, sin duda, quedará como uno de los grandes momentos de la temporada.

Porque, aunque los estercoleros mediáticos al servicio del Capo se hayan empeñado en minimizarla, la manita sí que sucedió y todo el mundo la recuerda, tal y como tuiteé ayer en @Bajarlaalpasto:

“¿Recordáis lo que pasó hace solo una semana? Yo también. Y vosotros. Y ellos también, aunque se han empeñado en ocultarlo.

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#ElClásico: Resucitado contra moribundo

“En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol”. – Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo.

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Esta tarde a las 16:15h el planeta fútbol concentrará sus miradas en el Camp Nou donde se jugará “un nuevo partido del siglo”, conocido popular y mediáticamente como #ElClásico

Barça y Madrid, los dos grandes trasatlánticos del fútbol mundial (por mucho que les pese a Juve, City, Bayern, United o PSG), disputarán algo más que un simple partido del fútbol, motivada por la rivalidad histórica entre estos dos clubes, que va más allá del simple hecho de darle puntapiés a un balón. Además en esta ocasión ambos equipos llegan con urgencias, tras haber firmado un inicio de liga un tanto irregular. Así tras nueve partidos, mientras los culés solo han ganado cinco, los merengues ya han perdido tres, y los nombres de Valverde y Lopetegui han estado a punto de aparecer publicados en las páginas de “necrológicas” en vez de en las de “deportes”.

También es cierto que a este partido llega en mejor situación el Txinguirri que el exseleccionador felón, ya que en las últimas citas el Barça ha demostrado más solvencia que el Madrid. Por eso, y antes de que empiece a rodar el balón, el futuro de Valverde solo aparece cuestionado por los entrenadores tuiteros de taberna, mientras que en estos momentos Lopetegui ya está dentro del ataúd, pendiente de que alguien (Luis Suárez o Coutinho o Piqué o…) le ponga la tabla encima y la cierre con unos martillazos en forma de goles.

Pero sabemos que el fútbol es caprichoso y #ElClásico todavía lo es más. Por eso es difícil pronosticar qué puede suceder tras los 90 minutos que nos depararán un Barça sin Messi contra un Madrid enfermo terminal. En principio no se esperan revoluciones, y todo hace suponer que Valverde alineará el mismo once que tan buena impresión causó frente al Inter en Champions, y que Lopetegui dejará su futuro en las manos -perdón, en los pies- de las vacas sagradas.

 

 

 

Por lo que respecta al arbitraje, desde la capital ya empezaron a gimotear cuando se supo que no lo arbitraría ninguno de sus soplapitos de cámara, como Undiano, Mateu Lahoz o Gil Manzano, y eso que del VAR se hará cargo Hernández Hernández, el mismo que no quiso ver (es imposible que no lo viese) el gol que marcó el Barça hace dos temporadas en el Villamarín y que le puso el título de liga en bandeja al Floren Team. Si por el Madrid fuese, los Barça-Madrid siempre los arbitraría Guruceta sobre el campo con Ortiz de Mendíbil a cargo del VAR.

Así es que, queridos lectores, preparémonos para disfrutar con un partido que seguro que nos dejará goles, polémicas, rifirrafes… y hasta puede que algún cadáver. @Bajarlaalpasto

 

Manolo Lama y Manu Sainz, dos profetas de pacotilla

“Da de bofetadas a todos los vates, profetas, adivinos, agoreros y pronosticadores.” – Giordano Bruno, astrónomo, filósofo, matemático y poeta italiano.

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Allá por el mes de agosto el madridismo se las prometía muy felices. Tras haberle ganado claramente la Supecopa de España al FC Barcelona, todo era euforia y optimismo en la Casa Blanca, mientras que en Can Barça cundía el pesimismo y los más agoreros ya tenían preparado el bidón de gasolina y las cerillas para plantarle fuego a todo, empezando por el presidente y acabando por el utillero.

Florentino Pérez había demostrado que era un gran director deportivo, consiguiendo los fichajes de las grandes promesas del fútbol mundial, como Theo Hernández, Vallejo, Llorente y Dani Ceballos, mientras que Bartomeu era el hazmerreír de los propios aficionados culés por, entre otras operaciones, haber dejado escapar a Neymar  , no haber traído a Coutinho y haber fichado a un entrenador de perfil medio, a un tal Paulinho procedente de la liga china a precio de semicrack y a un  imberbe Dembelé por un saco de millones.

Ante este panorama, los merengues, espoleados por los voceros de la caverna, comenzaron a celebrar el título de liga ya en la primera jornada. La visita del Madrid a Riazor, saldada con un contundente 0-3, sirvió para lanzar las campanas al vuelo y para empezar a desprestigiar a sus rivales, tal y como se refleja en el tuit publicado por Manolo Lama, popularmente conocido como el humilla mendigos.

Solo una jornada más tarde, otro botarate como Manu Sainz,  el fiel mamporrero de Cristiano Ronaldo, tuvo el atrevimiento de anunciar el declive de Leo Messi, haciendo una demostración práctica de lo que jamás debe hacer un periodista. Y es que con ese tuit quedó claro que cuando uno sufre una diarrea mental lo más aconsejable es apagar el móvil y abstenerse de tuitear.

Finalizada la primera vuelta de LaLiga ya sabemos lo que ha sucedido. El Barça de Bartomeu, Valverde, Messi y Paulinho es líder después de 19 jornadas, tras haber sumado 16 victorias y 3 empates, y el Real Madrid de Florentino, Ceballos, Lama y Sainz está situado en cuarta posición a 19 puntos – ¡19 puntos! – de su gran rival, celebrando el título de campeón de invierno de las primeras partes, instaurado esta temporada por la caverna. Entre ambos, el Atleti y el Valencia que han firmado una más que notable primera mitad de la competición.

Ahora el bidón de gasolina y la cerillas han cambiado de mano, y hasta los merengones más recalcitrantes ya le están exigiendo a Florentino Pérez que fiche a figuras de verdad, se deje de mingas frías que todavía tienen que tomar muchas tazas de caldo y corte las cabezas que tenga que cortar, incluida la del autoproclamado mejor futbolista de la historia.

Ante el inicio de la segunda vuelta habrá que estar atentos a lo que tuitean estas dos lumbreras porque, no tengáis ninguna duda, sucederá justo lo contrario de lo que pronostiquen. Es lo que ocurre cuando utilizas el título de periodista para envolver el bocadillo y te conviertes en una marioneta. @Bajarlaalpasto

Nota: la composición con los dos tuits que ilustra este post circula por Twitter, pero desconozco su autor (disculpas).

 

¿A quién eliminó el Madrid: Bayern de Fuenlabrada o Fuenlabrada City?

zizouEl proclamado por la FIFA a bombo y platillo “club del siglo XX” sigue agrandando su leyenda tras conseguir brillantemente la clasificación para los octavos de final de la Copa del Rey. Así nadie duda que dentro de unos años el Blatter de turno le nombre “mejor club del mundo mundial universal de la historia”, aunque para ello antes Su Florentineza deba nombrar al presidente de ese siniestro organismo socio de honor del club e imponerle la insignia de oro y brillantes.

Y eso que el madridismo se encuentra indignado porque, cuando se realizó el sorteo de la cuarta ronda copera, pensaron que les había tocado contra un equipo de chichinabo de la segunda B, y en realidad tuvieron que enfrentarse a uno de los referentes del momento del fútbol mundial, junto con el Bayern, el City o el PSG. No se incluye al Barça porque, como se repite a todas horas, el equipo culé “no juega a nada”.

Por ello, para conseguir dicha clasificación, el equipo merengue tuvo que utilizar uno de sus recursos más manidos, reclutando a un sospechoso habitual como Iglesias Villanueva, quien en el partido de ida se rió del Fuenlabrada y de todos sus aficionados inventándose dos penaltis, tal y como se contó en el post El Madrid hasta le roba las chuches a los niños.

Resulta muy chusco que, precisamente, en ese partido el tal Iglesias Villanueva viese claramente dos infracciones que solo fueron fruto de su imaginación, y en cambio no viese en Mestalla el gol que marcó Messi. Porque una de dos, o el soplapitos en cuestión tiene visión selectiva o sus decisiones están condicionadas por el saldo de su cuenta corriente.

Pero eso, ¿a quién le importa? A los altavoces del Visir de Chamartín les faltó tiempo para salir raudos a cumplir las órdenes de la mano que les da de comer y, en tiempo récord, el Club de Fútbol Fuenlabrada se sumó a la lista de los clubes que han cambiado la historia del fútbol tras la Hungría de Puskas, Cocsis y Czibor, el Brasil del 70, la naranja mecánica de Michels y Cruyff, el Milan de Sacchi, el SuperDepor del zorro de Arteixo o el Barça de Guardiola.

Hasta el mismísimo Zidane, nombrado mejor entrenador del año – por cierto, ¿ya tiene el título? -, manifestó que el nivel del Fuenlabrada no es de Segunda B, sin plantearse si no será que sus banquilleros liderados por el tuitero-pipero Dani Ceballos no tienen nivel para jugar más allá de la rotonda de Valdebebas. Porque, felicitando al Fuenla por la gran eliminatoria que han jugado – haciendo incluso más méritos que el Madrid para clasificarse – lo cierto es que todavía es un poco precipitado cambiarle el nombre por el de Bayern de Fuenlabrada o Fuenlabrada City. @Bajarlaalpasto

 

Neymar, llorón, no des el coñazo

“No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.” – Refranero popular

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Después del veranito que nos dio a todos los culés, sólo faltaba que ahora Neymar también nos diese el otoño y el invierno. Lo que pensaba sobre su salida del Barça lo escribí en este post publicado el pasado 4 de agosto. Releyéndolo, sigo pensando prácticamente lo mismo: Neymar cambió el fútbol por el dinero.

La historia del FC Barcelona está plagada de cientos de minihistorias de grandes futbolistas que han vestido su camiseta. La suma de todas ellas es lo que le ha dado a este club su prestigio a nivel mundial. Sería interminable la lista de jugadores que se han ganado un lugar en el corazón de todos los aficionados, uniendo a su calidad futbolística una demostración de amor y respeto a los colores que defendieron.

Por desgracia, esta gran historia también tiene un capítulo dedicado a los traidores, porque no hay que olvidar que hubo quienes utilizaron la grandeza del Barça para medrar, riéndose de sus aficionados, llegando incluso a coger el puente aéreo sin ningún tipo de rubor para vestir la camiseta merengue. El ejemplo más claro es el de Figo, sin duda el Judas  del barcelonismo; pero también incluyo en este capítulo a Schuster, Laudrup y Ronaldo porque para cambiar por según qué colores no me vale la disculpita de “es que soy un profesional”.

El último en sumarse a esta lista nauseabunda ha sido Neymar. El FCB apostó por él con solo 21 años y, durante cuatro temporadas, tanto el club como sus compañeros y los aficionados le cuidaron y le mimaron – quizá en exceso -, consintiéndole todo tipo de caprichos (revisiones de contrato, viajes injustificados, extrañas lesiones…) y protegiéndole ante los ataques furibundos de la caverna.

¿Y cuál fue su respuesta ante tantas muestras de cariño? Pues comportarse como solo hacen los miserables, toreando, mareando, mintiendo y burlándose del club que lo ha posicionado en los altares del fútbol mundial, para firmar un megacontrato con Qatar Investment Authority, fondo de inversión qatarí cuya marca en el fútbol es el PSG… vamos, que nadie duda que Neymar dejó el Barça porque es muy profesional.

Ahora unos dicen que está arrepentido de haberse marchado y que quiere volver al Camp Nou, y otros que está a la espera de fichar por el Madrid. De momento, Ney gimotea por las ruedas de prensa diciendo que Cavani es un crack, que Emery es su segundo padre y que es muy feliz en París. Sinceramente, me importa tres pepinos su futuro, teniendo claro que las puertas del Barça siempre estarán cerradas para un tipo de su calaña, que cambió una brillante carrera profesional al lado de Messi, Iniesta, Suárez, Busquets o Piqué por una vida absurda con papá y los toiss. @Bajarlaalpasto

 

Míchel y el jeque, dos caraduras en crisis

“El más eficaz aliado de los sinvergüenzas siempre fueron los enjambres de tontos que hacen el trabajo sucio.” – Arturo Pérez Reverte, escritor y periodista español.

‘Dos caraduras en crisis’ era el título de una función en clave de comedia interpretada hacer unos años por Bertín Osborne y Arévalo. Si la trasladamos al momento actual del fútbol español, habría overbooking de candidatos para representar dicha obra, aunque ninguno ha hecho tantos méritos como Míchel y el jeque que mangonea los destinos del Málaga.

Hay que recordar que en la última jornada de la pasada liga, a la que llegaron jugándose el título Real Madrid – que jugaba en Málaga – y Barça, tanto el entrenador como el presidente, con el apoyo de algún jugador, anunciaron sin ponerse colorados que iban a adulterar la competición – tal y como se denunció en este post – y que el Madrid saldría de la Rosaleda como campeón. Para los desmemoriados, recuerdo las declaraciones previas a partido:

. Míchel, entrenador del Málaga: “Soy más madridista que Valdano” y “Prefiero hacer el pasillo al Madrid que la puñeta”.

. El jeque Al-Thani, presidente del Málaga: “La escoria de Cataluña no olerá el campeonato”.

. Miguel Torres, jugador del Málaga y exmadridista: “No veo al Barça ganando la Liga por una victoria nuestra”.

El partido, como estaba anunciado, resultó un paseo militar para el Real Madrid que se dio un homenaje en la Costa del Sol, mientras Javier Tebas se ponía de perfil y tocaba la pandereta, porque ya sabemos que eso del ‘juego limpio’ queda muy bonito… pero solo en los anuncios.

Por eso resulta muy chusco que ahora los dos caraduras se hagan los ofendidos porque, tras haber sumado el equipo que mal dirigen uno desde el despacho y otro desde el banquillo un punto de 27, en la última jornada de liga un error arbitral les perjudicó en su partido contra el Barça. Por cierto, error arbitral que tuvieron ocasión de remediar con méritos futbolísticos durante 89′, pero ya se sabe que es más fácil hacer tremendismo y sumarse al carro de los metemierda, tal y como hizo MARCA con una bochornosa portada.

Ahora Míchel amenaza con hablar sobre los árbitros y el jeque le pide a la Federación ‘justicia y respeto’. Cuando en nuevo jornadas has sumado un punto de 27, ¡un punto de 27!, lo más prudente es hacer autocrítica, trabajar y buscar soluciones para salir del pozo. Porque Bertín y Arévalo eran dos caraduras en crisis con gracia porque estaban desempeñando un papel; pero Míchel y el jeque son dos caraduras en crisis patéticos, con el agravante de que las consecuencias de sus gracietas las pagará quienes menos se lo merece, los aficionados del club malagueño. @Bajarlaalpasto

Perdónanos, Paulinho

“La ignorancia es atrevida.” – Domingo Faustino Sarmiento, político, militar y escritor argentino del siglo XIX.

paulinho

Vivimos en un país en el que cualquiera presume de saber más de medicina que los médicos, de economía más que los economistas y, sobre todo, de fútbol mucho más – ¡pero mucho más! – que cualquier técnico. Es más, sólo os recuerdo que el subtítulo de este blog es “Si sé más de fútbol me muero”… así, hasta el fondo y sin anestesia 😉

En el caso concreto del fútbol, las barras de los bares y las redes sociales están llenas de expertos que pontifican sobre el deporte rey, despreciando las opiniones en contra y considerando unos ignorantes a los que osen rebatir sus sesudos análisis. Normalmente, esos predicadores futboleros no han pasado en su vida de haberle dado cuatro patadas a un bote y de haber ganado dos partidas al futbolín.

Este verano el barcelonismo se puso en pie de guerra cuando se empezó a rumorear que uno de los fichajes para esta temporada sería Paulinho, un internacional brasileño que jugaba en la liga china tras un triste paso por la Premier League. Críticas a la directiva, menosprecio a los técnicos y chistes y más chistes sobre quién carallo era ese tal Paulinho… a quien casi nadie había visto jugar.

Ahora, tras solo ocho jornadas de liga y tres de Champions, el centrocampista de la canarinha ha pasado en un tiempo record de ser ‘un tal Paulinho’ a ser tratado como Don José Paulo Bezerra Maciel Júnior. Y lo ha conseguido haciendo lo mejor que sabe hacer: jugando al fútbol y asumiendo su rol como componente de la clase media en un plantillón como tiene el FC Barcelona.

Paulinho no se ha criado en la Massía ni tiene ADN Barça. Pero juega un fútbol fácil, a uno o dos toques, abarca mucho campo, va bien a la presión, roba balones, interrumpe las transiciones del rival, libera a Busquets, llega al área desde la segunda línea y tiene remate a gol. En resumen, es un perfil de jugador que no tenía el equipo culé y que está aportando nuevas soluciones.

No venderá muchas camisetas, ni los niños se pelearán por ser Paulinho, pero seguro que poco a poco sus compañeros se sentirán más arropados con él sobre el terreno de juego. Además, es consciente de que con casi treinta años y prácticamente desahuciado en una liga menor – aunque seguía jugando con Brasil – le ha tocado la lotería fichando por uno de los trasatlánticos del fútbol mundial, y está demostrando que no va a dejar escapar este tren.

Ahora muchos nos hemos subido al carro de Paulinho, yo el primero; y por eso propongo que hagamos un ejercicio de autocrítica, le llevemos la contraria a la cita que encabeza este post y digamos: “Perdónamos, Paulinho, porque no sabíamos lo que decíamos… ni lo que tuiteábamos”. @Bajarlaalpasto