La central lechera saca su peor versión para atacar a Gavi

“¡Oh miseria humana, a cuántas cosas te sometes por el dinero!” – Leonardo da Vinci, polímata italiano del Renacimiento.

Sin duda en un país normal, la irrupción de Gavi, un futbolista de 17 años, en el once titular del Barça y su posterior llamada para formar parte de la selección española que disputó la final-four de la Nations League sería una de las noticias deportivas más celebradas del año. Pero aquí no. Todo lo contrario. Su convocatoria por parte de Luis Enrique y posterior debut como titular ante Italia fue tildado por la caverna como ‘provocación’, y su inclusión en la alineación titular para disputarle el título a Francia se consideró como una declaración de guerra por parte del seleccionador quien, a juicio de esas cabezas podridas, solo pretendía dividir a la afición y alejar a los seguidores de la selección.

Lo cierto es que Gavi –insisto, un chaval de 17 años que tendría que estar en el instituto- se mostró ajeno a todas las críticas y se cascó dos partidazos contra Verrati y Pogba, para entendernos, frente a la campeona de Europa y la campeona del mundo, no desentonando en ningún momento, y siendo un factor determinante para que la selección española llevase el mando del juego en los dos partidos.

Pero la caverna ya había cobrado su presa y no la iba a soltar; y si con Luis Enrique no pueden, porque rueda de presan sí y rueda de prensa también les deja en ridículo, y con Koeman tampoco, porque el holandés ha decidido apostar por la masía, ahora han ido a por Gavi, ‘culpable’ de tener un talento innato para jugar al fútbol, y de querer agarrarse a la titularidad en el Barça y en la selección a base de buen juego y de darlo todo en el campo. Y, por supuesto, de ir al choque, meter la pierna y no achantarse.

Si bien es cierto que en todos los partidos comete dos o tres faltas, algunas de ellas evitables, que le han costado alguna tarjeta amarilla (hay que ver lo valientes que son los árbitros con los niños y cómo silban melodías mirando para otro lado ante auténticos guadañeros), resulta curioso como desde la Central Lechera han salido en tromba a acusarle de leñero y de jugador agresivo, cuando el club de sus amores ha dado cobijo desde hace décadas a auténticos carniceros, como De Felipe, Benito, Mino, Ruggieri, Rocha, Hierro, Sanchís, Pepe, Casemiro y el mismísimo Sergio Ramos, que comparte los curiosos récords de ser el jugador más expulsado de la historia de LaLiga, al mismo tiempo de ser el jugador al que más expulsiones le han perdonado. Y sería injusto olvidar en esta vergonzante relación a Zidane, tan gran jugador como sucio, quien tiene en su palmarés 14 rojas y el trofeo al jugador más expulsado en la historia de los mundiales.

Por eso resulta vomitivo que auténticos trompeteros de la (des)información se dediquen a atacar y a intentar desacreditar a un joven jugador porque va fuerte al balón, después de llevar años defendiendo el discurso de la intensidad y del echarle huevos. La diferencia es que Gavi tiene pinta de ser un futbolista en el que se van a mezclar lo talentoso con lo rocoso, y que irá alternando el guante con el garfio, la zapatilla con el zueco o el paso de ballet con el tackle según su inteligencia le marque lo que requieran las circunstancias del partido.

No soy muy de hacer comparaciones ni me gustan los rollos de estamos ante el nuevo Zutano o el sucesor de Perengano. Pero el otro día en una tertulia futbolera debatíamos sobre a quién se nos parecía Gavi y me mojé: creo que estamos ante un jugador tipo Deco que puede liderar el centro del campo del Barça y del fútbol español durante los próximos 12 o 15 años. Solo espero que se centre en su carrera y les calle la boca a los que pretenden desestabilizarle desde los estercoleros mediáticos. @Bajarlaalpasto1

Koeman tiene que agitar el avispero

“Para abrir nuevos caminos hay que inventar, experimentar, crecer, correr riesgos, romper reglas, equivocarse… Y divertirse.” – Mary Lou Cook, escritora estadounidense.

Esta noche a las 21:00h el Barça jugará contra el Granada en el Camp Nou el partido correspondiente a la quinta jornada de LaLiga, con la intención de borrar el mal sabor de boca que dejó la derrota -acompañada del mal juego- ante el Bayern en Champions, y de engancharse a la cabeza de la clasificación.

Para ello Koeman debería empezar por presentar una alineación ilusionante, al mismo tiempo que solvente, para enganchar a los aficionados enviando un mensaje de que apuesta por la renovación y el buen juego. No soy partidario de tomar decisiones drásticas con un bidón de gasolina y una cerilla, y lanzar al terreno de juego un equipo formado por tiernos infantes, porque siempre he defendido que los jugadores jóvenes deben ir entrando progresivamente, al lado de veteranos que asuman la responsabilidad. 

Contando con que el entrenador cuenta con las bajas de Jordi Alba, Pedri, Braithwaite, Ansu Fati, Dembélé, Agüero y Nico, sí que puede agitar el avispero y presentar novedades en todas las líneas desde el inicio, presentando una alineación como ésta:

Ter Stegen; Dest, Araújo, Piqué, Baldé; De Jong, Busquets, Gavi; Demir, Memphis, Coutinho.

Y es que, por muchas críticas que se hagan al último mercado de fichajes, con esta convocatoria y este once se deberían de ganar el 80% de partidos de este campeonato. Otra cosa distinta es que se necesite la mejor versión de los Dembélé, Ansu, Pedri o el Kun para disputar el título contra el Madrid, el Atleti o el Sevilla, y ya no digamos para avanzar en la Champions ante Bayern, City, Chelsea o PSG. @Bajarlaalpasto1

Piqué: ‘Es lo que hay’… y una mierda

“El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras.” –  Aristóteles, filósofo griego.

Comienzo con una aclaración, innecesaria para mis fieles y pacientes seguidores-lectores, por si hay algún despistado o alguna nueva incorporación: tanto en este blog como en la cuenta de Twitter @Bajarlaalpasto1 siempre he sido un gran defensor y un gran admirador de Gerard Piqué, al que le he dedicado varios posts. Y siempre he dicho que es [era] el mejor central del mundo… pero solo cuando le sale [salía] de las bolas.

Dicho esto, lo cierto es que desde 2017 – ¡ya cinco años!!! – Piqué aparece retratado en los ocho resultados más vergonzosos sufridos por el Barça en Champions durante este tiempo, siempre acompañado por Sergi Roberto, Jordi Alba, Busquets y Ter Stegen (sí, también Ter Stegen, ya sé que para muchos está mal recordarlo, pero la hemeroteca es así de caprichosa).

No seré yo quien dude de la profesionalidad del central, pero lo que sí es cierto, y aquí la hemeroteca vuelve a ser caprichosa, es que en los últimos años el fútbol no ha sido su única prioridad, diversificando sus actividades, principalmente a través de la empresa Kosmos, organizando el nuevo formato de la Copa Davis, representando a tenistas como Thiem o participando en proyectos futbolísticos como el FC Andorra, al mismo tiempo que arrasa en sus incursiones en el mundo de la comunicación, tanto a nivel personal con sus redes sociales como con su alianza con Ibai Llanos, tras haber comprado los derechos de la última Copa América y el debut de Messi con el PSG, o el nuevo proyecto que van a compartir en eSports. Y para todo eso se necesita tiempo, dedicación y concentración.

Recordamos que tras la vergonzosa derrota en Champions por 2-8 en Lisboa ante el Bayern, Piqué había declarado que “nadie es imprescindible, yo soy el primero que me ofrezco, si tiene que venir sangre nueva y cambiar esta dinámica soy el primero en irme, en dejarlo, porque creo que hemos tocado fondo”, añadiendo que “no competimos en Europa, llevamos unos años así, independientemente de quién sea el entrenador o de los jugadores que sean. En LaLiga nos daba, pero tampoco nos da.”

Pues bien, ha pasado más de un año y, centrándonos en la situación deportiva de Piqué en el Barça, el jugador sigue formando parte de la plantilla de la cual es el capitán y se ha vendido como un gran servicio al club una rebaja salarial que, en términos reales, ha sido diferirse el pago de su ficha a cambio de asegurarse una temporada más (hasta el 2024). Y, lo que resulta más triste, parece que a nivel futbolístico no está capacitado para  desempeñar el que tendría que ser su último gran servicio al club, como era el de apadrinar a Araújo y Eric García y que creciesen y se asentasen a su lado.

Así es que, y por mucho que me duela decirlo, Piqué no ha dado un paso a un lado ni, mucho menos, un paso al frente. Lo que sí da, y cada vez más, son pasos atrás sobre el terreno de juego, reculando para que no se le vean las costuras y metiendo al equipo a defender en su área, en vez de sacar la línea y hacer un bloque más junto, más compacto y más dominador.

Y está muy bien que tras una derrota dolorosa no se esconda y dé la cara. Pero lo que no es de recibo es que en septiembre, con solo tres jornadas de Liga y una de Champions disputadas, diga con cara lánguida: “es lo que hay, ahora somos lo que somos”, y transmita ese mensaje derrotista, como queriendo decir que con veteranos acomodados, fichajes de la clase media y jóvenes barbilampiños la temporada se nos va a hacer los culés más larga que el viaje de Marco para encontrar a su buena mamá… y eso que este serial lacrimógeno tuvo un final feliz. @Bajarlaalpasto1

Adiós ‘Pachangas League’; hola Liga y Champions

“Cuando lo superficial me cansa, me cansa tanto, que para descansar necesito un abismo.” –  Antonio Porchia, poeta italoargentino.

Por fin, tras el parón forzoso para que las selecciones jugasen dos o tres bolos más o menos oficiales, este fin de semana vuelven las ligas, sin duda las competiciones que más interesan a los aficionados. En estas dos semanas, algunos combinados nacionales se dedicaron a iniciar la búsqueda de la clasificación para el próximo Mundial y otros jugaron pachangas revestidas de oficialidad bajo el pomposo nombre de ‘Nations League’.

El resumen es el de siempre: viajes kilométricos de los jugadores sudamericanos que, sin apenas descanso, volverán a la disciplina de los clubes que les pagan y muchos de ellos no estarán en condiciones de jugar; y decenas de partidos intrascendentes en los campos europeos, con riesgo de lesiones para sus protagonistas.

Por lo que respeta a la selección española de Luis Enrique, destacar que el seleccionador triunfó más en las ruedas de prensa que con su equipo sobre el pasto, que De Gea volvió a cantar, que Sergio Ramos sigue a su rollo a la búsqueda de engordar sus estadísticas personales, que una joven promesa como Busquets acumuló minutos sin necesidad, que la plaza de goleador sigue vacante y que la prensa encumbró hasta el absurdo a Adama Traoré y le atizó los primeros palos a Ansu Fati, un niño de 17 años, del que ya han dicho que no estuvo.

En cuanto al resto de selecciones todo se evaluó en clave caverna: Por un lado, se ensalzaron las actuaciones de los próximos fichajes del Real Madrid, como Mbappé, Camavinga o Haaland, pendientes de unos flecos en las negociaciones para ser presentados en el palco del Bernabéu poniendo a todo volumen el Nessum Dorma; y, por otro, se inventaron una falsa polémica con Griezmann como coprotagonista, y se ningunearon el resto de actuaciones de los internacionales culés.

En resumen, nada nuevo… hasta el próximo parón, que serán dentro de un mes. Mientras tanto, a disfrutar de las competiciones domésticas y del inicio de la Champions League, porque ya hace tiempo que el fútbol de clubes despierta mucha más expectación que el de las selecciones. @Bajarlaalpasto1

 

La prensa deportiva vuelve a quedar en ridículo en otro mercado de fichajes

“Soy de un tiempo en el cual hacer el ridículo era algo que se evitaba, ahora es un objetivo a alcanzar.” – Rosana Hermann, escritora brasileña.

Como recordaba en el post publicado hace unos días titulado el Barça cierra el mercado de fichajes con un notable alto, los aficionados al fútbol hemos vuelto a sufrir como en una nueva ventana de fichajes desde los medios de comunicación especializados en fútbol se sucedieron los confidenciales, las exclusivas, los rumores, los desmentidos y todas esas zarandajas que entretienen al personal, pero que al final lo único que consiguen es desprestigiar a los propios medios y a los pseudoperiodistas que publican lo que toda la vida se llamó bazofias y hoy se les conoce como fake-news.

Por desgracia, de esta mala praxis no se salva ningún medio. Incluso cabeceras de prensa antaño prestigiosas y programas de radio que fueron referentes de la información deportiva  de cuyos nombres no quiero acordarme, ya hace tiempo que optaron por el sensacionalismo dejando a un lado la credibilidad, participando de lleno en este circo en el que se ha convertido la comunicación en general, más pendientes de la inmediatez que de la veracidad, y de buscar los bochornosos clibkbait para conseguir muchos likes y aumentar el número de seguidores en sus redes sociales, en vez de informar, analizar y ayudar a crear opinión.

Y así, en este último mercado de fichajes que todavía está caliente, unido a la bomba del verano como fue el intenso de Messí de salir del Barça por la puerta de atrás y sin despedirse, parecía que había una competición entre los medios para ver quién soltaba la burrada más grande. Lo más triste es que esta fiebre por dar la exclusiva de la señorita Pepis acabó contagiando a algún profesional serio y riguroso que, por el respeto y la admiración que siempre le he profesado, no voy a nombrar, aunque sí que manifiesto mi profunda decepción.

Entre las muchas portadas que puede haber elegido para ilustrar este post, me quedo con esta de Sport porque es, sencillamente, delirante. Sí, ya sé que no es actual – aunque también las hay para aburrir -, pero tras haber repasado muchas, esta me parece la más loca. La portadita en cuestión es del mes de abril, llevábamos un mes confinados y seguramente su autor estaba infectado por el coronavirus, pero era asintomático. Y es que, vender que desde el Barça se iban a dar los pasos para juntar una delantera formada por Neymar, Messi, Lautaro y Luis Suárez, es haber tomado a sus lectores por tiernos infantes sin la más mínima capacidad de raciocinio.

Al final la realidad siempre se impone a la ficción y, en este caso y en mi opinión, este año el Barça no se planteó fichar a Neymar ni en sueños, probablemente hubiese algún contacto informal sobre Lautaro, le dieron salida a Luis Suárez por motivos deportivos y económicos y tuvieron que aguantar y ganar el pulso que les echó Messi en su mal explicada decisión de abandonar el club. Vamos, que si el titular de “PUEDEN JUGAR JUNTOS” lo hubiesen cambiado por “TODOS SEPARADOS Y LEJOS DEL BARÇA” habrían tenido más posibilidades de acertar.

Pero el circo mediático que rodea al mundo del fútbol está así montado. Nadie es responsable de nada. Y cuanto más gorda la suelten, más posibilidades tienen de que los inviten a tertulias de radio en las que el único mérito en alzar la voz, a programas de televisión de dudoso gusto y a embadurnar páginas de periódicos. Y los autores de esas boutades siempre se ampararán en los manidos “según mis fuentes” o “desde el entorno del jugador”, cuando lo único cierto es que, si rascas un poco, no hay nada, solo humo y farfolla. @Barjarlaalpasto1

 

 

 

 

 

 

La necesaria y dolorosa salida de Luis Suárez del Barça

“Nunca digo adiós, porque un adiós significa irse e irse significa olvidar.” – J.M. Barrie, novelista y dramaturgo británico.

Decir de un jugador del Barça que ha sido el mejor de la historia del club en su posición es un reconocimiento al alcance de unos pocos elegidos. Y, en mi opinión, Luis Suárez ha sido el mejor ‘9’ que se ha vestido de azulgrana o, por lo menos, de los que yo he tenido ocasión de ver. Aclaro que cuando digo ‘9’ me refiero al mejor delantero centro goleador, porque si hablásemos solo del portador del número no habría debate (y es que Cruyff está en otro nivel).

Como veterano aficionado culé, he tenido la fortuna de disfrutar viendo jugar y marcar goles desde Krankl hasta el pistolero uruguayo, pasando por Quini, Lineker, Archibald, Romario, Ronaldo, Anderson, Kluivert o Eto’o. Siendo una elección difícil, si tengo que elegir, me quedo con Luis Suárez porque es muy complicado jugar durante seis temporadas en el Barça a un nivel tan alto en una posición tan exigente y convertirse en el tercer máximo goleador de su historia..

Pero, después de la última temporada que acabó para el Barça de una forma tan dolorosa, tras ser aplastados por el Bayern en Champions y consiguiendo un vergonzoso nadaplete, tocaba tomar decisiones y hacer unos cambios en la plantilla que quizás llegaban ya con cierto retraso, si recordamos los sonrojantes fracasos en Roma y Anfield. Pero es que esta sigue siendo la asignatura pendiente de la mayoría de los clubes deportivos: saber cuándo toca renovar las plantillas para adelantarse a los temidos finales de ciclo que todos acaban sufriendo.

En el caso que nos ocupa, la salida de Luis Suárez estaba cantada ya que, aunque seguro que seguirá goleando en su nuevo destino, sus mejores años como azulgrana ya forman parte del pasado. Y es que parte de la grandeza del Barça se explica porque sus descartes pueden ser las figuras en otros muchos equipos. En cambio, de quedarse en Can Barça, pasaría a tener un rol secundario, no teniendo asegurada la titularidad; y eso para un carácter indómito como el del pistolero no es plato de gusto. Sonaba bien que pudiese convertirse en “el nuevo Larsson”, ese perfil de delantero centro suplente que tan bien supo representar el sueco y por el que tanto suspira el barcelonismo. Para ello, Suárez tendría que haber aceptado una bajada drástica de su ficha y aceptar que su hábitat natural iba a ser el banquillo, lo que habría sido lo mismo que meter una bomba de mano en el vestuario, quitarle la anilla y esperar a que explotase.

También es cierto que, como leyenda del club, se le podría haber dado otro trato y haberle enseñado la puerta de salida con más tacto que una simple llamada telefónica. Pero se aprovechó la llegada de un nuevo entrenador para encomendarle ese marrón y a Koeman le correspondió aceptar el desagradable papel de ejercer de verdugo, y ofrecer varias cabezas – entre ellas las de Lucho – a una afición que estaba muy caliente y necesitada de que alguien agitase el avispero para que el equipo, que había acabado la temporada mostrando un encefalograma plano, se reactivase.

Así es que al final la solución adoptada fue, cuando menos, la menos mala para todas las partes: el Barça se desprende de un jugador al que ya le había exprimido todo su mejor rendimiento y así libera una ficha millonaria, el jugador sale con destino a un club donde peleará por conseguir títulos aunque sin la obligación de conseguirlos (eligió el Atleti como pudo ser un equipo de la liga china o de la MLS), y el Atleti, su nueva casa, se asegura un goleador de efecto inmediato y con repercusión mediática.

Como reza la cita del principio del post, a un jugador como Luis Suárez jamás le diremos adiós porque nunca le olvidaremos. Con su entrega y con su goles se ha ganado un sitio de honor en la historia del Barça y en los corazones de los culés, por lo que no queda más que decirle “Hasta siempre Lucho, gracias por tanto.” @Bajarlaalpasto1

El Barça presenta su nuevo proyecto ganador

“Siempre ha creído que si trabajas, los resultados vendrán solos.” – Michael Jordan, jugador de baloncesto.

Después del veranito que nos han dado con la pamema de los proyectos ganadores, los proyectos perdedores, la falta de proyectos y los proyectos según por donde sople el viento, por fin el Barça ha presentado oficialmente, a falta todavía de algún retoque, su proyecto (ganador) en su debut en LaLiga 2020/2021.

El inicio no ha podido ser más atractivo, con una clara victoria por 4-0 ante el Villarreal de Emery, considerado por muchos como el equipo que mejor se ha reforzado en el último mercado de fichajes. Aunque desde la caverna y desde los panfletos digitales financiador por el capo les ha faltado tiempo para salir en tromba a restarle méritos a la victoria del Barça, acusando al submarino amarillo de no haber comparecido en el Camp Nou. En fin, nada nuevo.

Y eso que el once inicial azulgrana que saltó al campo estuvo formado por diez jugadores que habían participado en la lamentable temporada anterior, más el repescado Coutinho. Por lo que se puede deducir que, de momento, el gran cambio de este Barça se encuentra en el banquillo, desde donde Koeman le ha dado una vuelta al sistema, cambiando el manido 4-3-3 por un 4-2-3-1 más adaptado a las características de la plantilla.

Entre las notas que nos dejó el primer partido destaco el descaro y la naturalidad con la que Ansu Fati ha asumido su rol de titular, la participación de Coutinho en el juego de ataque, la jerarquía de De Jong, el inicio de las jugadas desde los centrales, combinando el juego en corto con el desplazamiento saltando líneas, la recuperación de Alba y la implicación de Messi que, una vez que ha dejado aparcado el burofax y el móvil para subir despedidas entre lacrimógenas y reivindicativas, ha demostrado que puede volver a liderar un nuevo proyecto (ganador, por supuesto, como todos en los que ha participado).

Pero, aunque pinta bien, tampoco nos volvamos locos porque esto no ha hecho más que empezar. Habrá que dejar trabajar a Koeman para que implante sus ideas (presión alta tras pérdida, ritmo alto de balón, cambio de posiciones en ataque…), que los jugadores se encuentren cómodos con el nuevo sistema y que los futbolistas talentosos con los que cuenta encuentren las circunstancias idóneas para crecer. Porque el éxito del holandés será el de todos los culés. @Bajarlaalpasto1

#ElClásico: Resucitado contra moribundo

“En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol”. – Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo.

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Esta tarde a las 16:15h el planeta fútbol concentrará sus miradas en el Camp Nou donde se jugará “un nuevo partido del siglo”, conocido popular y mediáticamente como #ElClásico

Barça y Madrid, los dos grandes trasatlánticos del fútbol mundial (por mucho que les pese a Juve, City, Bayern, United o PSG), disputarán algo más que un simple partido del fútbol, motivada por la rivalidad histórica entre estos dos clubes, que va más allá del simple hecho de darle puntapiés a un balón. Además en esta ocasión ambos equipos llegan con urgencias, tras haber firmado un inicio de liga un tanto irregular. Así tras nueve partidos, mientras los culés solo han ganado cinco, los merengues ya han perdido tres, y los nombres de Valverde y Lopetegui han estado a punto de aparecer publicados en las páginas de “necrológicas” en vez de en las de “deportes”.

También es cierto que a este partido llega en mejor situación el Txinguirri que el exseleccionador felón, ya que en las últimas citas el Barça ha demostrado más solvencia que el Madrid. Por eso, y antes de que empiece a rodar el balón, el futuro de Valverde solo aparece cuestionado por los entrenadores tuiteros de taberna, mientras que en estos momentos Lopetegui ya está dentro del ataúd, pendiente de que alguien (Luis Suárez o Coutinho o Piqué o…) le ponga la tabla encima y la cierre con unos martillazos en forma de goles.

Pero sabemos que el fútbol es caprichoso y #ElClásico todavía lo es más. Por eso es difícil pronosticar qué puede suceder tras los 90 minutos que nos depararán un Barça sin Messi contra un Madrid enfermo terminal. En principio no se esperan revoluciones, y todo hace suponer que Valverde alineará el mismo once que tan buena impresión causó frente al Inter en Champions, y que Lopetegui dejará su futuro en las manos -perdón, en los pies- de las vacas sagradas.

 

 

 

Por lo que respecta al arbitraje, desde la capital ya empezaron a gimotear cuando se supo que no lo arbitraría ninguno de sus soplapitos de cámara, como Undiano, Mateu Lahoz o Gil Manzano, y eso que del VAR se hará cargo Hernández Hernández, el mismo que no quiso ver (es imposible que no lo viese) el gol que marcó el Barça hace dos temporadas en el Villamarín y que le puso el título de liga en bandeja al Floren Team. Si por el Madrid fuese, los Barça-Madrid siempre los arbitraría Guruceta sobre el campo con Ortiz de Mendíbil a cargo del VAR.

Así es que, queridos lectores, preparémonos para disfrutar con un partido que seguro que nos dejará goles, polémicas, rifirrafes… y hasta puede que algún cadáver. @Bajarlaalpasto

 

Manolo Lama y Manu Sainz, dos profetas de pacotilla

“Da de bofetadas a todos los vates, profetas, adivinos, agoreros y pronosticadores.” – Giordano Bruno, astrónomo, filósofo, matemático y poeta italiano.

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Allá por el mes de agosto el madridismo se las prometía muy felices. Tras haberle ganado claramente la Supecopa de España al FC Barcelona, todo era euforia y optimismo en la Casa Blanca, mientras que en Can Barça cundía el pesimismo y los más agoreros ya tenían preparado el bidón de gasolina y las cerillas para plantarle fuego a todo, empezando por el presidente y acabando por el utillero.

Florentino Pérez había demostrado que era un gran director deportivo, consiguiendo los fichajes de las grandes promesas del fútbol mundial, como Theo Hernández, Vallejo, Llorente y Dani Ceballos, mientras que Bartomeu era el hazmerreír de los propios aficionados culés por, entre otras operaciones, haber dejado escapar a Neymar  , no haber traído a Coutinho y haber fichado a un entrenador de perfil medio, a un tal Paulinho procedente de la liga china a precio de semicrack y a un  imberbe Dembelé por un saco de millones.

Ante este panorama, los merengues, espoleados por los voceros de la caverna, comenzaron a celebrar el título de liga ya en la primera jornada. La visita del Madrid a Riazor, saldada con un contundente 0-3, sirvió para lanzar las campanas al vuelo y para empezar a desprestigiar a sus rivales, tal y como se refleja en el tuit publicado por Manolo Lama, popularmente conocido como el humilla mendigos.

Solo una jornada más tarde, otro botarate como Manu Sainz,  el fiel mamporrero de Cristiano Ronaldo, tuvo el atrevimiento de anunciar el declive de Leo Messi, haciendo una demostración práctica de lo que jamás debe hacer un periodista. Y es que con ese tuit quedó claro que cuando uno sufre una diarrea mental lo más aconsejable es apagar el móvil y abstenerse de tuitear.

Finalizada la primera vuelta de LaLiga ya sabemos lo que ha sucedido. El Barça de Bartomeu, Valverde, Messi y Paulinho es líder después de 19 jornadas, tras haber sumado 16 victorias y 3 empates, y el Real Madrid de Florentino, Ceballos, Lama y Sainz está situado en cuarta posición a 19 puntos – ¡19 puntos! – de su gran rival, celebrando el título de campeón de invierno de las primeras partes, instaurado esta temporada por la caverna. Entre ambos, el Atleti y el Valencia que han firmado una más que notable primera mitad de la competición.

Ahora el bidón de gasolina y la cerillas han cambiado de mano, y hasta los merengones más recalcitrantes ya le están exigiendo a Florentino Pérez que fiche a figuras de verdad, se deje de mingas frías que todavía tienen que tomar muchas tazas de caldo y corte las cabezas que tenga que cortar, incluida la del autoproclamado mejor futbolista de la historia.

Ante el inicio de la segunda vuelta habrá que estar atentos a lo que tuitean estas dos lumbreras porque, no tengáis ninguna duda, sucederá justo lo contrario de lo que pronostiquen. Es lo que ocurre cuando utilizas el título de periodista para envolver el bocadillo y te conviertes en una marioneta. @Bajarlaalpasto

Nota: la composición con los dos tuits que ilustra este post circula por Twitter, pero desconozco su autor (disculpas).

 

El Madrid ya solo celebra mamarrachadas

“Los sabios hablan porque tienen algo que decir; los tontos hablan porque tienen que decir algo.” – Platón, filósofo griego.

liga

Podría entender que para los seguidores del equipo que ha ganado más mundiales que Brasil y que cuentan con el autoproclamado mejor jugador de la historia, acabar la primera vuelta de la liga en la cuarta posición, a 19 puntos puntos del líder el FC Barcelona, les haya ocasionado una diarrea mental que no les permite razonar.

Y digo “podría” porque, conociendo el pelaje de los predicadores y profetas que (des)informan sobre la actualidad del Real Madrid, mucho me temo que esa falta de raciocinio está más bien motivada por la indigencia intelectual que les caracteriza. Es más, si leyesen la frase que encabeza este post seguro que preguntarían “y ese Platón, ¿jugó en Panathinaikos o en Olympiacos?”

Por eso no me extraña que, ante la sonrojante primera vuelta firmada por su equipo, intenten lavarle la imagen para contentar a su amo, sin importarles quedar como auténticos analfabetos funcionales defendiendo lo indefendible. Y es que la última ha sido de traca.

La perogrullada que se les ha ocurrido ha sido la de hacer una clasificación ¡con los resultados conseguidos en las primeras partes! Y de ese estudio absurdo ha salido que su Real Madrid sería líder de dicha clasificación. Pues nada, ¿y ahora qué pretenderán? ¿celebrar esa mamarrachada con una rúa y acabar en Cibeles? Lo gracioso es que si solo se tuviesen en cuenta los resultados de las segundas partes, el cuadro merengue estaría fuera de los puestos europeos y flirteando con el descenso. Vamos, otra gilipollez.

Lo chusco es que los defensores de esta pamema son los mismos que alardeaban la temporada pasada de ganar partidos en el minuto noventa y ramos, y quienes también presumen de que “noventa minuti en el Bernabéu son molto longos”, como dijo su idolatrado Juanito, quien, de seguir las cosas así, seguro que será invocado para una nueva ouija para ayudarles a conseguir la clasificación, cuanto menos, para la Intertoto.

Y es que si Zidane en su primera temporada en el Real Madrid fue para la caverna el campeón moral de la liga, ahora suma a su palmarés el título de campeón de invierno de las primeras partes. Lo triste es que la borregada merengue, lejos de hacer autocrítica, traga con la alfalfa que le suministra la caverna, que ya está maquinando el término con el que camuflarán una posible eliminación en la Champions ante el PSG, y que bien podría ser “el Madrid cesa temporalmente su idilio con la orejona”. @Bajarlaalpasto