Al Comité de Competición: ¡vosotros sí que sois ridículos!

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El pasado lunes publiqué un post titulado Mestalla y la caverna se echan al monte en el que repasaba lo que había sucedido en el estadio valencianista durante la celebración del partido de liga entre el Valencia y el FC Barcelona, que finalizó con el lamentable lanzamiento de una botella y de otros objetos sobre los jugadores culés mientras festejaban el gol de la victoria. Han pasado dos días desde la publicación de dicho artículo y está claro que me quedé corto en el título, ya que ahora el correcto sería “Mestalla, la caverna, Tebas y el Comité de Competición se echan al monte”.

Me explico. En la noche del pasado lunes Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional y reconocido madridista como bien le gusta resaltar siempre que tiene un micrófono delante, declaró  a SportYou – en otras lindezas y refiriéndose al episodio de la botella en cuestión – que le daría vergüenza fingir como los jugadores del Barça, añadiendo que «es un tema del Comité de Competición. Creo que ese tipo de conductas tienen que ser sancionables». Vamos, que fijó el objetivo.

Dos días después, para bochorno de la justicia deportiva española, el Comité de Competición cumplió en parte la recomendación del todopoderoso mandamás del fútbol español  y, después de sancionar al Valencia con una multa irrisoria tras ser reincidente y sin valorar también un lanzamiento que impactó en Alcácer, sentenció con que “el comportamiento poco ejemplar de algunos jugadores del FC Barcelona les descalifica y ridiculiza por sí solos”.

Y digo “en parte” porque el Comité no sanciona a jugadores del Barça como le sugirió Javier Tebas, pero sí que abre un melón que seguro que dejará un sabor amargo que provocará indigestiones en el futuro. Su resolución se queda en una peligrosísima indefinición como es referirse en abstracto a lo que es provocar o fingir, y como es apuntar a “algunos jugadores” sin nombrar cuáles son a los que acusa de “comportamiento poco ejemplar”, y sin detallar cuál ha sido ese comportamiento y en qué disposición se recoge que merezcan ese calificativo. La guinda es que según ellos “les descalifica y ridiculiza”, calificativos tan huecos como subjetivos.

Es decir, que “el comportamiento poco ejemplar” podría ser que algún jugador se metió el dedo en la nariz o que otro se rascó las cachas. En serio, señores miembros del Comité: como profesionales del derecho que son, limítense a acusar a quienes hayan cometido alguna conducta sancionable detallando en que reglamento aparece recogida, aplíquenles la sanción que estimen según dicho reglamento y denles pie para recurrir y alegar lo que estimen oportuno en su defensa. Lo que han hecho ustedes es propio de debates de barra de bar, que seguramente tendrán mucho más sentido que su disparatada resolución.

Para finalizar, los jugadores del FC Barcelona han sido víctimas de una agresión, por mucho que Mestalla, la caverna, Tebas y el Comité de Competición se hayan echado al monte para darle la vuelta a la tortilla, y no han recibido protección desde ningún organismo. Esperemos que los espectadores que acuden a los estadios tengan más sentido que ustedes y que no tengamos que lamentar ninguna tragedia de la que, sin duda, ustedes serían los responsables. @Bajarlaalpasto

 

Mestalla y la caverna se echan al monte

messi-mestalla1En la última jornada de liga el FC Barcelona consiguió una sufrida y agónica victoria en Mestalla (2-3), gracias a un gol de Messi tras acertar desde el punto de penalti ya en el tiempo añadido. El partido tuvo de todo, desde jugadas polémicas y decisiones arbitrales controvertidas hasta lanzamiento de objetos contra jugadores del Barça.

Pero, como por desgracia no podía ser de otra, la caverna conectó todos sus altavoces mediáticos para desprestigiar al victoria del Barça, deformando la realidad de lo que se vivió en Mestalla.

Sin duda Undiano Mallenco no tuvo su mejor tarde; pero el Valencia no puede ocultarse en su actuación arbitral para justificar una justa derrota. Lo increíble es que un árbitro con la experiencia de Undiano no supiese que un partido caliente como un Valencia-Barça hay que atarlo y controlarlo desde el pitido inicial. Y así, dejar sin amonestar al comienzo a Enzo Pérez tras la salvaje tijera que provocó la salida del campo de Iniesta en camilla fue entendido por los jugadores valencianistas como que se podía repartir cera con total impunidad. Y eso fue justo lo que hizo pocos minutos después Mario Suárez cuando le metió una plancha a André Gomes, que no acabó en la enfermería de milagro. Si el árbitro se hubiese dejado de milongas y en el minuto 20 el Valencia se hubiese quedado con nueve jugadores, se habría acabado esta pamema.

Curiosamente los mismos que desde la grada aplaudían la dureza de los suyos, se pusieron estupendos para pedir la expulsión de Busquets por dos agarrones de la señorita Pepis. Por cierto, agarrones idénticos al que protagonizó al comienzo del partido Parejo sobre Iniesta que quedó sin sanción. Vamos, de locos, se armó la mundial por enganchar una camiseta, al mismo tiempo que se jaleaba a unos guadañeros que convirtieron Mestalla en un campo de minas.

Además de eso, se pidieron dos penaltis: uno en el área del Barça, con una caída de Rodrigo que se asustó al ver a Umtiti a su lado y le dio una lipotimia, y otro en una barrida de Enzo – siempre Enzo – ante Messi que se llevó por delante el balón y al delantero azulgrana, justificándose con el falaz y tontorrón argumento de “tocó balón”, como si eso fuese la panacea.

Y para que no faltase de nada, polémica en dos goles concedidos – el primero del Barça y el segundo del Valencia -, en los que se pidió que se anulasen por fuera de juego posicional. Jugadas idénticas y decisiones idénticas de Undiano. Por cierto, antes de opinar sobre ambas jugadas es recomendable hacerse una revisión oftalmológica por si alguno ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio.

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La traca final estalló con el penalti pitado en el tiempo añadido, penalti como una catedral cometido por Abdennour, que entró como un elefante en una cacharrería en una jugada dentro de su área, derribando a Luis Suárez cuando se disponía a fusilar la portería valencianista. En ese momento Diego Alves ejerció de mamarracho, impidiendo el lanzamiento por parte de Messi, al que incordió todo lo que pudo con gestitos, bailecitos y comiéndole la oreja, ante la permisividad del árbitro. El crack argentino no se arrugó y clavó el disparo, provocando la locura entre sus compañeros, que tuvieron que aplazar la celebración del gol de la victoria para mejor ocasión al producirse desde la grada el lanzamiento de una botella. A continuación Enzo – siempre Enzo – se encaró con Neymar para completar su hat-trick particular: lesionó a Iniesta, cometió penalti sobre Messi y quiso agredir a Neymar, todo ello luciendo el brazalete de capitán. Desde luego ni Enzo – siempre Enzo – podía llegar a más ni el Valencia CF a menos.

Destacar que también Alcácer vio como objeto volador lanzado desde la grada impactaba contra él, supongo que como señal de agradecimiento por haber dejado en las arcas valencianistas 30 millones de euros. También es cierto que Marca ya se había encargado de poner al jugador en el punto de mira con un repugnante titular en la previa del partido.

En estos momento, se desconoce si el Valencia CF, que en boca de su director deportivo acusó al árbitro de haber influido en el resultado, ya ha identificado y puesto a disposición policial a los dos energúmenos que el pasado sábado demostraron que les gusta más el tiro al blanco que el fútbol y, en el caso de que sean socios, ya han sido expulsados.

Seguro que durante esta semana la caverna y sus altavoces mediáticos seguirá dando la matraca MINTIENDO sobre lo que ocurrió en Mestalla, defendiendo a los agresores y culpabilizando a las víctimas de los incidentes. Por ejemplo, en el programa Herrera en Cope, su director Carlos Herrera y un tal Alcalá – conocido en la profesión por haber sido condenado por realizar falsas acusaciones de dopaje contra el FC Barcelona – relataron el bochornoso lanzamiento de la botella entre jijís y jajás… Es que menuda risa que a un futbolista le den un botellazo desde la grada, ¿verdad botarates? Después el día que ocurra una desgracia se harán los dignos y se echarán las manos a la cabeza… panda de hipócritas. @Bajarlaalpasto

 

Paco G. Caridad nos descubre ‘la posesión hueca’

caridadEn el último partido de Champions disputado en el Camp Nou , el FC Barcelona de Luis Enrique derrotó por un contundente 4-0 al City de Guardiola. Fue, sin duda, el partido de la jornada y el que provocó más número de comentarios en las redes sociales. Y, una vez más, la palma se la llevaron los entrenadores de Twitter, quienes son capaces de revolucionar el complejo mundo del fútbol utilizando sólo 140 caracteres.

En esta ocasión, si la UEFA concediese un premio al mejor entrenador-tuitero de la jornada, lo hubiese ganado por aclamación el (pseudo)periodista Paco García Caridad, tras inventarse la expresión “posesión hueca” para criticar el sistema de juego del equipo de Guardiola.

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Desde su aparición, el fútbol ha ido evolucionado y diversas tácticas y sistemas de juego han escrito páginas de oro en la historia del deporte rey, como la WM, el jogo bonito, el catenaccio, el fútbol total, el achique de espacios o el falso 9. Ahora Paco García Caridad, conocido por sus desatinos como (pseudo)periodista, se pone el chándal de entrenador, coge la pizarra, le da una vuelta al columpio y nos descubre “la posesión hueca”.

Probablemente el bueno de G. Caridad todavía siga despechado por haber sido eliminado del casting para elegir la marioneta de Florentino, y por ello tiene pensado dedicarse a ejercer como entrenador soltando píos píos en la red del pajarito. Lo que sería deseable es que desarrollase su teoría y nos facilitase algún detalle técnico más. Por si le sirve de ayuda, le pongo un ejemplo para ampliar su tuit: “La posesión del City de Guardiola es hueca… como mi cabeza”. Seguro que así le entenderíamos todos. ¡Suerte míster! @Bajarlaalpasto

Luis Enrique apuesta por el 3-4-3

luis-enriqueSe preguntaba Johan Cruyff cuando era entrenador por la necesidad de jugar con tres o cuatro defensas cuando los rivales se presentan con uno o, como mucho, dos delanteros. Y argumentaba que, si no hacían falta tantos defensas, siempre podía alinear más jugadores creativos o atacantes para mantener el balón y generar más peligro. Ya han pasado muchos años y el debate sigue de actualidad.

Este verano el Barça facilitó la salida de Dani Alves del puesto de lateral derecho, y no ha fichado a nadie para suplir esa ausencia. El motivo: que Luis Enrique, aunque no llegó a jugar a las órdenes de Johan Cruyff, defiende el legado del maestro.

Me explico: el técnico culé le ha ofrecido a Sergi Roberto una plaza en el once titular del FC Barcelona, pidiéndole que realice un esfuerzo defensivo cuando el equipo no tiene el balón, a cambio de asegurar la posesión y el dominio de los partidos aprovechando su calidad en la elaboración de las jugadas de ataque.

Con esta apuesta se pueden producir dos variantes – dependiendo de si está o no el canterano -, ambas encaminadas a jugar con 3-4-3:

1.- Sin Sergi Roberto: tomamos como ejemplo el último partido contra el Deportivo. Tres centrales de inicio (Mascherano-Piqué-Mathieu), con Arda ocupando la banda derecha con presencia en la creación y con Digne por la izquierda, más pendiente de doblar y de ofrecer salida a Neymar que de defender. Suficiente para frenar los inocentes ataques gallegos.

2.- Con Sergi Roberto: “falso” 4-3-3 de inicio con, por ejemplo, S. Roberto-Piqué-Umtiti-Alba, pero que con el balón en su poder se convierte en el ansiado 3-4-3 al incrustarse Busquets en el medio de los centrales; estos se abren y adelantan la línea hasta casi el medio del campo, Rakitic bascula al centro para ayudar a Iniesta en la elaboración, ayudados por  los dos jugadores de banda ofreciéndose para aportar soluciones, y arriba la MSN.

Cualquiera de las dos opciones suena bien, ¿verdad? Porque además del centro del campo hacia adelante pueden intercalarse en varias de esas posiciones jugadores de la categoría de Denis Suárez, Arda, Andre Gomes, Rafinha, Alcácer…

Este planteamiento seguro que tiene éxito en forma de victorias en la mayoría de partidos que juegue el FC Barcelona. Pero está por ver si es efectivo para afrontar los encuentros más exigente que se planteen durante la temporada, tanto en liga como sobre todo en Champions. De momento, parece que Luis Enrique apuesta por el 3-4-3… ¿hasta cuándo? @Bajarlaalpasto

 

Por desgracia, el mundo es de los mediocres

pique_messiVivimos en el año 2016, presumimos de que lo sabemos todo, de estar comunicados las 24 horas del día, de poseer toda la información que queremos al instante… Tenemos más posibilidades que nunca de viajar, de conocer nuevas culturas, de abrir nuestras mentes, de hacer nuevas amistades, de intercambiar conocimientos al instante con cualquier persona en el otro extremo del mundo…

Pero, sorprendentemente, no hemos sido capaces de canalizar todas esas ventajas para, entre todos, vivir en una sociedad mejor, sobre todo más libre, tolerante y respetuosa. Si nos fijamos en quienes son los amos del mundo – o en quienes están a punto de serlo – entenderemos muchos de los males de nuestro tiempo. Dirigentes acomplejados, sectarios, revanchistas, incapaces, abyectos, “cortoplacistas” y la mayoría cortos de miras y de entendederas… mediocres en una palabra.

Y lo triste y más preocupante es que esa mediocridad se ha instalado en todos los aspectos de nuestra sociedad, no solo en la política. No hay más que repasar cuáles son los libros más vendidos, o las películas más vistas, o las programas de televisión que arrasan en audiencia, o lo que entiende nuestra juventud por “triunfar en la vida”.

Los que me seguís en este blog sabéis que aquí solo escribo sobre fútbol. Pero, tras el bochornoso tratamiento informativo sobre el episodio de “las mangas de Piqué”, me he permitido esta reflexión introductoria porque es el único argumento que se me ocurre para explicar lo que está sucediendo con dos cracks del fútbol mundial: Leo Messi y el propio Piqué… Sin duda, el argentino es el mejor futbolista del mundo y al final de su carrera se le recordará como el mejor de la historia; y, desde hace un par de temporadas, el central de la selección española es el mejor en su puesto, por mucho que otros reciban los favores de la prensa.

Pues bien, por increíble que parezca, ambos son cuestionados en sus respectivas selecciones nacionales. ¿Los motivos? En el caso de Messi, se le acusa de no haber ganado ningún gran torneo, cuando gracias a él Argentina ha jugado consecutivamente una final de la Copa del Mundo y dos de la Copa América, sin darse cuenta de que sin él no se clasificarían ni para jugar las fases finales. El caso de Piqué todavía es más triste, ya que por ser tan del Barça y de liderar la rivalidad contra el Real Madrid, la prensa aborregada de la capital se ha inventado historias carentes de sentido sobre su falta de implicación con la selección española.

Por eso, y enlazando los casos de Messi y de Piqué con el comienzo del post, la única explicación que encuentro es que la mediocridad se ha instalado en nuestras vidas hasta tal punto que criticamos a todo aquel que destaca por sus méritos. Pero, al final, la realidad es que los que le atizan a Messi y a Piqué nunca serán nada más que una panda de botarates que no ven más allá de sus narices y que, tristemente, vagarán por la vida instalados en su más absoluta mediocridad formando parte de un rebaño. @Bajarlaalpasto

Si vais a crucificar a Ter Stegen, no contéis conmigo

ter_stegenSer portero del Barça debería ser considerado como una profesión de riesgo. Además de parar – que siempre seguirá siendo la labor principal de un portero -, al portero del Barça se le exige sacar el balón jugado con el pie para salvar la primera línea de presión de los rivales, con la intención de crear superioridades ya desde el inicio de la jugada. Y eso es muy complicado, por eso no sirve cualquier supuesto buen portero para jugar en este equipo. Se necesita un plus de calidad y de personalidad.

Podemos estar tres días discutiendo sobre la conveniencia o no de esta opción táctica. Lo cierto es que si algo distingue al Barça es su apuesta irrenunciable por el balón, a costa de asumir riesgos que en ocasiones provocan errores que han supuesto la pérdida de puntos y seguro que también la de algún título (recuerdo un regate fallido de Valdés ante Di María en una final de Supercopa). Pero es indiscutible que la apuesta por este estilo es lo que ha llevado al FC Barcelona a ganarlo todo y a convertirse en un referente del fútbol mundial.

¿Ter Stegen se equivocó en Balaídos intentando una frivolidad en plena remontada? ¡Por supuesto!, y habrá que tirarle de las orejitas cuando, además, tenía otras opciones más fáciles para sacar igualmente el balón jugado. Ahora bien, si lo vais a crucificar por ese error – o por ese y por alguno más que seguro que ha cometido – no contéis conmigo. Y es más, si en el próximo partido el alemán tiene como opciones para jugar el balón sacarlo de rabona o al patadón, espero que elija la primera. ¡Esto es el Barça, amigos culés! @Bajarlaalpasto