Laporta, Koeman y ‘el coño de la Bernarda’

“Si no te gusta algo, cámbialo. Si no puede cambiarlo, cambia de actitud.” – Maya Angelou, escritora, cantante y activista estadounidense.

Cuando parecía que el serial sobre el relevo de Koeman en el banquillo del Barça llegaba a su fin, y que en el Wanda se escribiría el epílogo de esta historia sobre un amor imposible, el guión ha dado un giro inesperado con la salida del presidente Laporta para confirmar y pedir el apoyo para el entrenador, un entrenador en el que nunca ha creído y al que no considera capacitado para pilotar la nave blaugrana.

Pero como dice la máxima “a la fuerza ahorcan”, desde el principio el presidente azulgrana se vio obligado a aceptar la continuidad del último entrenador fichado por Bartomeu ante la imposibilidad de encontrar un relevo de garantías. Y esa situación se ha prolongado hasta ahora, cuando parecía que la situación ya era insostenible. Nadie duda de que el sueño húmedo de Laporta era conseguir el regreso de Guardiola. Pero entre las muchas virtudes que sin duda tiene Pep, una de ellas es saber que volviendo al Barça no tendría nada que ganar y sí mucho que perder. Su paso por el banquillo culé siempre será recordado por un sextete, dos Champions y una ratio de campeonatos disputados-títulos ganados imposible de repetir, amparado en una generación de futbolistas de la casa única.

A partir de ahí, nombres y más nombres, candidatos, rumores, un montón de falsas exclusivas, un reguero de ‘según mis fuentes’ sin agua, y los medios que supuestamente siguen la actualidad del Barça compitiendo con los tuiteros más desvergonzados a ver si a alguno le sonaba la flauta. Todo el mundo opinó y todo el mundo dio su receta mágica para volver a tocar el cielo futbolístico: Cruyffistas de pacotilla que no tienen ni zorra idea de quién fue Cruyff, defensores acérrimos del 4-3-3 porque suena bien, talibanes del juego de posición como si hiciesen un auto de fe, y cánticos y alabanzas al estilo, al ADN y a no sé que demás paparruchas trasnochadas.

Y así se publicaron los nombres de Xavi, Roberto Martínez, Pirlo, Gallardo, Ten Hage o Conte como si jugasen a lo mismo y su ideario futbolístico fuese similar. También aparecieron las candidaturas de Löw, Tuchel o Jordi Cruyff. Y seguro que me estoy olvidando de más de uno. Hasta desde Bajaralpasto jugamos a entrenadores y apostamos por Albert Capellas, como buen conocedor del fútbol-base, amante convencido y practicante del juego de posición (este sí que sí) y con aprendizaje en los banquillos al lado de Peter Bosz y de Jordi Cruyff.

Al final, y contra todo pronóstico, tantas horas de radio y televisión, tantas páginas de periódicos y tantos mensajes y comentarios en redes sociales dedicados en exclusiva a hablar sobre la marcha de Koeman y la llegada de su sustituto para volver al punto de partida. Ahora la pregunta es ¿qué hay detrás de esta decisión de Laporta? ¿Lo hace por convencimiento u obedece a motivos económicos o a la imposibilidad de traer a un entrenador de su confianza? En principio, todo apunta a que es una huida hacia adelante para ganar tiempo, aunque el mes de octubre que se presenta es de agárrate que vienen curvas, con partidos de liga contra Atleti, Valencia y Real Madrid, y de Champions frente al Dinamo de Kiev. O la gloria o el infierno. O, lo que puede ser peor, la intrascendencia.

Desde el momento en el que el presidente ha mostrado públicamente su apoyo y su confianza en el entrenador, lo deseable es que todo el barcelonismo se una, todos los culés salgan (salgamos) de sus trincheras y todos juntos animemos y demostremos la grandeza de nuestro club. Pero también sería estúpido ignorar que en el mundo del fútbol la ratificación de un entrenador suele ser el paso previo a su despido. Ojalá que el culebrón sobre el banquillo del Barça, que históricamente ha sido un potro de tortura, haya llegado a su final por esta temporada. Sería la señal de que el equipo goza de buena salud y estará en la disputa de todos los títulos. @Bajarlaalpasto1

El banquillo del Barça siempre ha sido un potro de tortura

“La vida es mi tortura y la muerte será mi descanso.” – William Shakespeare, dramaturgo y poeta inglés

Decir del banquillo del Barça que es una silla eléctrica sería un piropo. En la silla eléctrica te sientan, te amarran con unas cinchas, te ponen un casquete, le dan al interruptor, te achicharran y a otra cosa. En cambio el potro de tortura es un instrumento mucho más sofisticado. El objetivo no es que la palmes pronto, no, todo lo contrario. Aquí se trata de que su usuario sufra, se retuerza, pida clemencia, se humille… ¿os suena, culés de pacotilla?

Históricamente, el Barça ha tenido a los mejores entrenadores del mundo. Los más deseados del momento, los triunfadores, todos con sus títulos o con sus brillantes hojas de servicios o con su trabajo en el club o con su pasado azulgrana… No me voy a ir al año de la chupirindaina, pero sí a un momento que marcó un cambio de tendencia en el club, como fue la llegada al club de Rinus Michels al principio de los años 70. Que primero a un técnico como el holandés (perdón, neerlandés) como después a Weisweiler, Müller, Rifé, Helenio Herrera, Kubala, Latek, Menotti, Venables, Luis Aragonés, Cruyff, Robson, Van Gaal, Serra Ferrer, Rexach, Antic, Rijkaard, Guardiola, Tito Vilanova, Tata Martino, Luis Enrique, Valverde, Setién y hasta ahora a Koeman siempre se les hayan buscado las cosquillas, es la demostración de la existencia del famoso “entorno” autodestructivo que tan bien bautizó Cruyff en Praga hace ya casi 30 años.

Y es que uno se llevaba mal con la estrellita de turno, otro que la estrellita de turno prefería a su valedor, otro que si no tenía carácter, otro que si tenía mucho genio, otro que si el estilo, otro que si era antipático, otro que si el ADN, otro que si le echaba un pulso al presi, otro que si no tenía currículum, otro que si era un tristón, otro que si cuidaba vacas en el prado… hasta que llegamos al actual, a Koeman, leyenda del club y fiel a la institución, cuyo pecado fue que lo fichó Bartomeu en una de las épocas más convulsas de la historia del equipo, en medio de una crisis institucional-social-económica-sanitaria sin precedentes, con una moción de censura a la vista, con Messi dándole al botón de ‘enviar’ de su bochornoso burofax y después de una sonrojante derrota por 2-8 en Champions ante el Bayern.

Pues ahora es Ronald el inquilino de tan siniestro y cruel artilugio, y tras cada partido que no se gana, o se gana sin la brillantez que exigen los gurús y los guardianes de las esencias, Laporta y sus acólitos le dan una vuelta de tuerca mientras buscan quién le sustituya, tanto en el banquillo como en el potro. Y es que “el entorno” ni descansa ni respeta a nadie… ¡qué pase el siguiente! @Bajarlaalpasto1

Messi saca la patita, pero ya nada volverá a ser como antes

“Si entendiéramos completamente las razones del comportamiento de otras personas, todo tendría sentido.” – Sigmund Freud, médico, investigador y psicoanalista austríaco.

Tras la dolorosa despedida de temporada que firmó el Barça en Lisboa donde fue bailado por el Bayern en Champions, firmando una vergonzosa derrota por 2-8 que fue el epílogo a un sonrojante nadaplete, se preveía un veranito movido en Can Barça. La herida se cerró en falso, con tiritas y agua oxigenada, cuando el traumatismo era de tal gravedad que exigía pasar por el quirófano, destripar y amputar. Solo Piqué –siempre Piqué – dio la cara, mientras el resto de jugadores, con el gran capitán a la cabeza, se dedicaron a silbar melodías con el consentimiento de una directiva que se limitó a ofrecer la cabeza de Quique Setién, un entrenador que llegó presumiendo de lo bien que se lo pasaba con las vacas mansurronas en su pueblo, pero al que devoraron las vacas sagradas del vestuario culé.

Para hacerse cargo del banquillo nombraron a Ronald Koeman, reconocido culé pata negra, líder espiritual del Dream Team de Cruyff y parte importante del escudo por ser el autor del golazo que en Wembley le dio al club su primera Copa de Europa. Nada más llegar, al holandés le dieron mando en plaza y, sin tiempo para ponerse el chándal para empezar a entrenar, lo equiparon con una desbrozadora y una radial y le dieron plenos poderes (y alguna recomendación) para limpiar el vestuario. Al nuevo míster no le tembló el pulso y, demostrando tanta sangre fría como cuando Cruyff lo ponía a jugar de último defensa con solo un compañero a su lado, anunció que no contaba con varios jugadores, con Luis Suárez a la cabeza.

Lo que sucedió a continuación provocó un tsunami que tuvo su epicentro en Barcelona, pero cuya onda expansiva alcanzó todos los rincones del planeta fútbol, desde Dubái hasta Manchester (es un ejemplo, no seáis mal pensados). Y es que a finales del mes de agosto, Messi puso en conocimiento del F.C. Barcelona mediante un burofax su intención de abandonar el club, acogiéndose a una cláusula en su contrato que le permitía su salida libre al final de cada temporada. Pero se olvidó de un pequeño detalle, y es que dicha comunicación tenía como fecha tope para realizarla el 10 de junio.

A partir del conocimiento del contenido del burofax más famoso de la historia de las comunicaciones, se sucedieron las noticias, los rumores, los confidenciales, las exclusivas… en resumen, una sucesión de fake news a través de las redes sociales en lo que parecía una disparatada competición de a ver quién la soltaba más gorda.

Lo cierto es que la directiva del Barça desde el primer momento se negó a que Messi saliese gratis, remitiéndose a su cláusula de rescisión de 700 millones de euros y confirmando, no solo que contaban con él, sino que estaban dispuestos a ampliar su contrato. Y que, por supuesto, en el caso de que llegase alguna oferta la estudiarían. Con la aparición en escena del padre de Messi (siempre los dichosos padres, como en su momento el de Thiago o después el de Neymar) se sucedieron las reuniones en las que el club dejó clara su postura y, ante la falta de ofertas, quedó claro que la salida del argentino era inviable.

Entrevista con Rubén Uría / Goal.com

Al cabo de unos días, y con todo el barcelonismo reclamando que el jugador se explicase, Leo Messi concedió una entrevista al periodista Rubén Uría en el portal Goal, en la que desveló sus intenciones y lo que había motivado plantearse su marcha de Can Barça. En dicha entrevista – sin duda de gran valor periodístico, pero enlatada, guionizada, editada y que parecía grabada en la sala de un psiquiátrico – de entrada sorprendió el look, para unos informal, para otros desaliñado, con el que se presentó el futbolista para anunciar una de las decisiones más trascendentales de su carrera deportiva. En cuanto a sus respuestas, muchas de ellas teledirigidas con maestría por el entrevistador a través de la pregunta, no fueron nada convincentes, arreando palos al presidente por no ponerle una alfombra roja para salir, y acusando al club de falta de proyecto deportivo ganador en las últimas temporadas – falso de toda falsedad – y de hacer malabares y tapar agujeros, con lo que dejaba a sus compañeros a la altura del betún.

Una vez confirmado que se quedaba en el club, solo quedaba que volviese a los entrenamientos y se pusiese a trabajar. Y, cuando parecía que las cosas se habían calmado, llegó el anuncio de la salida de su amigo Luis Suárez, lo que provocó que publicase en su cuenta de Instagram una despedida, entre reivindicativa y lacrimógena, en la que aprovechó para enviar algún recado a Bartomeu. Muchos aficionados le recriminaron que, como capitán del equipo, no se despidiese de todos los jugadores que se marchaban y solo lo hiciese de los considerados miembros del llamado club de amigos.

Y, ¡por fin!, el pasado fin de semana el Barça debutó en LaLiga y presentó su proyecto ganador para esta temporada con una buena puesta en escena con lo que el barcelonismo volvía a ilusionarse y a hablar solo de fútbol. En ese ambiente más distendido, Messi concedió una entrevista al diario SPORT en la que pidió, además de paz y unidad, perdón a lo Panenka, dejando luces y sombras sobre cuál será su futuro, centrándose en los objetivos para esta temporada y justificando que todo lo que hizo fue “para hacer un mejor y más fuerte F.C. Barcelona”.

Considerando como positivo este cambio de actitud del jugador, siguen quedando muchos puntos oscuros en su comportamiento, lo que conduce a plantearse muchas preguntas que estaría bien que tuviesen respuestas: ¿quién fue el ideólogo del burofax?, ¿desde qué despacho aprovecharon la salida de Luis Suárez para calentarle la cabeza al argentino?, ¿se intentó jugar desde alguna candidatura a la presidencia del Barça la baza Messi para provocar un adelanto electoral?, ¿qué papel jugó el City en todo este embrollo?, es más ¿algún candidato tiene relaciones personales e incluso empresariales con algún destacado dirigente de los citizens?, ¿es cierto que Guardiola llamó a Messi o se limitó a esperar acontecimientos tocando la pandereta?, ¿qué papel jugó Pepe Costa en este vodevil?, y por cierto ¿cuáles son las funciones de Pepe Costa y quién le paga el sueldo? ¿o tiene varios pagadores? Las respuestas a muchas de estas preguntas provocarían que más de uno tuviese que quitarse la careta quedando, como bien dice mi amigo @vonmarius1899 , como un culé de Hacendado.

Y una última pregunta: ¿cuál será el final de este culebrón? Los aficionados culés lo que quieren es ver a su equipo jugar bien al fútbol, ganar partidos y títulos, y tener en su plantilla a los mejores jugadores del mundo y, por supuesto, al mejor de la historia como es Leo Messi. Pero aunque muchos crean que la memoria de los aficionados es frágil y que el Messigate de este verano se resolverá en cuanto el crack argentino regale goles, asistencias y slaloms, eso no es del todo cierto. El anuncio de que se quería ir causó mucho dolor en el barcelonismo, y una cosa es perdonar e incluso olvidar, y otra muy distinta pretender que todo vuelva a ser como antes. Y es que mientras siga vistiendo la samarreta con el ’10’ volverá a contar con el apoyo de la afición, pero nada volverá a ser como antes porque la magia se rompió. Mejor dicho, la rompió él y solo él. Por eso Messi siempre será un ídolo en Can Barça, pero ya nadie pedirá una estatua suya en los accesos al Camp Nou ni que el estadio lleve su nombre. Y esa será su penitencia. @Bajarlaalpasto1

Herr PEP – Martí Perarnau

2020-04-25 19.31.11.jpgEl lector de este libro sabrá desde el primer momento con lo que se va a encontrar porque, como reza en el subtítulo de la portada, ‘Herr PEP’es la “crónica desde dentro de su primer año en el Bayern de Münich.” 

Para escribir estas 426 paginas, su autor tuvo acceso, desde el momento del fichaje de Guardiola por el Bayern, al vestuario, al entrenador y a los jugadores, para así poder ofrecernos un relato detallado de la obsesión por el trabajo de Pep y su obstinada búsqueda de la excelencia futbolística.

El libro arranca con un encuentro que tuvieron Guardiola y Kaspárov en Nueva York en octubre de 2012 y recorre toda la temporada 2013/2014 del técnico al mando del equipo alemán: su llegada, su relación con los jugadores, con los dirigentes, las victorias, las derrotas más dolorosas, la adaptación, los cambios de sistemas…

Escrito con una prosa ágil, Perarnau consigue que el lector se enganche de tal forma a la narración que al placer de avanzar en su lectura, se enfrente el drama de acercarse a su final. Y es que la pasión con la que se entrega Guardiola al fútbol está reflejada con toda su intensidad en esta crónica. Para leer, releer y disfrutar. @Bajarlaalpasto

 

Este libro forma parte de mi biblioteca #LibrosFutboleros

 

 

La caverna vomita bilis contra Guardiola tras la eliminación del City

GuardiolaSabíamos que el paso de Pep Guardiola por el banquillo del FC Barcelona había causado heridas en el madridismo difíciles de cicatrizar. Ganar 14 títulos de 19 posibles en cuatro temporadas, sonrojar al Bernabéu con un histórico 2-6, humillar al Moudrid con una manita y, sobre todo, enamorar al planeta fútbol partiendo de algo tan sencillo como que al fútbol se juega con un balón y que tienes que pasárselo a uno que tenga una camiseta como la tuya, son registros que una sociedad mediocre y envidiosa jamás le perdonará. Jamás.

Por eso cualquier cosa que haga – da igual que gane o que pierda – será criticada. Tras un año sabático – por el que también le atizaron, por supuesto, llegando a llamarle cobarde y a decir que estaba acabado – Pep regresó a la máxima competición, consiguiendo en tres temporadas en Alemania siete títulos, incluidas tres Bundesligas y dos Copas, y aquí hubo algún botarate que le bautizó como the looser porque no ganó la Champions con el Bayern… como si el Bayern ganase la Champions una temporada sí y otra también. Pero ya se sabe que no hay nada más peligroso que un majadero con un micrófono o con WiFi.

Después de sus experiencias en LaLiga y en la Bundesliga, esta temporada Guardiola aterrizó en la Premier League para entrenar al City, un equipo con las vitrinas semivacías y con millones de petrodólares mal invertidos. Por eso los citizens le ofrecieron liderar un ambicioso proyecto firmándole un megacontrato por tres temporadas.

Pero el mundo del fútbol no tiene memoria y es cortoplacista, por lo que muchos en esta pocilga en la que han convertido al fútbol español quieren convertir en un fracaso que su City no gane en el minuto uno y sin bajar del autobús todo lo que no ha conseguido en toda su historia. Y por eso, tras ser eliminado en octavos de final de la Champions League por el Mónaco, desde la caverna se han dedicado a burlarse de él, con la osadía de menospreciar a un entrenador que de ocho participaciones en la UCL ha ganado dos y ha sido semifinalista en otras cinco, una auténtica barbaridad.

Y es que, tras una semana muy dura por la eliminación del Madrid Saint Germain, la central lechera ha celebrado como un título el fracaso de Pep. Ya se sabe que la derrota de los grandes es la felicidad de los mediocres y, en este caso, la grandeza de Guardiola es haber provocado que una panda de botarates al servicio de intereses espurios vomiten bilis mostrando sus miserias en público. @Bajarlaalpasto

Paco G. Caridad nos descubre ‘la posesión hueca’

caridadEn el último partido de Champions disputado en el Camp Nou , el FC Barcelona de Luis Enrique derrotó por un contundente 4-0 al City de Guardiola. Fue, sin duda, el partido de la jornada y el que provocó más número de comentarios en las redes sociales. Y, una vez más, la palma se la llevaron los entrenadores de Twitter, quienes son capaces de revolucionar el complejo mundo del fútbol utilizando sólo 140 caracteres.

En esta ocasión, si la UEFA concediese un premio al mejor entrenador-tuitero de la jornada, lo hubiese ganado por aclamación el (pseudo)periodista Paco García Caridad, tras inventarse la expresión “posesión hueca” para criticar el sistema de juego del equipo de Guardiola.

pagogcaridad

Desde su aparición, el fútbol ha ido evolucionado y diversas tácticas y sistemas de juego han escrito páginas de oro en la historia del deporte rey, como la WM, el jogo bonito, el catenaccio, el fútbol total, el achique de espacios o el falso 9. Ahora Paco García Caridad, conocido por sus desatinos como (pseudo)periodista, se pone el chándal de entrenador, coge la pizarra, le da una vuelta al columpio y nos descubre “la posesión hueca”.

Probablemente el bueno de G. Caridad todavía siga despechado por haber sido eliminado del casting para elegir la marioneta de Florentino, y por ello tiene pensado dedicarse a ejercer como entrenador soltando píos píos en la red del pajarito. Lo que sería deseable es que desarrollase su teoría y nos facilitase algún detalle técnico más. Por si le sirve de ayuda, le pongo un ejemplo para ampliar su tuit: “La posesión del City de Guardiola es hueca… como mi cabeza”. Seguro que así le entenderíamos todos. ¡Suerte míster! @Bajarlaalpasto

 

The Special Two

las puertas del primer gran derby futbolístico de Manchester, Minoria Absoluta (responsable del programa Crackòvia de TV3) presenta The Special Two, la versión más hilarante de un duelo de entrenadores que acapara la atención del fútbol mundial. Un primer sketch protagonizado por Guardiola (Pep Plaza) y Mourinho (Ivan Labanda), rodado en Manchester y en Barcelona, ya está disponible en las redes (pinchar aquí). En esta primera entrega, los dos entrenadores se preparan para la gran cita del sábado e intentan saber de primera mano los movimientos de su eterno rival.

El próximo domingo, sólo 24 horas después del partido, un nuevo sketch mostrará la cara más divertida de lo acontecido sobre el cesped de Old Trafford. 

Ambas producciones se podrán ver a través del canal de youtube The Special Two en versión original en inglés, o en versiones subtituladas al catalán, castellano, chino e indonesio.

Twitter: @The_SpecialTwo

Mourinho se mete en otro charco

mourinho-enfadado]Mourinho es como los niños pequeños: en cuanto ve un charco no puede resistirse a meterse en él y ponerse a chapotear. Además en su caso si no hay charco, él mismo coge la manguera y se lo inventa.

Tras los desencuentros durante la temporada con Casillas, Ramos o el desagradable episodio con el periodista Meana, este año el madridismo estaba pasando por una etapa tranquila, lo que le llevó a conseguir eliminar al Barça y al Manchester United en la Copa del Rey y en la Champions League, respectivamente. Además en Champions volvió a tener suerte en el sorteo de cuartos de final, emparejándose con el Galatasary turco, de la misma forma que en las dos ediciones anteriores y esta ronda jugó contra Tottemhan y Appoel, rivales considerados como de perfil bajo.

Pero todo era demasiado plácido y por eso Mou, con cuatro meses de retraso, acaba de provocar un incendio que nadie en su club es capaz de entender, ya que no tiene una explicación lógica arremeter contra la FIFA a estas alturas lanzando una burda acusación sin pruebas, como sucede en todas las guerras que inicia el técnico portugués.

Cuando Mourinho recibió el galardón de la FIFA como mejor entrenador del año 2010, allí estuvieron Del Bosque y Guardiola aplaudiendo la concesión de dicho premio. En cambio este año Mou, con el consentimiento de su club, no acudió a la entrega alegando que tenía que preparar un partido de Copa contra el Celta. Y ahora se destapa afirmando que no acudió a la gala porque hubo irregularidades en las votaciones, sin aportar ninguna prueba que demuestre tan grave acusación.

Además el argumento esgrimido por Mou es falso, ya que los votos no se conocen hasta después de celebrada la gala, con lo cual es imposible que con anterioridad tuviese conocimiento oficial de la elección de cada votante. Lo más probable es que algún quedabien de su entorno le dijese que le iba a votar, posteriormente no lo hiciese, y al final se quedó con el culo al aire al publicarse las votaciones.

Es más, si en la votaciones del Balón de Oro 2012 hubo alguna situación irregular, ésta fue la provocada por sus compatriotas, ya que Cristiano Ronaldo, que tenía que votar como capitán de Portugal, renunció y cedió su derecho de voto de forma vergonzosa a Bruno Alves, para que éste le diese la máxima puntuación.

Lo que sí parece claro es que, por el contrario, sí que recibió votos que en condiciones normales no hubiesen sido para él. Porque nadie se cree que Casillas le otorgase cinco puntos, situándole por delante de Del Bosque, sino es porque sabía que el no hacerlo podría haber provocado un cisma en la casa blanca.

Mourinho ha vuelto a demostrar que se cree el ombligo del fútbol mundial, y lo que va a conseguir es pasar de ser considerado un buen entrenador a ser tomado a broma siempre que habrá la boca. Es más, en uno de los numerosos chascarrillos que han surgido en estos días se afirma que lo próximo que va a hacer va ser denunciar irregularidades en la concesión del último Premio Príncipe de Asturias del Deporte a Xavi y Casillas.

Lo cierto es que a Mourinho le gusta hablar de todo menos de fútbol… ¿será porque de este tema es del que menos sabe?

El Barça de los once canteranos

En las últimas temporadas hubo varias oportunidades para que el Barça presentase sobre el terreno de juego un equipo formado íntegramente por futbolistas educados futbolísticamente en La Masía. Pero ha sido este último domingo cuando por espacio de una hora Valdés, Montoya, Piqué, Puyol, Alba, Xavi, Busquets, Iniesta, Cesc, Pedro y Messi, con Tito Vilanova en el banquillo, demostraron que el trabajo iniciado hace muchos años por Johan Cruyff no era la locura de un romántico del fútbol. Uno de los momentos más destacados de este trabajo ya fue cuando en el 2010 los jugadores del Barça arrasaron en la gala del Balón de Oro, consiguiendo Messi el de Oro, Iniesta el de Plata y Xavi el de Bronce.

Incluso un técnico como Van Gaal, coleccionista de filias y fobias a partes iguales, pronosticó cuando entrenaba al equipo azulgrana que un equipo formado por canteranos acabaría ganando la Champions League. Pues bien, a día de hoy, a nadie le extrañaría que el once mencionado anteriormente se presentase en Wembley en el mes de mayo con todas las garantías de alzar la orejona.

Tampoco, en el colmo de un purismo mal entendido, se pedirá que grandes futbolistas como Alves, Mascherano, Adriano, Song, Villa o Alexis desaparezcan de las alineaciones; pero sí que parece claro que un jugador que llegue de fuera tendrá que adaptarse y reciclarse para poder jugar en un equipo que está convencido de a lo que juega, y que están dispuestos a ir con esa idea hasta las últimas consecuencias.

Como de la cantera culé todos los años salen muchos y muy buenos jugadores, es cierto que alguno de ellos tuvo que buscarse la vida futbolística lejos del Camp Nou; y así, Piqué en el Manchester United, Cesc en el Arsenal y  Alba en el Valencia, demostraron con el paso del tiempo que tenían ADN Barça, y por ello el empeño por parte de los dirigentes y técnicos en traerlos, pagando cantidades importantes, para la que, sin duda, siempre fue su casa.

Sería injusto olvidarse del presidente Laporta, al que se le podrán criticar muchas de sus actuaciones en el campo político o en su vida personal, pero que durante su mandato apostó, enfrentándose incluso a algún gurú del barcelonismo, primero por Rijkaard y después por Guardiola, como entrenadores que apostaban por un tipo de fútbol que solo puede ser ejecutado por jugadores educados desde pequeños en esa filosofía de juego, y que han demostrado que el modelo es válido y funciona.

En el once que jugó contra el Levante participaron nueve jugadores que formaron parte de la selección española campeona de la última Eurocopa (seis de ellos también jugaron de titulares en la final de la Copa del Mundo), otro que ya posee tres Balones de Oro y Montoya, lateral derecho que ya ha sido convocado por Vicente Del Bosque para jugar con la absoluta. A ellos hay que unir a Thiago (un fijo ya en el primer equipo), Bartra, Tello o Cuenca quienes ya han llegado a jugar, incluso, partidos importantes de Champions League.

Y tan importante como este hecho, es que el futuro del modelo está asegurado, ya que muchos de esos futbolistas todavía tienen por delante varias temporadas al máximo rendimiento, y por detrás hay otros jóvenes que ya están llamando a las puertas del primer equipo y que ya han llegado a debutar, como Dos Santos, Sergi Roberto o Deulofeu, y otros que seguirán trabajando en el equipo filial hasta que llegue el momento de engrosar la primer plantilla, como Oier, Planas, Rafinha, Grimaldo, Espinosa o Dongou.

Enhorabuena a todos los técnicos y entrenadores, tanto de la primera plantilla como de las categorías inferiores, del F.C. Barcelona porque ellos han sido los culpables de haber creado un estilo de fútbol admirado en todo el mundo.

Se busca campeón de Copa

Según las informaciones que aparecen en los diferentes medios de comunicación, no parece que mañana se vaya a disputar el por muchos llamado, en un alarde de cursilería, partido más bonito de la temporada. Barça y Athletic, los dos equipos coperos por excelencia, jugarán en el Vicente Calderón una final apasionante de Copa del Rey, en el que jugarán de inicio nueve o diez jugadores fijos en la lista de Del Bosque para participar en la próxima Eurocopa.

La pena es que desde diversos ámbitos se ha querido desviar la atención de lo que será un gran partido de fútbol, y nos hemos perdido en discusiones bizantinas sobre los himnos, los símbolos, la política de salón, las suspensiones y las puertas cerradas. Mejor dejemos las puertas abiertas para que entre aire fresco, ventile y elimine los malos espíritus, y hablemos sobre dos equipazos que practican un fútbol muy atractivo y que seguro que nos brindarán un espectáculo balompédico de muchos quilates. Tiempo habrá, y en Bajarla al pasto no nos escondemos, de analizar las declaraciones y comportamientos  polémicos que han rodeado a este evento deportivo.

Trofeo de la Copa del Rey

El Athletic del “loco” Bielsa ha cuajado una buena temporada, aunque con un final irregular. El décimo puesto en la liga y la derrota en la final dela EuropaLeague ha dejado en los leones sensaciones contradictorias, que se tornarían en una gran alegría si consiguen ganar la Copa del Rey, y así hacer que la gabarra vuelva a navegar por el río Nervión.

El principal problema que han tenido los leones ha sido que Bielsa no supo administrar los recursos con los que contaba, y así el último tramo de la temporada se le ha hecho muy largo. Jugar 60 partidos de nivel con once o doce jugadores es imposible, y así muchos de ellos han llegado con las fuerzas al límite, por lo que, hasta el momento, no han sido capaces de rematar la faena como se esperaba.

Bielsa contará para la final con su equipo de gala, en el que destacan la solvencia de Iraola y Susaeta, el empuje de Iturraspe y De Marcos y el toque de calidad que aportan Muniaín, Herrera y Llorente.

Su rival, el Barça, saldrá doblemente motivado, ya que a la posibilidad de conseguir el cuarto título, se suma que es el partido de despedida de Guardiola, santo y seña del barcelonismo durante las cuatro últimas temporadas. La trayectoria de los azulgrana en esta Copa del Rey ha sido impecable, eliminando a los equipos más poderosos de la competición como el Real Madrid, que defendía el titulo, y el Valencia.

Guardiola presentará en el Vicente Calderón una defensa especialmente castigada por las bajas, tras las ausencias de Alves, Puyol y Abidal. El joven Montoya tendrá una gran ocasión de demostrar que está preparado para asumir estos retos y de decirle a Del Bosque que puede contar con él para ir a Ucrania y Polonia. Pinto jugará su tercera final de Copa, intentando acallar una vez más a sus críticos.

El centro del campo será el de las grandes citas y en punta junto a Leo Messi es segura la presencia de Alexis, probablemente acompañados por Pedro, aunque con Cuenca y Tello a la expectativa por si es necesario ensanchar el campo.

Bajarla al pasto no podía perderse este acontecimiento futbolístico, así es que estaremos en el Vicente Calderón presenciando la final en directo, viviendo el ambiente de las grandes ocasiones y disfrutando, sin duda, de un gran partido de fútbol que pondrá  el broche a la que ha sido, una año más, una temporada intensa y llena de emociones para el fútbol español.

 

Messi regateando en San Mamés