Piqué se explica, la caverna manipula

“Si se introduce en el proceso de comunicación la mentira o la mala fe, habrá manipulación.” – Albert Jacquard (escritor, ensayista, profesor, filósofo, biólogo y genetista francés).

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La algarabía provocada por las declaraciones de Gerard Piqué sobre las circunstancias que rodearon antes, durante y después a la jornada del #1O – que motivaron mi post titulado Todos mis respetos, Gerard Piqué – fue aprovechada al día siguiente por un montón de borregos para, amparados en el anonimato que da a acudir a los sitios en rebaño, presentarse en Las Rozas durante el entrenamiento de la selección española con el único objetivo de linchar públicamente al central del Barça y de la roja.

Y digo que “la algarabía… fue aprovechada” porque esas declaraciones de Piqué  – en las que defendía el derecho a votar y criticaba la actuación policial durante el #1O – sirvieron como falsa munición para que la borregada atacase al futbolista por el motivo que más les duele: su declarado antimadridismo. Como muy bien resume mi amigo @EuskalCule: “Paradójicamente, ‘EMPEZÓ TODO’ el día que Piqué dijo ‘gracias Kevin Roldán, contigo EMPEZÓ TODO’”. Imposible explicar más con menos.

Tal fue el jaleo que montó esa patulea que se suspendió el entrenamiento, el seleccionador tuvo que salir a dar explicaciones y la caverna aprovechó para atizarle a Piqué como si fuese un muñeco de pimpampún. Y todo eso fue lo que motivó que el jugador convocase una rueda de prensa.

En su comparecencia ante los medios Piqué se comportó de la misma forma en que lo hace en el terreno de juego: estuvo imperial, señorial y con la cabeza bien alta. Invitó a todos los periodistas – a todos, incluidos los que trabajan para medios que promueven los silbidos contra él –  a que le hiciesen cualquier tipo de preguntas y a todos los neutralizó como hace sobre el césped con los mejores delanteros del mundo. Mandó, templó, dirigió, gesticuló. Sin duda una auténtica master class de un tipo que nunca se esconde y siempre da la cara.

Pero al final sucedió lo esperado y muchos de los medios adscritos al nazionalmadridismo, lo que coloquialmente se conoce como la caverna, (des)informaron a sus lectores y oyentes manipulando las declaraciones de Piqué de un modo vil y rastrero. Y es que ya se sabe que para el nazionalmadrismo – ese gobierno de facto que campa a sus anchas y maneja muchos de los hilos de este país desde el siniestro palco del Bernabéu (como también denunció Piqué) – la selección española no es más que una sección del Real Madrid Club de Fútbol, de la misma manera que Televisión Española, Antena3, Cuatro, Telecinco y laSexta no son más que canales temáticos de Real MadridTV, utilizados para su propaganda.

Y así la declaración más esperada de Piqué “NO ES MI CASO, pero creo que un independentista podría jugar en la selección”, fue recortada en diversos medios tras un curso acelerado de manipulación informativa para presentarla así:

Incluso un pseudoperiodista que desprestigia su profesión por diferentes redacciones y platós, y que tiene como carta de presentación el haber anunciado el declive de Messi – sí, así, con dos cojones -, también se apuntó a meterse como un gorrino a chapotear en el charco:

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Como suele ocurrir en estos casos, siempre se acaban subiendo al carro oportunistas que buscan su minutito de gloria. Este ha sido el caso del tal Álvaro Arbeloa, un tuercebotas con un currículum deportivo tan espectacular como inmerecido, que acabó su carrera teniendo que volver de Inglaterra casi a nado cuando fue puesto de patitas en la calle por el todopoderoso West Ham, y que reparte carnets de españoles buenos y malos después de haber declarado en tono chulesco “no veo los partidos de España” o “estoy supercontento de no ir a la selección”.

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Mientras muchos no pasan de ser más que unos vulgares metemierda, Piqué se presentó en público a pecho descubierto, sin ningún tipo de censura, y argumentó y habló de respeto y diálogo, dos términos por desgracia en desuso en este mundo de locos en el que estamos viviendo. En varias ocasiones he manifestado que no comparto muchas de las ideas de Piqué, de la misma forma que cuanto más le escucho hablar más le admiro y le respeto. Y hoy le he escuchado con mucha atención. No cambies, Gerard.  @Bajarlaalpasto

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Todos mis respetos, Gerard Piqué

“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.”  – Voltaire (escritor, historiador, filósofo y abogado francés del siglo XVIII).

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La frase que encabeza este post fue lo primero que se me vino a la mente tras escuchar a Piqué después de la pamema disputada en el Camp Nou entre el Barça y Las Palmas, y creo que, tras los sucesos vividos en Cataluña el pasado 1 de octubre, muchos deberían leerla y reflexionar. Por cierto, ¿qué le va a pasar al descerebrado que fijó el #1O como fecha para la celebración de ese partido? ¿Y al lumbreras que decidió que era el día perfecto para bordar una banderita en las camisetas? ¿Y a los pseudoperiodistas que ante un fuego se dedicaron a echar gasolina? ¿Y a los metemierda que en cuanto vieron un charco se rebozaron como gorrinos?

Voviendo al temita. Siempre he sido muy fan de Gerard Piqué tanto en lo deportivo como en lo personal. A nivel futbolístico, la categoría de Piqué no ofrece discusión, con el matiz de que es el mejor central del mundo… pero sólo cuando le sale de los cataplines. En el Barça es indiscutible y en la selección española también es el líder de la defensa, teniendo que suplir los despistes y las ausencias injustificadas de Sergio Ramos.

En lo personal, Gerard Piqué es una persona que se viste por los pies, que dice lo que piensa y que es consecuente con sus principios. Pero justo eso es lo que le convierte en sospechoso habitual en un país que se rige por la máxima grouchiana de “estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros”. Y justo por eso tiene todos mis respetos, aunque no aplauda todo lo que diga. Jamás criticaré a nadie por manifestar sus ideas y por no esconderse. Es más, ojalá que muchos de nuestros políticos tomasen ejemplo, nos dijesen tan claro como Piqué lo que piensan, aceptasen preguntas en público y dejasen en algunos casos de hacer el don Tancredo y en otros de esconderse como gusanos.

A mediados del siglo pasado estaba mal visto que los futbolistas hiciesen otra cosa que no fuese dar patadas a un balón. Es famosa la anécdota que cuenta el periodista coruñés Carlos F. Santander en su libro A bote pronto  sobre Pahíño – futbolista gallego que fue internacional y jugó en Celta, Real Madrid y Deportivo de La Coruña – quien tenía inquietudes literarias y culturales y leía incluso a autores prohibidos en la época, como Tolstoi o Juan Ramón Jiménez, y por ello el diario falangista  Arriba comentó: “Pero, ¿qué se puede esperar de un delantero centro que lee a Dostoievski?”. Pues ahora parece que 70 años más tarde algún lumbreras se pregunta “Pero, ¿qué se puede esperar de un defensa central que tiene ideas políticas?”. De marcianos.

Ahora bien, Piqué está en el punto de mira de muchos aficionados, no por sus opiniones políticas, sino por su declarado antimadridismo. Y es que Piqué se ha metido con el Madrid siempre que ha podido y les ha dedicado bromas más o menos graciosas  –  para mi gusto siempre muy graciosas – como las de Kevin Roldán o el jugador CONOcido, llegando a manifestar que para él “es sinfonía que me silbe el Bernabéu”. Y ha celebrado su gol en el histórico 2-6 y les ha enseñado la manita en el famoso 5-0. También, y eso sí que fueron palabras mayores, ha llegado a criticar y a denunciar lo que se cuece en el palco siniestro de ese estadio.

Lo miserable es que, una masa aborregada formada por indigentes intelectuales que se tragan sin rechistar la alfalfa que en forma de mentiras les suministra los medios de la caverna, han trasladado el pique saludable entre Madrid y Barça a roja. Y así, los mismos que con toda la razón del mundo reclaman respeto para los símbolos de la selección, como es el himno español, no tienen reparos en arengar al rebaño para que silben a quien lleva en su camiseta otro símbolo de esa misma selección, como es el escudo.

Y es que a esa panda de botarates alienados sin criterio la política le tira de los pinreles y lo que no le perdonan es su antimadridismo, porque sino también criticarían a otros deportistas que habiendo realizado declaraciones políticas en el mismo sentido que Piqué  – probablemente sin tanta vehemencia -, siguen contando con el favor del gran público.

Ahora, tras sus declaraciones y tuits publicados antes y durante la jornada del #1O, han vuelto a salir en tromba para exigirle que abandone la selección. Y le han dado un recibimiento entre bochornoso y vomitivo en la concentración de la selección en las instalaciones de Las Rozas, llegando a gritarle consignas contradictorias del estilo de “¡Vete a tu país!” al mismo tiempo que “¡Piqué, cabrón, España es tu nación!”. Vamos, que además de borregos son bipolares.

El humorísta gráfico catalán Perich en su célebre libro Autopista publicó la siguiente cita: “En España aún hay mucha gente que para educar a sus hijos les dice: ¡Nene, no pienses: caca!”. Este libro está publicado en 1970 y parece que mucha gente sigue anclada en esos años y aplicando esa idea. Y como esa idea me repugna, manifiesto mi admiración y todos mis respetos por Piqué: por decir lo que piensa y por ser consecuente con sus principios. No cambies nunca, Gerard. @Bajarlaalpasto