Grupo cómodo para el Barça

grupo barçaSin lanzar las campanas al vuelo y sin excesos de confianza, tras ver la composición de los grupos de la Champions League se puede afirmar que para el Barça ha tenido un sorteo favorable, ya que ha esquivado a los rivales que, en principio, podían resultar más peligrosos.

De los encuadrados en el bombo 2 dos le ha tocado el Leverkusen, evitando a los tres equipos ingleses (Arsenal, United y City), en teoría más fuertes que el representante alemán. Además con esto evitaba que le pudiesen tocar en este grupo uno de los equipos alemanes del bombo 4 (Mönchengladbach o Wolfsburgo).

La AS Roma fue la bolita que le correspondió del bombo 3. En este bombo no había ningún ‘coco’ y el equipo italiano no debería interponerse en el camino del Barça hacia los octavos de final.

Y el grupo lo cierra el BATE Borisov, un equipo bielorruso en el que su referente es el exazulgrana Helb, y que será la cenicienta por mucho que incomode el tener que viajar hasta Bielorrusia.

Semifinales Champions: el camino hacia Wembley

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El sorteo celebrado en la localidad suiza de Nyon nos ha dejado una doble confrontación entre equipos españoles y alemanes, emparejándose por un lado los líderes destacados de sus ligas, y por el otro los que ocupan las segundas posiciones a unas distancias más que considerables. Actualmente son, sin ninguna duda, los cuatro mejores equipos del continente quienes, además, estarán dispuestos a hacer un último esfuerzo por clasificarse para la gran final que se disputará en Wembley del día 25 de mayo.

Así la primera semifinal enfrentará al Bayern y al Barça, en lo que se ha considerado la final anticipada. El equipo bávaro, finalista de la última edición, intentará llegar a Wembley a costa del equipo culé, que acaba de establecer un nuevo record al clasificarse para jugar su sexta semifinal consecutiva de Champions League. El duelo se presenta apasionante y seguro que se decidirá por pequeños detalles, como el acierto de Messi, el control de Xavi e Iniesta, el rodillo de Schweinsteiger o la verticalidad de Ribery. Tanto Heynckes como Vilanova, dos entrenadores de marcado carácter ofensivo, intentarán que sus equipos impongan su estilo por lo que seguro que disfrutaremos de dos partidos abiertos y con muchas ocasiones de gol.

Por el otro lado, Borussia Dortmund y Real Madrid reeditarán los duelos de la fase de grupos, en los que los alemanes demostraron que están preparados para plantar cara al equipo merengue. El Borussia jugará la carta de la tranquilidad ya que no están obligados a ganar el título, mientras que la eliminación del Real Madrid podría producir un tsunami en la Casa Blanca. El equipo de Jürgen Kloop cuenta con un temible tridente ofensivo, formado por Göetze, Reus y Lewandowski, mientras que Mourinho volverá a plantear unos partidos ásperos, esperando dar la estocada en alguna combinación entre Xabi Alonso, Özil y Cristiano.

Así es que, forofos del Barça y del Real Madrid y futboleros en general, no hagan planes para los días 23, 24 y 30 de abril y 1 de mayo porque tienen una cita obligatoria con el mejor fútbol de mundo.

El Barça se da un merecido homenaje

remontada (2)El pasado martes se comprobó que es una temeridad dar por vencido a un equipo como el Barça porque, en las últimas temporadas, ha demostrado que es capaz de ganar por encima de cualquier dificultad. Así es que los gurús que llevan un par de años augurando un fin de ciclo deberán tragar saliva, hacer de tripas corazón y seguir esperando.

Es cierto que hoy en día el equipo azulgrana es muy superior a AC Milan venido a menos, por lo que se puede considerar que el resultado del partido de ida jugado en San Siro no fue más que un accidente, si bien pudo haber tenido unas consecuencias terribles. El Barça jugó en Italia su peor partido de los últimos años, en el que basta recordar que no fue capaz de tirar a gol ni una sola vez. Por el contrario, en un Camp Nou engalanado como en las grandes citas y con el apoyo increíble de su afición, volvió el Barça de las grandes ocasiones, justo el que hacía falta para voltear la eliminatoria.

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El tándem Tito-Roura planteó un partido perfecto: partiendo de un 3-4-3, con Valdés en la puerta, situaron a Alves abierto y muy arriba, manteniendo una línea defensiva con Pique, Mascherano y un Alba más recatado en ataque que de costumbre; por delante, Busquets dio una exhibición de lo que es un mediocentro, Xavi recuperó su mejor versión, mandando y marcando el ritmo del partido, un Iniesta sublime demostró que donde realmente hace daño es moviéndose por el centro y Messi en la punta del rombo terminó por desesperar y destrozar a la defensa italiana. En punta, Alves entraba por la derecha, Pedro por la izquierda trazaba diagonales hacia el área y Villa, jugando como nueve puro, fijó a los centrales, los arrastró para crear espacios y, en cuanto tuvo una ocasión, marcó un gol de matador.

Pero la eliminatoria comenzó a ganarse varios días antes. Tras la derrota inapelable en San Siro, Xavi sacó los galones de capitán y declaró  que “a esta generación todavía le falta una remontada”, en lo que se consideró toda una declaración de intenciones, y consiguió unir y motivar a todos los estamentos del barcelonismo. Y Piqué, en una espectacular rueda de prensa justo el día antes del partido, marcó el primer gol ya antes de saltar al campo.

Para el equipo de Roura (y de Tito) ha sido tan importante conseguir el pase a cuartos de final de la Champions League como haber recuperado el estilo de juego que le ha llevado a ganar un gran número de títulos en las últimas cinco temporadas: presión muy arriba, recuperación del balón cerca del área rival, juego al primer toque, precisión en el pase y efectividad cara a portería. Además, con esa forma de jugar se consigue un alto porcentaje de posesión y mantener el balón alejado de su área, por lo que resulta más fácil no encajar gol, requisito casi indispensable para conseguir eliminar al Milan.

Al Barçá sólo le falta demostrar que ha aprendido la lección de las últimas semanas y que ha recuperado la intensidad en el juego que le ha hecho prácticamente imbatible. Si es así, probablemente podrá certificar el título de liga en las próximas jornadas, y centrar todos sus esfuerzos en conseguir una nueva Champions League. 

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#remontada en el Camp Nou

remontadaMañana a estas horas el Camp Nou será un hervidero lleno de aficionados animando al Barça, con el propósito de conseguir darle la vuelta a una eliminatoria que se presenta muy complicada tras el 2-0 conseguido por el Milan en el partido de ida.

De todas formas, sería toda una sorpresa que el equipo culé quedase eliminado en la ronda de octavos de final de la Champions League, ya que en las últimas cinco temporadas ha llegado hasta semifinales, convirtiéndose en el referente actual del fútbol mundial. Pero tras haber jugado un partido horrible en San Siro, ahora se encuentra con la presión de tener que vencer al equipo de Allegri por más de dos goles.

Aunque es una perogrullada, habrá que recordarles a los jugadores que el partido durará 90’ e incluso 120’, por lo que sería un error que saliesen a intentar remontar la eliminatoria en el primer cuarto de hora. Es tan importante marcar como no recibir ningún gol, así es que irse arriba a lo loco podría traer como consecuencia una contra de los italianos que podrían complicar la eliminatoria todavía más. Lo normal es que el Barça en su estadio genere las suficientes ocasiones como para marcar dos o tres goles durante el partido, y lo que tiene que mantener es la calma precisa para materializar dichas ocasiones.

Sinceramente el AC Milan, equipo histórico que cuenta en su palmarés con siete Copas de Europa, ahora mismo no debería ser rival para el líder de la liga española, ya que ninguno de sus jugadores actuales tendría sitio en la plantilla azulgrana. Conscientes de su inferioridad, plantearán un partido ultradefensivo, esperando que el tiempo corra a su favor si consiguen mantener la portería a cero, lo que motivaría que los hombres de Roura mostrasen síntomas de nerviosismo.

Pero mañana no caben disculpas: con la casi segura recuperación de Xavi, el Barça afrontará el partido con todos sus efectivos disponibles, por lo que se espera que salte al campo con su once de gala, con la única duda de mantener a Cesc en el equipo titular o de introducir de inicio a otro delantero, puesto al que optarían Villa, Alexis y Tello.

Y como sobre la alfombra del Camp Nou estarán puestos todos los ojos del mundo del fútbol, qué mejor escaparate para que Messi demuestre, una vez más, que es el mejor jugador del momento y que, con la ayuda de los Iniesta, Piqué o Busquets, mantenga vivo al Barça en la que es, sin duda, la competición más importante de clubes a nivel mundial.

Por ello el Barça deberá afrontar la remontada sin emplear términos rancios utilizados en casos similares por otros equipos, como épica, heroica, leyenda o gesta, ni debe desenterrar a ningún héroe del pasado ni apelar a supuestos espíritus milagrosos, sino que tendrá que demostrar sobre el campo lo mejor que sabe hacer: jugar al fútbol.

Desde Bajarla al pasto nos unimos al grito unánime de #remontada con la convicción de que el FC Barcelona pasará la eliminatoria y mostrará su candidatura para conseguir un nuevo título de Champions League.

Y el Chelsea consiguió su Champions League…

Tras muchos años intentándolo y gracias a la sangría de millones de libras que año tras año le ha ido inyectando su propietario, el multimillonario ruso Roman Abramovich, el Chelsea ha conseguido proclamarse campeón de la Champions League, la competición futbolística por equipos más prestigiosa a nivel mundial.

El equipo londinense comenzó el torneo encuadrado en el grupo E de la fase de grupos, con Bayer Leverkusen, Valencia y Genk, demostrando ya desde el primer partido que iba a convertir su campo de Stanford Bridge en factor determinante para ir avanzando en la competición. Así en esta primera fase se clasificó como primero de grupo, tras ganar sus tres partidos en casa, y empatar dos y perder uno como visitante.

Una vez en las eliminatorias se deshizo en octavos de final del Nápoles, remontando en casa y en la prórroga el 3-1 en contra cosechado en tierras italianas; en cuartos supero al Benfica derrotándole en dos partidos muy ajustados; y en semifinales se impuso al Barça con una increíble victoria por 1-0 en Stanford Bridge y un inmerecido empate a dos conseguido en el Camp Nou.

Además, mediada la temporada el entrenador Vilas Boas fue destituido debido, principalmente, a los malos resultados que estaba teniendo en la PremierLeague. Su sustituto, el exjugador del equipo blue  Di Matteo, devolvió el protagonismo a la vieja guardia (Terry, Lampard, Drogba), armó un equipo defensivo basado en el músculo y dejó como único recurso ofensivo la inspiración de un Drogba que jugó un último tramo de competición sencillamente espectacular.

En la final se encontró con un Bayern de Munich muy crecido, tanto por su condición de local como por haber eliminado en semifinales a un Real Madrid construido, como el Chelsea, a golpe de talonario. El partido disputado en el impresionante Allianz Arena no fue digno de una finalísima de la Champions, a no ser únicamente por la emoción del resultado; pero el juego fue pobre y ramplón, motivado una vez más porque Di Matteo atrincheró a su equipo muy atrás, dejándole todo el campo a los alemanes, para atravesar en contadas ocasiones el centro del campo.

Pero la inspiración de Cech y la pegada de Drogba fueron argumentos suficientes para jugarse el título en la lotería de los penaltis, en donde el portero checo volvió a demostrar, como ya había hecho ante Messi en semifinales y ante Robben en la prórroga de la final, que tiene una intuición especial, ya que adivinó por donde iban todos los lanzamientos de los discípulos de Heynckes.

En el deporte en general y en el fútbol en particular es una pérdida de tiempo hablar de justicia o injusticia. El resultado que vale es el que se da en el terrero de juego, y ahí los blues demostraron que se puede ser campeón con un fútbol rácano y aburrido. A todo amante del fútbol le produce sonrojo ver como Drogba acabó en el Camp Nou jugando como lateral izquierdo o como Torres se situó pegado a su lateral derecho en los minutos que jugó de la final. Es más, a pesar de haber conseguido tan ansiado título, parece que las horas de Di Matteo en Stanford Bridge están contadas.

Pero es cierto que para que un equipo pueda jugar así, tiene que tener enfrente a un rival que ofrezca otro estilo y que quiera el balón y atacar. Porque ¿quién se atreve a responde a la pregunta: alguien pagaría por ver un partido en el que los dos equipos jugasen como el Chelsea? Esperamos vuestros comentarios.

La final de la Champions League está servida

Aún con los malos resultados cosechados por Barça y Real Madrid en sus partidos de ida de semifinales, casi todos los aficionados españoles, incluido Bajarla al pasto, apostábamos porque ambos iban a remontar y que así se disputarían la orejona el 19 de mayo en el Allianz Arena de Munich.

Pero al final tanto Chelsea como Bayern hicieron valer sus armas y derrotaron a nuestros representantes, tras jugar dos partidos duros e intensos en los que hicieron valer la ventaja conseguida en sus estadios.

El Chelsea se plantó en el Camp Nou con las ideas muy claras. Defensa dura y muy poblada con dos líneas bien plantadas delante de su área y con un Drogba en punta a la espera de cazar algún pelotazo. El Barça comenzó muy bien el partido, combinando rápido y al primer toque, única forma de tumbar la muralla inglesa. Así consiguió ponerse por delante en el marcador con dos jugadas marca de la casa; pero en el momento en el que tenían que dormir el partido par irse al descanso con una ventaja de dos goles y la eliminatoria resuelta, un error propició una contra de los blues y que estos se marchasen al intermedio con el pase a la final en su mano.

La segunda parte fue un monólogo atacante por parte de los azulgranas que se estrellaron una y otra vez contra el entramado defensivo diseñado por Di Matteo, quien incluso llegó a colocar a Drogba como lateral. Ni un penalti fallado por Messi permitió ponerse al Barça por delante; y al final del partido, un balón suelto lo aprovechó Torres para empatar y consumar la sorpresa.

En la otra semifinal el Real Madrid consiguió voltear la eliminatoria en solo catorce minutos, y eso, al final, se volvió en su contra, ya que Mourinho en un nuevo alarde de racanería retrasó a su equipo, cedió la iniciativa al Bayern y los alemanes aprovecharon la ocasión para igualar la eliminatoria. Un Madrid con pocos argumentos fue incapaz de llegar al área rival con claridad y crear ocasiones, y fueron los jugadores de Heynckes quienes merecieron resolver la eliminatoria durante los noventa minutos.

Al final se disputó una prórroga que no solucionó nada y el pase a la gran final se decidió desde el punto de penalti. Ahí apareció un gran Casillas, pero su trabajo no tuvo premio ante el desacierto de Ramos y, sobre todo, de los dos fichajes más caros de la historia de los blancos, como Cristiano y Kaká. Decepción total en la Casa Blanca, ya que llevan diez temporadas sin conseguir llegar a la final de su competición favorita.

El fútbol español, en un alarde de prepotencia, llevaba desde el mes de septiembre apostando por una final española, menospreciando al resto de grandes equipos que juegan en otras grandes ligas europeas. Tanto Chelsea como Bayer demostraron su potencial y no se puede negar que ambos han hecho méritos para disputar el partido más deseado del calendario balompédico internacional. Solo nos queda desearles suerte y que nos brinden un gran encuentro. ¡Nos apasiona la Champions League!