La caverna vomita bilis contra Guardiola tras la eliminación del City

GuardiolaSabíamos que el paso de Pep Guardiola por el banquillo del FC Barcelona había causado heridas en el madridismo difíciles de cicatrizar. Ganar 14 títulos de 19 posibles en cuatro temporadas, sonrojar al Bernabéu con un histórico 2-6, humillar al Moudrid con una manita y, sobre todo, enamorar al planeta fútbol partiendo de algo tan sencillo como que al fútbol se juega con un balón y que tienes que pasárselo a uno que tenga una camiseta como la tuya, son registros que una sociedad mediocre y envidiosa jamás le perdonará. Jamás.

Por eso cualquier cosa que haga – da igual que gane o que pierda – será criticada. Tras un año sabático – por el que también le atizaron, por supuesto, llegando a llamarle cobarde y a decir que estaba acabado – Pep regresó a la máxima competición, consiguiendo en tres temporadas en Alemania siete títulos, incluidas tres Bundesligas y dos Copas, y aquí hubo algún botarate que le bautizó como the looser porque no ganó la Champions con el Bayern… como si el Bayern ganase la Champions una temporada sí y otra también. Pero ya se sabe que no hay nada más peligroso que un majadero con un micrófono o con WiFi.

Después de sus experiencias en LaLiga y en la Bundesliga, esta temporada Guardiola aterrizó en la Premier League para entrenar al City, un equipo con las vitrinas semivacías y con millones de petrodólares mal invertidos. Por eso los citizens le ofrecieron liderar un ambicioso proyecto firmándole un megacontrato por tres temporadas.

Pero el mundo del fútbol no tiene memoria y es cortoplacista, por lo que muchos en esta pocilga en la que han convertido al fútbol español quieren convertir en un fracaso que su City no gane en el minuto uno y sin bajar del autobús todo lo que no ha conseguido en toda su historia. Y por eso, tras ser eliminado en octavos de final de la Champions League por el Mónaco, desde la caverna se han dedicado a burlarse de él, con la osadía de menospreciar a un entrenador que de ocho participaciones en la UCL ha ganado dos y ha sido semifinalista en otras cinco, una auténtica barbaridad.

Y es que, tras una semana muy dura por la eliminación del Madrid Saint Germain, la central lechera ha celebrado como un título el fracaso de Pep. Ya se sabe que la derrota de los grandes es la felicidad de los mediocres y, en este caso, la grandeza de Guardiola es haber provocado que una panda de botarates al servicio de intereses espurios vomiten bilis mostrando sus miserias en público. @Bajarlaalpasto

La caverna sigue lloriqueando por el ‘Madrid Saint Germain’

pedrerolPasan los días y – mientras el barcelonismo sigue celebrando “la madre de todas las remontadas”, como fue ganarle 6-1 al PSG para superar el 4-0 del partido de ida – el madridismo no levanta cabeza. Y es que el palo en Merenguilandia ha sido muy duro. Ellos no jugaban, el PSG les importa tres pepinos… pero su odio al Barça había provocado que llevasen semanas celebrando la deseada eliminación de la Champions del equipo culé.

Desde que acabó el partido, la maquinaria del pensamiento único madridista se puso a funcionar y a generar toneladas y toneladas de alfalfa para sus borregos. Perdón, realmente no fue ‘desde que acabó el partido’, sino cinco minutos antes, ya que fue en ese momento cuando diversos medios de (des)información anunciaron con repique de bombo que el Barça no había conseguido la remontada.

Así, tanto Pedrerol en su programa de varietés como Inda y Marhuenda en sus panfletos, (des)informaron a sus seguidores contándoles una milonga sonrojante, motivada por las prisas que tenían por certificar la defunción del FC Barcelona. Pero les dio igual, todo sea por tener contento a Su Florentineza para poder seguir contando con sus favores. Porque ya se sabe que, tal y como está transcurriendo la temporada, para Florentino Pérez es más importante el tridente Pedrerol-Inda-Marhuenda que la mismísima y sobrevaloradísima BBC.

Días después del partido que enfrentó a Barça y PSG, la afición merengona – siguiendo como un rebaño las consignas que reciben desde la caverna – siguen reclamando y protestando penaltis y culpando al árbitro de la eliminación del equipo madrileño… ¡ah no, perdón, parisino!!! Y es que la exquisita deportividad con la que tanto jugadores como aficionados parisinos – sí, parisinos – han encajado la dolorosa derrota, contrasta con la desolación merengue.

A lo mejor es que la UEFA se equivocó y en la eliminatoria de octavos de final de la Champions League el equipo que se enfrentó al FC Barcelona no fue el PSG, sino el Madrid Sant Germain. @Bajarlaalpasto

Yo no me bajo del carro

tuitsAl finalizar el partido que disputó el Barça en París publiqué estos dos tuits, con lo que quería dejar clara mi postura tras el 4-0: VERGÜENZA Y PUTO DESASTRE, sí, así, sin anestesia, para que no haya ninguna duda del bochorno que pasamos todos los culés viendo a nuestro equipo, para finalizar con un YO NO ME BAJO DEL CARRO, en mayúsculas para que quede bien claro que es ahora cuando hay que ser barcelonista y demostrar barcelonismo.

Entiendo que hay muchos aficionados que solo han visto ganar al Barça, porque es lo que lleva haciendo desde hace muchos años. Es más, en el vocabulario habitual de los jóvenes culés brotan con naturalidad las palabras Champions, triplete, Liga, sextete… Es más, otras como Copa o doblete ya ni las pronuncian porque – y aquí está la desgracia – ya ni se valoran. Pero en la historia del fútbol mundial, ¿sabéis cuántos equipos han ganado un triplete? ¿Y dos, por cierto, con dos entrenadores distintos y de la casa? ¿Y un sextete? Y en la historia de las competiciones españolas, ¿cuántos han ganado un doblete? ¿y cuántos han revalidado un doblete?

De las respuestas a esas preguntas viene el nivel de exigencia – y de excelencia – que ha alcanzado el FC Barcelona. Una temporada sin triplete es considerada un fracaso. Si no se gana la Champions tienen que rodar cabezas. Un partido ganado sufriendo es sinónimo de ridículo. Domingo – miércoles, domingo – miércoles hay que golear, y jugar de fantasía, y marcar el gol de la jornada, y con el 80% de posesión… y eso no, amigos, eso es imposible hacerlo una temporada sí y otra temporada también.

Por eso yo que, como veterano aficionado culé, me he comido mucha mierda – sí, ¡mucha mierda! – con temporadas interminables en las que no se ganaba nada, en las que solo se celebraba ganarle un partido al Real Madrid (me sonroja solo recordarlo), en las que se perdían ligas de la forma más absurda, que he visto fallar cuatro penaltis seguidos ¡cuatro! en el probablemente día más triste de mi historia como futbolerono estoy dispuesto a defender que se retroceda décadas en la historia del club y volvamos a la época en la que cada fracaso deportivo se resolvía con un bidón de gasolina y un lanzallamas, cuando no con unos cartuchos de dinamita.

A nivel de juego, la temporada es mala. Aún así el Barça ya está en la final de Copa y sigue segundo en LaLiga. En la Champions, el resultado del partido de ida de cuartos de final contra el PSG ha sido el peor imaginable, pero todavía queda el partido de vuelta. ¿Qué es prácticamente imposible pasar la eliminatoria? Pues claro… pero vamos a jugarlo. Si hay algún equipo en el mundo capaz de levantar ese marcador es el FC Barcelona. Y, por cierto, ¿Messi ya sabe que ningún equipo en la historia de la Champions ha remontado un 4-0? Será interesante que lo sepa, porque sigo defendiendo que con Messi sobre un campo de fútbol siempre sucederá lo que D10S quiera que suceda. 

En porcentaje, la eliminatoria puede estar en un 95% frente a un 5% a favor del PSG. Y ese 5% no es un simple dato porcentual, sino que es simbólicamente el número de goles que, en principio, necesita el Barça para plantarse en cuartos de final. No sé vosotros, pero me apunto a intentarlo, porque el equipo me ha demostrado todo lo que es capaz de conseguir y porque YO NO ME BAJO DEL CARRO. @Bajarlaalpasto

Clattenburg también consigue un triplete de pacotilla

clattenburg¡Los tripletes siguen en oferta! Sí, porque hoy en día quien no tiene un triplete es porque no quiere, ya que cada uno se puede diseñar el suyo adaptándolo a su conveniencia. Y así el Real Madrid este año ha celebrado un triplete inventado por la caverna, aunque siendo justos lo que consiguieron ha sido un póker porque, a los tres títulos atracados y ganados entre prórrogas y penaltis, se han olvidado de sumar la liga de Zidane, un título no oficial pero que a la borregada merengue le ha servido para paliar la sequía de tener solo una liga de las verdad en los últimos ocho años.

Y Clattenburg  también lucirá con orgullo su triplete, tras haber puesto su pito al servicio del madridismo, fórmula infalible para conseguir nominaciones y prebendas. Y así, tras haber arbitrado a la carta las finales de Champions – conocida como el atraco de Milán – y de la Eurocopa – en la que fue felicitado efusivamente por Cristiano Ronaldo -, ahora ha sido nombrado mejor árbitro del mundo. Que en los partidos más importantes de la temporada haya concedido algún gol en fuera de juego, no haya pitado manos clamorosas dentro del área o haya perdonado expulsiones no ha sido más que pataca menuda, como diría el gran Caneda.

Pero no todos los que han ganado tres títulos han conseguido un triplete. Por ejemplo, esta temporada el Barça ha sumado tres títulos – Liga, Copa y Supercopa -, pero a ningún botarate se le ha corrido hablar de triplete. La diferencia está en que en Camp Barça sí que saben lo que es ganar el triplete – Liga, Copa y Champions -, ya que en los últimos años ha sumado dos, siendo el único equipo del mundo que puede decir esto, mientras los acomplejados del Bernabéu han tenido que inventarse uno low cost porque jamás en toda la historia han conseguido uno de verdad.

Por cierto, ¿sabéis quién ha quedado de segundo en la clasificación como mejor árbitro del mundo detrás de Clattenburg? Pues sí, Rizzoli… el que no vio las manos clamorosas de Gabi dentro del área que provocaron la eliminación del Barça en la Champions. ¿Os extraña este resultado? ¡A mí tampoco! @Bajarlaalpasto

¿Balón de Oro o ‘cheerleader’ del año?

cr_cheerleaderLo peor que puede ocurrirle a un premio para que pierda prestigio es concedérselo a quien no se lo merece. Y eso es lo que ha sucedido en esta edición del Balón de Oro organizado por la en otrora prestigiosa revista France Football que, amparándose en la ineptitud de unos (pseudo)periodistas más preocupados de mantenerse en el pesebre que de cumplir con su obligación, nombró a Cristiano Ronaldo como mejor jugador del año ante el asombro del mundo del fútbol.

Este despropósito lo han intentado argumentar recordando que Cristiano Ronaldo – no el Real Madrid – ganó la Champions League y que Cristiano Ronaldo – no Portugal – ganó la Eurocopa. Lo que habría que matizar es que el Real Madrid y Portugal ganaron la Champions y la Eurocopa, respectivamente, a pesar de futbolista portugués.

En el camino hacia la undécima, el equipo merengue se vio favorecido por unos sorteos a la carta que le enfrentaron a equipos de perfil bajo y a una final que ha pasado a la historia como el atraco de Milán, y aun así la vedette de Madeira solo destacó frente al Getafelsburgo en el Bernabéu – perdón Wolfsburgo – al que le marcó tres goles de chufla: uno de empujar, un segundo de cabeza en el área pequeña  y un tercero en un mal lanzamiento de falta que se tragó la barrera. Porque hay que recordar que en las semifinales no apareció y que en la final fue, sin discusión, el peor de su equipo.

Real Madrid y Portugal ganaron la Champions y la Eurocopa a pesar de la vedette de Madeira

Y en la Eurocopa no hizo mucho más, jugando ante potencias como Islandia, Austria, Hungría, Croacia y Gales, antes las cuales lo más destacado fueron dos goles que le marcó a un portero húngaro cuarentón, con barriguita y que jugaba con pantalón de chándal de algodón, como si estuviese en un partido de solteros contra casados en una fiesta de pueblo. Porque en la final se borró en cuanto recibió la primera falta, convirtiéndose desde la banda en la cheerleader de su selección… vamos, el equivalente a nuestro racial Manolo ‘el del bombo’, pero en versión depilada y con tableta de chocolate en vez de tripita.

Al final maquilló un mal año con un montón de goles intrascendentes –  ninguno de bella factura ni de crack -, pero que consiguieron dejar en un segundo plano la media docena de agresiones que protagonizó, todas ellas sin castigo por parte de los árbitros y sin denuncia de los medios de comunicación que prefirieron ponerse de perfil y silbar melodías.

Pero es curioso que el argumento de “ganar títulos” solo haya servido para otorgar el Balón de Oro, porque el de Bronce se lo han concedido a Griezmann, un buen jugador que se vino abajo en las dos finales que disputó – precisamente contra Cristiano Ronaldo -, y que acabó el año sin levantar ningún trofeo.

¿Y qué decir del resto de la lista? Pues que es un auténtico despropósito, con la presencia de jugadores de relleno como Pepe o Rui Patricio, el sobrevalorado Pogba o el jubilado Ibrahimovic, por delante de Modric o de Iniesta – que no consiguió ningún voto –  o las ausencias de Piqué y Marcelo, unidas al ya habitual olvido de Busquets.

La revista France Football destaca que en la votación han participado 193 periodistas especializados, y eso es precisamente lo más preocupante del resultado. Porque tendría que aclararnos ¿especializados en qué? En fútbol desde luego que no. ¿Y en periodismo? Pues me temo que tampoco, a no ser que consideremos periodistas a juntaletras que escriben – y votan – al dictado con los pantaloncitos por los tobillos. Y el principal ejemplo lo tenemos en el representante español que participó en las votaciones, ¿verdad don Alfredo? @Bajarlaalpasto

 

 

Paco G. Caridad nos descubre ‘la posesión hueca’

caridadEn el último partido de Champions disputado en el Camp Nou , el FC Barcelona de Luis Enrique derrotó por un contundente 4-0 al City de Guardiola. Fue, sin duda, el partido de la jornada y el que provocó más número de comentarios en las redes sociales. Y, una vez más, la palma se la llevaron los entrenadores de Twitter, quienes son capaces de revolucionar el complejo mundo del fútbol utilizando sólo 140 caracteres.

En esta ocasión, si la UEFA concediese un premio al mejor entrenador-tuitero de la jornada, lo hubiese ganado por aclamación el (pseudo)periodista Paco García Caridad, tras inventarse la expresión “posesión hueca” para criticar el sistema de juego del equipo de Guardiola.

pagogcaridad

Desde su aparición, el fútbol ha ido evolucionado y diversas tácticas y sistemas de juego han escrito páginas de oro en la historia del deporte rey, como la WM, el jogo bonito, el catenaccio, el fútbol total, el achique de espacios o el falso 9. Ahora Paco García Caridad, conocido por sus desatinos como (pseudo)periodista, se pone el chándal de entrenador, coge la pizarra, le da una vuelta al columpio y nos descubre “la posesión hueca”.

Probablemente el bueno de G. Caridad todavía siga despechado por haber sido eliminado del casting para elegir la marioneta de Florentino, y por ello tiene pensado dedicarse a ejercer como entrenador soltando píos píos en la red del pajarito. Lo que sería deseable es que desarrollase su teoría y nos facilitase algún detalle técnico más. Por si le sirve de ayuda, le pongo un ejemplo para ampliar su tuit: “La posesión del City de Guardiola es hueca… como mi cabeza”. Seguro que así le entenderíamos todos. ¡Suerte míster! @Bajarlaalpasto

 

¿Por qué el Atlético de Madrid sigue sin denunciar ‘el atraco de Milán’?

sergio ramosEl pasado 28 de mayo el fútbol vivió otra de las jornadas que emborronarán un poco más su historia y su ya maltrecho prestigio. En esta ocasión la acción se desarrolló en Milán, sede de la final de la Champions League, y los protagonistas fueron los habituales cuando se trata de perpetrar un atraco futbolístico a gran escala: el Real Madrid, un dirigente deportivo al servicio del poderoso y un árbitro más aficionado a tocar la pandereta que el silbato. Es decir, en esta ocasión el tridente formado por Florentino Pérez, Infantino y Clattenburg cumplió su papel a la perfección, contando para ello con la participación del Atlético de Madrid, que bordó su personaje de “tonto útil” de la competición y se limitó a aplaudir y a gimotear cuando se consumó el robo delante de sus narices.

La final se decidió con un espectacular hat-trick de Sergio Ramos – gol en fuera de juego, penalti no pitado y expulsión perdonada –  lo que le valió ser elegido el jugador más valioso del partido. Además, el árbitro consintió que Pepe campase a sus anchas con una desbrozadora por la pradera de San Siro, lo que permitió que el Real Madrid acabase el partido con todos sus efectivos.

Pero lo realmente curioso no fue que el club merengue ganase una Champions de forma vergonzante, ya que eso es algo consustancial a su historia. Dejando al margen botijos y otros recuerdos de alfarería traídos en los años 50 de sus excursiones por diversas ciudades europeas, conviene recordar que la famosa ‘sétima’ fue conseguida con un gol en fuera de juego de Mijatovic y la ansiada ‘décima’ la ganó en Lisboa con otro gol ilegal de Sergio Ramos, quien se aprovechó de un placaje de rugby que, como buen galés, realizó su compañero Gareth Bale.

Lo que resultó sorprendente fue que ni al acabar el partido ni en los días posteriores ni ahora que ya han pasado dos meses desde el Atlético de Madrid –  ni directivos ni jugadores ni aficionados – hayan protestado mínimamente por lo que a los ojos del planeta fútbol fue una tropelía. Es más, en el momento en el que Ramos marca en clamoroso fuera de juego ni Godín ni Kike ni Filipe Luis, tres auténticos bufones, ni ningún jugador colchonero protestó la jugada. ¡Qué raro, ¿no?!

Las razones de este extraño comportamiento de ponerse de perfil por parte de un equipo que presume de intenso y de sangre caliente podrían ser estas:

1.- Su presidente Enrique Cerezo está siendo investigado por el presunto caso de corrupción que afecta a Ignacio González, expresidente de la Comunidad de Madrid, y ya se sabe que el Ministerio de Justicia tiene una de sus sedes en el palco del Santiago Bernabéu, por lo que no conviene importunar al Visir de Chamartín.

2.- El pacto no escrito pergeñado por Florentino Pérez y Enrique Cerezo con el visto bueno de Infantino recogía que el Atleti llegaría a la final de la Champions allanándole el camino al Real Madrid, eliminando a FC Barcelona y Bayern con la ayuda de Rizzoli y Çakir, y una vez en Milán sería abandonado a su suerte.

3.- Históricamente, el Atlético de Madrid ha sido un equipo perdedor que ha convertido la derrota cuanto más dolorosa en su seña de identidad. Es lo más parecido a aquel que decía “me gusta jugar al póker y perder… ¡ya ganar debe ser la leche!”.

Por todo ello, ¿no resulta sospechosa la inacción de un equipo del montón que permite que le roben dos orejonas en tres años? Me despido repitiendo la misma pregunta que da título a este artículo: ¿Por qué el Atlético de Madrid sigue sin denunciar ‘el atraco de Milán’? Se admiten pistas. @Bajarlaalpasto

 

El Cholo y Clattenburg salvan al Madrid de Florentino

clattenburgEl plan de Florentino Pérez para librarse de revalidar el humillante nadaplete conseguido la temporada pasada ha finalizado con éxito. Tras una delirante eliminación en Copa del Rey y después de que Zidane regalase la Liga – hay que recordar que antes del maquillaje final había cogido al Madrid a dos puntos del Barça y llegó a distanciarse a doce -, el Visir de Chamartín maquinó para que la Champions fuese su tabla de salvación (sí, la suya).

Para ello se vio favorecido por unos sorteos a la carta, en los que para llegar a la final se enfrentó a rivales de medio pelo como la Roma, el Getafelfsburgo (o algo parecido) y el City, mientras que utilizó al Atlético de Madrid como ‘tonto útil’ para que le hiciese el trabajo sucio; y así, con ayuda de la caverna, de Rizzoli y de Çakir, el Real Madrid se deshizo sin despeinarse de Barça y Bayern, rivales a los que no quería ver ni en sus peores pesadillas, consciente de que sus opciones pasaba por jugar la final contra los colchoneros.

De esta forma, los dos equipos madrileños se presentaron en Milán con todos sus efectivos disponibles. Pero si Zidane saltó a San Siro desde el minuto uno con su mejor once (doce con Clattenburg), el Cholo daba un paso atrás jugando de inicio con Augusto y dejando en el banquillo a Carrasco, en lo supuso toda una declaración de intenciones.

Desde el comienzo el partido respondió a lo esperado. Un partido malo, con dos equipos vulgares que no eran capaces de trenzar dos jugadas seguidas con cierto sentido, indigno de una final de Champions por la calidad paupérrima de los contendientes. Emocionante por el resultado, intenso a ratos (la intensidad… ¡qué risa!), y con dos técnicos disputándose el trofeo a peor entrenador del año. Si uno agotó los cambios a falta de 15 minutos para el final, cuando todo hacía pensar que se podía ir a una prórroga, el otro hizo unos cambios tardíos y delirantes, regalándole a su rival la posibilidad de jugarse la final en los penaltis.

Porque es inexplicable como Simeone, después de empatar, fue incapaz de aprovechar los dos cambios que le quedaban para ir a por el partido, cuando su rival estaba fundido y llegaba a la prórroga con tres jugadores cojos. Y más inexplicable todavía cuando al llegar a los penaltis se comprobó que el Atleti no había preparado esta opción, porque sino no se entiende como Oblak se comportó como un portero de futbolín… ¡ante cinco penaltis que entraron por el mismo sitio!

Por eso esta Champions se decidió, por un parte por el tridente formado por Florentino, Infantino y Clattenburg – ya que se manipuló el resultado final con un gol ilegal de Sergio Ramos, un penalti no pitado cometido por Sergio Ramos y una expulsión perdonada a Sergio Ramos, ¡coño, pero si hasta eligieron a Sergio Ramos como jugador del partido! -, y por la otra el planteamiento de la señorita Pepis del Cholo Simeone.

Al final se confirmó el Visir de Chamartín como un gran estratega, ya que sabía que su única opción para salvar otra vergonzante temporada pasaba por jugárselo todo a una carta, la de atracar otra orejona, contra un equipo que ha hecho de la derrota heróica el motivo de su existencia. @Bajarlaalpasto

Una final de Champions ‘low cost’

final-champions-615x400Esta noche el estadio de San Siro en Milán acogerá la final de la Champions más devaluada de las últimas ediciones, entre dos equipos – Real Madrid y Atlético de Madrid – que se agarran a la orejona como a un clavo ardiendo para librarse del tan temido nadaplete y no firmar una desastrosa temporada.

La final enfrentará a uno que ha llegado a Milán tras haber eliminado a equipos de cuyos nombres no quiero acordarme, y a otro al que le salvó la lotería de los penaltis y las ayudas de Rizzoli y Çakir, dos nombres ligados a su historia para siempre.

En el palco está prevista una alineación de gala, con presencia de representantes de todos los poderes fácticos – tanto españoles como internacionales – que tanto han puesto de su parte para que los dos equipos madrileños hayan llegado hasta esta final.

Y sobre el césped los auténticos protagonistas del espectáculo, a los que solo queda pedirles que honren a la competición y que no maltraten al balón más de lo que suelen hacerlo habitualmente. Con el silbato, míster Clattemburg del que se espera que no haga caso a las recomendaciones recibidas y que no convierta a su señora madre en la auténtica protagonista del partido.

Pues nada, a esperar a que lleguen las 20:45h (tranquilos, seguro que algún botarate preguntará ¿y a qué hora es el partido?) para que suene el himno de la Champions, que será sin duda lo más emocionante de esta final ‘low cost’. @Bajarlaalpasto

El Barça consigue el doblete y otros se jugarán el nadaplete

lucho celebrandoTras la disputa de la final de la Copa del Rey en la que el FC Barcelona se impuso al Sevilla, la temporada futbolística se acerca a su fin, pendiente de disputarse la final de la Champions más devaluada de los últimos años, a la que han llegado un equipo que no ha eliminado a ningún rival relevante y otro que se ha visto claramente favorecido por decisiones arbitrales en los momentos decisivos de sus eliminatorias. Pero esto es lo que tiene esta competición desde que hace años cambió el formato y se permite disputarla a quienes no han ganado nada y no han demostrado categoría para estar en ella.

Y así esta temporada la final de la tan pomposamente llamada Champions League la jugarán el Real Madrid, tras ser subcampeón en su campeonato doméstico  y haber eliminado a equipos de medio pelo, y el Atlético de Madrid, que accedió a la competición después de haber quedado el año pasado como tercerón a dieciséis puntos del campeón de su liga.

Por su parte el FC Barcelona, ganador de la pasada liga y copa, ha vuelto a revalidar ambos títulos, repitiendo con todo merecimiento un doblete, algo que ningún club había conseguido en España desde los años cincuenta. Entre medias, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes han servido para prolongar el reinado de los culés en el fútbol mundial.

Por ello el próximo sábado en Milán Real Madrid y Atleti se disputarán el honor de librarse de firmar un nuevo y humillante nadaplete, aunque es algo a lo que los dos clubes madrileños ya deberían estar acostumbrados ante el insultante dominio ejercido por el Barça en los últimos años. @Bajarlaalpasto