Viendo las (des)informaciones que está transmitiendo la caverna a través de todos su voceros, llenando horas en programas de radio y televisión y acaparando las portadas de sus panfletos, al final conseguirán que aparezcan como víctimas los autores del atraco perpetrado el pasado domingo en el estadio de la Cerámica.
En dicho partido, Gil Manzano espoleó al Real Madrid para remontar un partido que tenía perdido, pitando un penalti que solo existió en su imaginación, condicionando el resultado final para mantener a su querido Madrid al frente de la clasificación de la Liga Florentino Pérez.
Al finalizar ese simulacro de partido, el presidente del Villarreal salió en defensa de su club porque acababa de ser atracado en su casa y delante de sus narices, para revelar – entre otras lindezas – que el equipo arbitral había abandonado el estadio portando unas bolsas, ¡oh, qué casualidad! – con la imagen del Real Madrid. Al mismo tiempo, el jugador del FC Barcelona Gerard Piqué publicaba un tuit en el que recogía recortes de prensa de la capital para demostrar la desigualdad de trato arbitral.
A las vista de esas dos actuaciones, le faltó tiempo a la caverna para salir en tromba a darle la vuelta al calcetín, y convertir al verdugo en víctima y al beneficiado en agraviado. Para completar el circo no podía faltar la portadita del panfleto dirigido por Relaño – el inventor del Villarato hace tiempo que se pasó al Portadato – y si hace unos años hizo desaparecer de una foto a un jugador del Athletic para justificar un fuera de juego del Barça, ahora vuelve a demostrar su indigencia intelectual y su mala praxis periodística trazado una línea imaginaria a la ‘vaiche boa’ para denunciar un delirante atraco al equipo de sus amores.

Y así, en estos momentos alguno de los Comités que tenemos en este país de pandereta – ya se sabe que si queremos que algo no funcione lo mejor es crear un comité, o una comisión, o un observatorio – está estudiando empapelar a Fernando Roig por decir que Gil Manzano salió del estadio portando unas bolsas del Real Madrid cuando Gil Manzano salió del estadio portando unas bolsas del Real Madrid, y a Piqué simplemente por publicar un tuit con noticias de prensa, a no ser que en este caso le reclamen derechos de autor.
Los lectores de este blog ya sabe que siempre estoy a favor de defender causas justas y a los más desamparados. Por eso os pido, queridos lectores, que mientras releáis este post encendáis una vela, pongais Imagine como música de fondo, mientras tuiteáis un mensaje a favor del equipo merengue utilizando el hashtag #PrayForTheRoyalDeMadrid. Seguro que a todos los que lo hagáis, Su Florentineza le regalará una bolsita con chucherías como la que recibió Gil ‘el mártir’ Manzano. @Bajarlaalpasto
Al finalizar el partido que disputó el Barça en París publiqué estos dos tuits, con lo que quería dejar clara mi postura tras el 4-0: VERGÜENZA Y PUTO DESASTRE, sí, así, sin anestesia, para que no haya ninguna duda del bochorno que pasamos todos los culés viendo a nuestro equipo, para finalizar con un YO NO ME BAJO DEL CARRO, en mayúsculas para que quede bien claro que es ahora cuando hay que ser barcelonista y demostrar barcelonismo.

Tras confirmarse un año más que el Real Madrid no cederá el estadio Santiago Bernabéu para la celebración de la final de la Copa del Rey porque, según ha confirmado 
Un gran Celta eliminó de la Copa del Rey al Real Madrid tras dos repasos tácticos de Berizzo a Zidane, que volvió a demostrar que todavía tiene el carnet de entrenador muy fresco (porque ya tiene el título, ¿no?). Y es que no se puede poner un Lamborghini – y más con las ruedas gastadas y fallos en la carburación – en manos de quien sólo ha conducido un Seat Panda y lo ha dejado lleno de abollones, porque para demostrar categoría como entrenador (porque ya tiene el título, ¿no?) se necesita algo más que conocimientos de jardinería sobre
La épica, la raza, la casta, la grandeza, el espíritu de no sé qué agresor, la remontada… todo ese lenguaje rancio y con olor a naftalina que utiliza el madridismo, y que recuerda más a las épocas en las que les regalaban los conocidos como los botijos del tío Paco en lugar de a un club moderno del siglo XXI, no le sirvió de nada en el último partido de liga, porque desde hace unos meses toda esa pamema de La Felizidane se demostró que se basaba en favores arbitrales y en la flor del entrenador francés (porque ya tiene el título, ¿no?).






