Laporta y Xavi se ríen del barcelonismo comiendo sushi

«Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo» – Abrahan Lincoln, Presidente de Estados Unidos

La ópera buffa, en contraposición con la ópera seria, es una composición musical de carácter cómico o burlesco que surgió en Nápoles a principios del siglo XVIII y que alcanzó su máximo esplendor en la tarde-noche de ayer en la casa del presidente del Barça, Jan Laporta. Y es que no encuentro una mejor forma de catalogar la reunión que mantuvieron el alto mando del FC Barcelona con Xavi y su staff (por cierto, horroroso anglicismo tras el cual se ocultan muchos ineptos) en la cual se acordó que el entrenador cumpla su contrato, lo que implica su continuidad en el banquillo culé por una temporada más.

No debería ser noticia que una empresa y un trabajador respeten un contrato firmado y que apuesten por que se cumpla, a no ser que el propio trabajador hubiese anunciado con repique de bombo que se iría al acabar la temporada, en lo que vendría a ser un cese en diferido aceptado por el empleador. Además, cuando el propio trabajador insistió, cada vez que le ponían un micrófono delante, que su decisión no tendría marcha atrás y, se suponía, que se le estaba buscando sustituto.

Y en esas estaban en Can Barça hasta que hace unos días empezó un runrún que parecía apostar porque Xavi quería rectificar y que su cambio de decisión no estaba mal visto por el presidente Laporta, a la sazón miembro plenipotenciario de la Comisión Deportiva, en la que parece que Deco o Krkic pintan lo mismo que Negreira en sus tiempos en el Comité Técnico de Árbitros.

La decisión sobre la continuidad de Xavi puede ser analizada y/o criticada desde un punto de vista deportivo, económico, de resultados, de proyecto… y seguramente haya opiniones para todos los gustos y argumentos para defender una u otra postura, y dé para debatir y para rellenar páginas de periódicos, horas de tertulias de radio y apasionantes y acaloradas discusiones tuiteras.

Pero lo que no tiene un pase son las formas elegidas; y es que desde hace años un club con la grandeza del Barça muestra una alarmante falta de profesionalidad en muchas de las áreas de su organigrama, principalmente en la de comunicación. Y es que no puede ser que la reunión que nos ocupa se desarrolle en una residencia particular, con la prensa en el portal retransmitiendo en directo las entradas y salidas de los protagonistas, y la llegada de los repartidores de comida a domicilio. Todo inexplicable, surrealista y abracadabrante.

Una institución como el FC Barcelona necesita la presencia de los mejores profesionales, no solo en el banquillo y en el campo, sino también en sus servicios médicos, jurídicos, marketing, finanzas, comunicación… y, por supuesto, en su dirección. Y ahora mismo -y por desgracia- es lo más parecido al ejército de Pancho Villa, con un liderazgo personalista que se ha ido rodeando de amiguetes, familiares y pelotas para cubrir los puestos vacantes que han ido dejando sucesivamente profesionales de reconocido prestigio.

Y mientras no se consiga esa excelencia, la noticia será que Laporta se traga sus palabras de “conmigo, perder tendrá consecuencias” y Xavi las suyas de “me voy en junio”, mientras se ríen del barcelonismo hacíendose cucamonas y celebran su tropelía ante un plato de sushi. @Bajarlaalpasto

 

Mensaje para los culés: hoy es un gran día

«Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así…» – Joan Manuel Serrat, cantante y culé.

 

Sí, ya sé que la canción del gran Joan Manuel Serrat empieza con el condicional «hoy puede ser un gran día…» y que yo me he tirado a la piscina titulando «hoy es un gran día». Pero es que lo he escrito así porque realmente lo pienso.

Hablando en términos de Champions League, después de unos años de travesía por el desierto, cierto que trufados con más de una alegría, lo cierto es que HOY ES UN GRAN DÍA porque nuestro querido Barça vuelve al lugar que le corresponde, como es estar a las puertas de disputar una nueva semifinal de la máxima competición europea a nivel de clubes, o, lo que es lo mismo, de quedarnos a tres partidos de levantar el sexta orejona.

Por eso HOY ES UN GRAN DÍA de celebración y de exaltación del barcelonismo y de presumir de culé, porque seguro que hoy a las 21h el estadio de Montjuic estará abarrotado de gargantas para animar al equipo  y que cientos de miles estaremos en nuestras casas o en los bares viendo el partido enfundados con nuestra mejor camiseta azulgrana.

Sí, también sé que faltan mínimo 90′ de sufrimiento para certificar el pase, como también sé -como aficionado veterano que soy- que nuestra historia está salpicada con decepciones en forma de eliminaciones inesperadas o de pérdidas de títulos inexplicables; pero esas desgracias siempre han reforzado nuestro sentimiento culé y y de ahí la grandeza de nuestro club.

Por eso mi mensaje es que HOY ES UN GRAN DÍA porque estoy convencido de que vamos a salvar esta vibrante eliminatoria de cuartos de final, que tendremos que estar preparados para sufrir, pero que seguro que cuando el árbitro (no quiero saber ni quién es) pite el final viviremos una explosión de júbilo culé. Y, aunque ahora me cueste escribirlo, que los más jóvenes sepan que si la historia hoy se vuelve caprichosa y nos desilusiona con otro requiebro siniestro, mañana volverá a salir el sol y seguro que seremos todavía más culés que hoy. Visca Barça!!!! @Bajarlaalpasto

 

 

El globo del #NegreiraGate: cuando la verdad estropea el relato interesado

“Nadie tiene más posibilidades de caer en el engaño que aquel para quien la mentira se ajusta a sus deseos” – Jorge Bucay, médico y escritor argentino.

Desde que en el mes de febrero de 2023 -¡ya hace más de un año!- se filtraron unas informaciones referidas a que el F.C. Barcelona había estado efectuando pagos entre los años 2001 y 2018 a una empresa propiedad de Enríquez Negreira, un exárbitro vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, hasta hoy, ha sido un no parar de exclusivas de chichinabo, noticias sin contrastar y fantasías animadas protagonizadas por periodistas que han demostrado que trabajan con los pantaloncitos bajados hasta los tobillos, youtubers más pendientes de monitorizar que de ser rigurosos, opinadores de medio pelo a tiempo parcial y tertulianos tontos de capirote a jornada completa, todos ellos al servicio de intereses espurios, como lo demuestra que todos ellos se pasaron por la entrepierna la presunción de inocencia y dictaron sentencia condenatoria sin juicio previo, pontificando con alegría que el Barça había comprado árbitros, partidos y títulos, sin aportar un solo dato – ¡ni uno solo! – que avalase esa acusación y que, por lo tanto, tenía que ser condenado y desposeído de los títulos conseguidos durante ese periodo. Chispún.

Por ponernos en antecedentes: este asunto comenzó en el transcurso de una inspección fiscal a la empresa DISNEL 95, S.L., propiedad del tal Enríquez Negreira, en la que la Agencia Tributaria detectó que durante años dicha empresa le había facturado al Barça un total de 7,5 millones de euros, por unos conceptos que, a su juicio, no estaban lo suficientemente acreditados, como era el pago por unos informes que, en principio, aseguraron que no existían, aunque después cuando los mostraron desde el club se cambió la versión por las de que no valían lo que se había pagado por ellos. Y así, la Agencia Tributaria, siempre tan pulcra y velando por el interés general, investigó la procedencia de dichos pagos, pergeñó las facturas, revisó las salidas y destinatarios de las transferencias efectuadas desde la empresa y recogió sus conclusiones en un informe, en el que destacan los puntos 6 y 7:

Punto 6: No consta pago alguno a ningún árbitro y se han requerido todas las salidas de la cuenta bancaria.

Punto 7: No consta prueba alguna en cuanto a que pudiera influir en resultados.

Posteriormente el caso pasó al Juzgado de Instrucción nº 1 de Barcelona, siguiendo en este momento en una eterna fase de instrucción, con el juez Aguirre al mando, realizando imputaciones ‘a lo Panenka’ y basando sus autos en meras especulaciones, sospechas o con argumentos jurídicos tan peregrinos como “por pura lógica”, queriendo ampliar el tipo delictivo en el que fundamentar las acusaciones desde el blanqueo de capitales y la administración desleal hasta la corrupción en el deporte y el cohecho; para meter con calzador este último presunto delito, el juez destructor (perdón, instructor) pretendía que alguien con dos dedos de frente le comprase la disparatada teoría de que el exárbitro empresario era un funcionario público – ¡un funcionario público! -, como si no supiésemos leer y entender el artículo 24.2 del Código Penal.

En estos últimos días, mientras dicho juez ha decretado la ampliación del plazo de la instrucción seis meses más porque está a la espera de un informe de la Guardia Civil (sen tempo non era, que decimos en mi tierra), la Audiencia Provincial de Barcelona ha aclarado que la RFEF es “una entidad eminentemente privada”, por lo que, en consecuencia, lo siguiente debería ser descartar que se hubiese cometido el tan disparatado como presunto delito de cohecho. Por cierto, un apunte sobre la decisión de ampliar la investigación: el juez Joaquín Aguirre ha sido el instructor del -entre otros casos, alguno muy mediático- ‘caso Macedonia’, un presunto entramado de narcotráfico y corrupción policial que, ¡tras 13 años de instrucción sumarial!, se sustanció con la absolución de todos los imputados, tras una investigación calificada en su sentencia por la Audiencia Provincial de Barcelona como “errática, prospectiva, exagerada e inútil”, tras haber pinchado más de 80 teléfonos y de intervenir miles de conversaciones de forma “inútil e infundada”. Ahí lo dejo.

Y es que, si bien es cierto que Enríquez Negreira fue vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros en los años en lo que su empresa tuvo relaciones mercantiles con el FC Barcelona, no es menos cierto que la papelera, el felpudo o el perchero que estaban en las oficinas de dicho CTA realizaban funciones más relevantes que las desempeñadas por él, cuyas competencias solo eran equiparables a las del florero, todo ello según testimonios de destacados representantes del estamento arbitral de la época.

Ahora bien, si desde hace ya más de un año nadie, ni desde jueces instructores ni Fiscalía ni la Guardia Civil hasta prestigiosos periodistas de investigación que han llenado horas y horas de radio y páginas y páginas de panfletos con supuestas exclusivas, han podido aportar ni el más mínimo indicio (ya no digo prueba) de que el Barça, a través de Negreira, hubiese amañado un solo partido de los cerca de 700 de liga que disputó durante los 18 años investigados, ni hubiese realizado un pago a ninguno de las decenas de árbitros que le arbitraron dichos partidos, ¿cuál es la explicación a esa extraña y, de momento, nada bien explicada relación comercial entre un club como el FC Barcelona y una empresa dirigida por un árbitro retirado que ocupaba un cargo de figurante en el CTA?

Esa pregunta tendría que contestarla los diversos presidentes que han pasado por la institución culé durante esos años, dando conformidad al pago de esas facturas sin que, hasta el momento, esté claro el motivo (real) de esas transacciones económica. Si, a la vista de las (no) pruebas recabadas, se descarta que haya habido compra-venta de partidos, y por lo tanto quedaría descartado el delito de corrupción en el deporte, quizás las pesquisas deberían centrarse más en investigar una presunta administración desleal. De ser así, la explicación podría ser que cargos del club utilizaron sus facultades para, utilizando la empresa de Negreira a modo de empresa pantalla, realizar pagos injustificados, quedándose la intermediaria con una parte del dinero, reintegrándole la restante a los ordenantes de dichos pagos, ocasionándole por lo tanto al FCB un perjuicio patrimonial, por lo que el club se convertiría en el sujeto pasivo del delito.

De  ser así, se confirmarían las sospechas de quienes desde el principio pensamos que la central lechera y sus altavoces habían aprovechado la (presuntamente) mala praxis de unos directivos chupópteros (en un caso como este era inevitable hacerle un guiño al inigualable José María García) para poner en marcha el ventilador de la mierda y atacar despiadadamente a una institución como el FC Barcelona, la cual durante los años investigados alternó temporadas deportivas en las que se alcanzaron la excelencia, y que están grabadas con letras de oro en la historia del fútbol mundial, con otras lamentables en las que se firmaron varios nadapletes sonrojantes. Si diésemos por válido el argumento de que el dinero pagado al empresario Negreira se utilizó para conseguir favores arbitrales que facilitaron la consecución de títulos, utilizando el mismo argumento sensu contrario se podría decir que en los años en los que el Barça pagó y no ganó nada habría sido víctima de una estafa. Y como esto es una auténtica perogrullada, el argumento de la consecución de la bonanza arbitral cae por su propio peso, porque no se puede invocar a conveniencia para justificar según qué resultados.

Lo que sí está acreditado es que la lista de mamporreros, palanganeros y trompeteros que pusieron sus altavoces y los teclados de sus ordenadores al servicio del conocido como #NegreiraGate es más larga que la lista de los Reyes Godos, que empezaba por Ataulfo y terminaba con Rodrigo, teniendo entre medias a otros 31 poseedores de tan digno título. Dos destacados agitadores durante este tiempo han sido Manu Carreño y Juanma Castaño, dos pseudoperiodistas de dudosa o nula formación académica, que han utilizado sus púlpitos nocturnos para ofrecer unas homilías a sus feligreses cargadas de resentimiento y trufadas de medias verdades, cuando no, directamente, de comentarios de cuñao acodado en la barra de un bar dándole al jarrillo. Los dos llegaron a afirmar que no hacía falta ni juicio ni sentencia ni nada, porque el hecho de quedar acreditados los pagos del Barça a Negreira ya servía para condenar al equipo culé. Y es que solo les faltó añadir “… y a tomar polculo!!!”

En el apartado de la prensa, el primer puesto se lo disputan El Mundo y El Confidencial, con ventaja para el primero al tener en nómina al trío de la bencina, formado por Vicente Ruiz, Jorge Bustos y Esteban Urreiztieta. A continuación estarían El Español de Pedro J. Ramírez, quien siempre presumió de ser látigo de corruptos hasta que necesitó los favores de Florentino Pérez para poner en marcha su digital, y Ok Diario del inclasificable Eduardo Inda, una excrecencia del periodismo que aprovecha este estercolero financiado espuriamente y su presencia en las tertulias más variopintas para vomitar sus taras.

Mención cum laude se merece Antonio Ferreras, el Ferri para su amo Florentino, al que le debe que lo rescatase de la Cadena SER para nombrarle Director de Comunicación del Real Madrid en su primera etapa como presidente merengue, para después mover los hilos y colocarle de factótum de los (des)informativos de laSexta, favores que le paga practicando el contorsionismo periodístico y no dejando de lamer la mano que le da de comer.

Y qué decir de los conocidos coloquialmente como los portalitos de Belén, desde los que unos paniaguados con ínfulas juegan a ser la reencarnación de Woodward y Bernstein, con la única intención de conseguir que el capo les dé unas migajas del presupuesto que desde la Casa Blanca destinan a los medios bajo el epígrafe “Purrias y purrelas”. Y es que ni ellos desde sus digitales y canales podían llegar a más ni el periodismo deportivo a menos.

Pues, como reza el dicho, con estos bueyes tenemos que arar. Y es que con un juez en las berzas, una Guardia Civil más lenta que el caballo de un fotógrafo y unos medios de comunicación que, como buena rehala que forman, están más pendientes de balar que de informar, nadie en su sano juicio es capaz de pronosticar cómo acabará esta pamema conocida como #NegreiraGate, que se quiso vender como el gran escándalo de corrupción de la historia del fútbol y va camino de quedarse en un entramado financiero montado por unos chapuzas para trincar la pasta, que saltó a los medios por los problemas fiscales de una de las partes. Vamos, lo que viendo siendo el día a día en esta Españita rancia, casposa y merengona en la que vivimos. @Bajarlaalpasto

 

El Comité de Competición y Gil Manzano se ensañan con Lewandowski

«Si permaneces neutral en una situación de injusticia entonces estás del lado del opresor.» – Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz.

El Comité de Competición confirmó la tropelía iniciada en El Sadar por Gil Manzano, quien desde el minuto uno puso de su parte todo lo posible para que el Barça perdiese frente al Osasuna, y de esta forma el Madrid pudiese llegar como líder al parón mundialista.

Así, tras conceder un gol ilegal a los navarros, obsequió a los aficionados con otro de sus conciertos de silbato, con lo que consiguió, un partido más, desquiciar a los jugadores azulgranas, por su parcial interpretación del reglamento y su criterio a la hora de mostrar la tarjetas.

Y es que el currículum del chufletero de Don Benito está plagado de decisiones contrarias a los intereses del equipo culé, entre las cuales cabe destacar que posee un póker de jugadores expulsados difícil de igualar: Neymar, Luis Suárez, Messi y Lewandowski.

Pero si su actuación sobre el césped fue demencial, a la hora de redactar el acta del partido le dio una vuelta más al columpio, recreándose en la descripción del comportamiento de Lewandowski tras su expulsión, no limitándose a contar lo que todos vimos, sino entrando a valorar unos gestos del goleador polaco, como si fuese un experto en el lenguaje de signos, sabiendo las consecuencias que tendría en la resolución del Comité de Competición.

Y así, el mismo Comité que permitió hace unos días que Ancelotti se fuese de rositas tras acusar a un arbitro de inventarse un penalti, ahora ha sancionado al goleador azulgrana con tres partidos de suspensión por tocarse las narices mientras abandonaba el campo.

Tras esta ignomina, el FC Barcelona ha anunciado que recurrirá ante el Comité de Apelación -mismos perros con distintos collares- para rebajar el castigo. Muchos pensamos que ese es un paso que el club tiene que dar, pero que tendría que ir acompañado de una declaración pública denunciando el trato sufrido sistemáticamente por Gil Manzano, acompañado por un vídeo en el que se detallen sus sucesivas actuaciones prevaricadoras.

Por desgracia, no se hará nada de eso y, probablemente, Apelación rebaje un partido de sanción al jugador y aguantaremos hasta el próximo atraco, en el que nos volveremos a echar las manos a la cabeza mientras seguiremos tocando la pandereta. @Bajarlaalpasto

NOTA: Para que no haya ninguna duda con lo que quiero reflejar en el titular del post, recuerdo que la R.A.E. define ensañarse como ‘deleitarse en causar el mayor daño y dolor posibles a quien ya no está en condiciones de defenderse’. 

MÁSTER ACELERADO EN CRUYFFISMO

«Si yo hubiera querido que me entendieras, me habría explicado mucho mejor.» – Johan Cruyff, simplemente la personalidad más influyente en la historia del fútbol.

MÁSTER ACELERADO EN CRUYFFISMO

PROGRAMA ACADÉMICO: CURSO COMPLETO EN CUATRO TRIMESTRES

  • PRIMER TRIMESTRE:
  1.  Orígenes del Cruyffismo
  2.  El cruyffista, ¿nace o se hace?
  3.  Rinus Michels: el ideólogo
  4.  La importancia de la familia en el cruyffismo: testimonios de Jordi Cruyff, Danny Muller y Mariano Angoy
  5.  Introducción al juego de posición
  6.  El rondo I: ¿por qué?
  • SEGUNDO TRIMESTRE:
  1.  Cómo saber si soy cruyffista
  2.  Nociones de economía cruyffista: el dinero en el campo, no en el banco
  3.  Laureano Ruíz: ese gran desconocido
  4.  Del dorsal 9 al 14: manías y supersticiones
  5.  La búsqueda del tercer hombre y los triángulos holandeses
  6.  El rondo II: ¿para qué?
  • TERCER TRIMESTRE:
  1.  El cruyffismo como sustitutivo del sexo
  2.  Cruyffadas: los casos de Romerito, Lucendo y Sánchez Jara
  3.  Pep Guardiola: el alumno aventajado
  4.  Simbología del número 14
  5.  El ‘Dream Team’: ¿Mito o realidad?
  6.  El rondo III: ¿cómo?
  • CUARTO TRIMESTRE:
  1.  Cruyffistas low cost: de Juanma Lillo a Óscar Cano
  2.  Teoría sobre ‘El Entorno’
  3.  Quique Setién: el cruyffista incomprendido
  4.  Las 14 mejores frases de Cruyff
  5.  El cruyffista anónimo: cómo descubrirlo
  6.  El rondo IV: conclusiones finales

A LA FINALIZACIÓN DEL CURSO, MESA REDONDA:

LO QUE HA UNIDO CRUYFF QUE NO LO DESTRUYA UN MAL CULÉ”

PONENTES: Carles Rexach, Sandro Rosell, Louis Van Gaal y Jan Laporta.

Chenoa pone la banda sonora en la despedida de Piqué y Busquets

«Cuando tú vas, yo vengo de allí; Cuando yo voy, tú todavía estás aquí.» –  Chenoa, cantante española.

El despropósito de partido que disputó el Barça en el Camp Nou frente al Inter, teniendo en juego la clasificación para los octavos de final de la Champions League, y que finalizó con el equipo culé prácticamente fuera de la competición, tendría que servir también como despedida de Piqué y Busquets. Y es que nada más patético que seguir retrasando lo inevitable, como es que dos de la grandes leyendas de la historia del club ya no están para rendir al máximo nivel y están arrastrando al equipo en su caída.

Resulta muy duro ver como dos de los buques-insignia del equipo que maravilló al planeta fútbol no han sido capaces de darse cuenta de que deberían haber dado un paso a un lado, después de haber participado en todos los desastres europeos de las últimas temporadas, en vez de agarrarse como garrapatas a unos contratos desorbitados, fuera de mercado y alejados tanto de la realidad económica de la institución como de la deportiva de los protagonistas.

Por ello, por el bien del club y del prestigio de los propios jugadores, urge que se busque una solución, la menos traumática para las dos partes, porque no se puede consentir que dos leyendas como Piqué y Busquets sigan protagonizando la ruina tanto económica como deportiva del FC Barcelona.

Sin duda me gustaría que su despedida hubiese sido en tiempo y forma, acorde con la categoría de ambos futbolistas y en consonancia con su participación en la época más gloriosa del club. Y que en una gran fiesta ante un Camp Nou entregado hubiese sonado ‘We Are de Champions’ o ‘Gonna Fly Now’. Pero no ha sido así y, lamentablemente, quedarán para el recuerdo varias escenas en las que, dos de los han sido los mejores del mundo en sus posiciones, parecen dos pollos sin cabeza perdiendo la posición, corriendo sin sentido e interpretando mal las jugadas.

De ahí que en sus últimas actuaciones no hayamos escuchado de fondo a Freddie Mercury ni la banda sonora de Rocky, y lo único que viene a nuestros oídos son los gorgoritos de Chenoa cuando interpreta ‘cuando yo voy, tú todavía estás aquí’, como metáfora cruel de lo que es llegar tarde a todos los balones. Y cuidado porque puede que lo siguiente que suene sea la ‘Balada para una despedida’, del tristón de José Luis Perales con su ‘hoy estando buscando la mejor manera de decirte adiós…’. @Bajarlaalpasto

Fuera la basura de las ruedas de prensa del Barça

«En California no tiran la basura: la convierten en programas de televisión.» – Woody Allen, director de cine, actor, guionista y músico estadounidense.

En la previa del partido FC Barcelona – Nápoles de 1/8 de final de la Europa League comparecieron Xavi y Pedri en rueda de prensa para responder, supuestamente, a las preguntas relacionadas con ese enfrentamiento. Esto es lo que sucedería ante unos medios de comunicación interesados por informar, pero es imposible cuando los pseudoperiodistas son simples pesebreros que actúan como correa de transmisión de la empresas que les llenan la nevera a cambio de dejar su prestigio profesional – muchos no han llegado siquiera a tenerlo – a la altura del betún.

Y tristemente eso fue lo que sucedió. El primero en sentarse ante los (des)informadores fue Pedri, que ya tuvo que soportar la primera bobada cuando le preguntaron «¿Mbappé o Haaland?». Ante semejante salida de pata de banco, el centrocampista azulgrana tiró de recursos como hace cuando está rodeado de rivales, tiró un amago y le metió un caño al tonto con micrófono: «Ambos son grandes futbolistas, sin embargo, mi enfoque está en el partido de Napoli.» Y a otra cosa.

A continuación, Xavi tomó el relevo, y demostró que sigue teniendo la misma cabeza bien amueblada que tenía cuando durante años fue el director de orquesta del Barça y de la selección española, y que conserva la paciencia que tenía cuando tocaba y tocaba, y paraba y cambiaba, y ora iba ora se quedaba, para desestabilizar a las pobladas defensas rivales. Porque sino sería imposible aguantar con una sonrisa la bochornosa intervención de una tal Helena Condis, que insistía en preguntarle por Mbappé, cumpliendo con su papel de marioneta mientras Juanma Castaño movía los hilos buscando detritus para su estercolero mediático nocturno El partidazo de Cope.

La solución para acabar con la utilización espuria de las rueda de prensa para buscar únicamente un titular explosivo sería regularlas, admitiendo solo preguntas relacionadas con el motivo de su convocatoria y que un encargado del departamento de comunicación del club (estoy hablando del Barça, pero valdría para todos) interrumpiese las intervenciones y le retirase la palabra, e incluso la acreditación para futuras comparecencias, al medio que incumpla. Y punto. @Bajarlaalpasto

 

Todos ganan con la salida de Coutinho

«Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen.»  – Arthur Schnitzler, narrador y dramaturgo austríaco.

Dos verdades absolutas e indiscutibles sobre el periplo de Coutinho en el FC Barcelona:

1.- En su momento, y tras la marcha traumática de Neymar, el fichaje de Coutinho, independientemente de su coste y de convertirse en el más caro de la historia de club, generó una gran ilusión en el barcelonismo porque era el jugador más apetecible que ofrecía el mercado.

2.- Justo cuando se cumplen cuatro años de su llegada al Camp Nou, con un paso por el Bayern, la salida del brasileño era un clamor por no haber cumplido las expectativas deportivas y existir una discordancia sonrojante y manifiesta entre su ficha y su rendimiento sobre el campo.

Por eso, y después de haber desaprovechado innumerables ocasiones para convertirse en el líder del Barça, la mejor solución tanto para el «¿centrocampista, interior, delantero, extremo, mediapunta?» como para el club era negociar su marcha de forma que el jugador, con un Mundial a la vuelta de la esquina, volviese a recuperar sensaciones, al mismo tiempo que el FCB se liberaba de parte de una ficha desorbitaba que estaba lastrando que cuajasen otras operaciones.

Así, la confirmación de su cesión al Aston Villa hasta final de temporada, asumiendo el club inglés buena parte de sus retribuciones, produce un win-win de manual, al salir beneficiadas las cuatro partes implicadas en esta historia:

1.- El FC Barcelona: libera, posiblemente, la ficha más alta de su plantilla y rebaja masa salarial que le ayudará a cumplir con el fair play financiero para así poder inscribir nuevos jugadores, y se desprende de un futbolista alejado de su mejor versión y que, de seguir, podría lastrar la progresión de la perlas de la cantera azulgrana al quitarles minutos.

2.- El Aston Villa: instalado en la parte media de la tabla de la Premier y alejado de los puesto que dan acceso a competiciones europeas, el equipo villano está en un proceso de transición liderado desde el banquillo por Steven Gerrard, excompañero de Coutinho en el Liverpool, y seguro que uno de sus valedores para su aterrizaje en Villa Park.

3.- Coutinho: necesita encontrar un hábitat propicio para recuperar su mejor versión, alejado de los focos y de la repercusión mediática de un equipo como el Barça, y de jugar libre de presión para poder volver a disfrutar del fútbol. Y qué mejor lugar que en un equipo de perfil bajo y dirigido por un entrenador que conoce a la perfección lo que puede darle.

4.- La ‘canarinha’: en año de mundial todos los futbolistas con posibilidades de acudir tienen esa fecha grabada en sus cabezas. Y Coutinho sabe que la única forma de entrar en la lista es jugando con asiduidad y siendo importante en su equipo, consciente de que Tite ha contado con él siempre que ha rendido a buen nivel.

En principio, parece que el acuerdo entre FC Barcelona y Aston Villa es por la cesión del jugador hasta final de temporada, haciéndose cargo el club inglés de un porcentaje alto de su ficha y con una opción de compra, desconociéndose hasta el momento los importes de dichas operaciones. Lo que sí es una realidad es que Coutinho volverá a la Premier… y ojalá que por muchos años. @Bajarlaalpasto

 

Al madridismo se le incrusta el Balón de Oro en el ojete

«Lo que comienza con el odio, termina en la vergüenza.» – Benjamin Franklin, político y científico estadounidense.

Con los trofeos más que merecidos ganados por Messi, Alexia Putellas y Pedri, la gala del Balón de Oro 2021 se tiñó de blaugrana, lo que ha provocado un aluvión de críticas y llantos en la caverna madridista, acostumbrada a mirarse el ombliguito y siendo incapaz de admitir que, mas allá de hasta donde llegan los altavoces mediáticos de Su Florentineza, no engañan a nadie.

Desde que Florentino Pérez se hizo con el control de la casa blancabajo un régimen de semipropiedad encubierto, machihembrado entre una falsa ilusión de que el club es propiedad de los socios y un sistema electoral pergeñado para eliminar cualquier atisbo de disidencia – ha sido capaz de prostituir todo lo que rodea al mundo del fútbol, desde las competiciones nacionales hasta la Champions, pasando por los medios de comunicación, el VAR y, por supuesto, el Balón de Oro. En este caso, siempre optó por comprarlos antes que producirlos, de ahí que sea un gran misterio el motivo por el cual a la cantera merengue se le bautizase con el nombre de La Fábrica. Y así se hizo con los Zidane, Figo, Owen, Ronaldo ‘el bueno’, Cannavaro, Kaká y con un Cristiano Ronaldo que llegó a Madrid con su primer BdO ganado en el United, y al que el conseguidor le sumó otros cuatro a su palmarés, a base de reabrir votaciones y de trufar con la ayuda de sus palmeros como grandes hazañas el marcar penaltis regalados o el empujar balones a puerta vacía o en fuera de juego.

Una vez consumada la espantada de la vedette de Madeira a la Juventus, Florentino se propuso darle una vuelta más al columpio, convenciendo a Modric de que le conseguiría el dorado trofeo a cambio de que renunciase a su intención de abandonar el Real Madrid tras el Mundial de Rusia 2018 para irse al Inter. Y así fue. Presentó como credenciales para hacerle merecedor de tal honor que ese año el croata había ganado la Champions, con una participación intrascendente, y había sido subcampeón del mundo con su selección, aunque no fue ni de lejos gracias a su rendimiento. A los supuestos méritos deportivos le sumó dos historietas lacrimógenas con pinta de fake news, como que había sido un niño de la guerra y pastor de cabras, y Lukita – llamado así por el madridismo más bobo y cursi – se hizo con un inmerecido Balón de Oro.

En esta edición, el mandamás merengue pensó que podría volver a engañar a los trompeteros de ‘France Football’ y que Benzema, su capitán-delincuente, ganase el prestigioso trofeo, tras un año en el que firmó un nadaplete con su club, un desastrosa Eurocopa y un título de Nations League atracado a la selección de Luis Enrique. Pero fue tal el circo mediático que organizaron los pesebreros desde los medios financiados por el capo, que hasta el delantero francés se creyó que lo iba a ganar, hasta el punto de que se llegó a comentar que ya había ido a Bricoking a comprar una estantería para colocarlo.

Pero al final se impuso la lógica y el Balón de Oro de este año lo ganó Messi, por ser simplemente el que mejor jugó al fútbol (que es lo que debería ser este premio), quedando Benzema fuera del podium y cerrando Modric la lista de 30 candidatos. A partir de ese momento, salida en tromba de los chiringuiteros y demás fauna inclasificable equipados con un móvil y/o con un micrófono, para dar rienda suelta a sus frustraciones. Y es que ya sabemos que los bobomerengues son bipolares: se pasan meses y meses dando el puto coñazo con el Balón de Oro y el día de la gala de entrega desaparecen si no les gustan los resultados, o se ponen a hablar de tongo, estafa y pucherazo… y empiezan a dar el puto coñazo con el del año que viene. Y así en bucle.

Por el bien del fútbol y de la supervivencia del Balón de Oro, esperemos que sus organizadores no vuelvan a caer en viejas tentaciones y no se dejen manipular por quien se vale de un club como el Real Madrid para medrar y para ponerlo al servicio de intereses espurios que nada tiene que ver con el deporte. Y su aborregada afición tiene dos opciones: o espabilar y alejarse de ese modelo caudillista basado en una supuesta supremacía merengue, o seguir comulgando con ruedas de molino y entonces tener que untarse las cavidades corpóreas en las que nunca da el sol con ungüentos para aliviar el escozor cada vez que no se cumplen sus fabulaciones. Y mientras se deciden, seguirán balando: BEEEEEEEEEnzema. @Bajarlaalpasto1

Luces y sombras en el regreso de Dani Alves al Barça

«Llevo a mis hijos a todas partes, pero siempre encuentran su camino de regreso a casa.» – Robert Orben, escritor norteamericano.

Dani Alves podía haber anunciado su vuelta al FC Barcelona utilizando las mismas palabras que pronunció Josep Tarradellas cuando volvió del exilio tras la muerte de Franco y al inicio de la transición con Adolfo Suárez: «Ja sóc aquí». Es cierto que el molt honorable president se pasó 38 años en el exilio y el lateral brasileño ‘solo’ cinco, pero es que, según él mismo ha confesado en sus redes sociales, le han parecido una eternidad.

Tras la sorpresa y las dudas iniciales, el regreso de Alves al Camp Nou ha sido celebrado mayoritariamente por la afición culé, aunque también ha habido voces discordantes, lo cual es bueno siempre que el debate se plantee en términos constructivos y no, como suele ocurrir históricamente en nuestro querido Barça, para atacar al que piensa distinto.

Nadie pone en duda que Dani Alves es un jugadorazo, con un currículum deportivo espectacular y que a su carácter ganador, suma un carisma que pocos poseen. Y seguro que para Xavi esas cualidades han pesado más en la balanza, antes que la edad, el que lleve meses sin competir y que hasta enero, con la apertura de un nuevo mercado, no pueda jugar con el equipo.

Del otro lado, hay quienes critican precisamente que, cuando se esperaba que la anunciada revolución de Laporta comenzase por agradecerles los servicios prestados y enseñarles la puerta de salida a las vacas sagradas, ahora se traiga de vuelta al que será el jugador más veterano de la plantilla, con lo que queda demostrado que el manido discurso simplista de que los fichajes cierran el paso a los canteranos se utiliza siempre a favor de obra.

Porque la pregunta es obligatoria y es ¿qué habría pasado si Bartomeu y Koeman hubiesen fichado a un jugador semirretirado, cerca de entrar en la cuarentena, para jugar por delante de Dest (21) o Mingueza (22)? Pues que no les llegaría la Diagonal para salir por piernas y, cuando los cogiesen, una turba de tuiteros descontrolados pedirían que los colgasen por los dedos gordos de los pinreles desde el punto más alto de la Sagrada Familia.

Lo curioso es que el sustituto de Dani Alves en la banda derecha de Barça, después de cinco años y tras haber pasado por el puesto Douglas, Aleix Vidal, Sergi Roberto, Wagué, Semedo, Dest, Emerson y Mingueza, vuelva a ser el propio Dani Alves y que eso genere una ilusión desbordada en el club. Y es que como bien tuiteó @vonmarius1899 «Que la vuelta de Alves haga que la gente suba fotos de éxitos futbolísticos ¡de hace un decenio o más! es señal de que emocionalmente, afición y club aún viven de recuerdos, y de ahí no salen. Y lo que es peor, eso durará. Nos hemos instalado en una nostalgia enfermiza e insana». Para pensar y analizar.

También es cierto que la llegada del lateral brasileño ha generado reacciones de falsa alegría en la caverna, como queriendo demostrar una jocosidad fingida, conscientes de que ha vuelto una de sus mayores pesadillas de este siglo. Como recuerda @MisterCruyff14 «Dani Alves desde que es profesional ha ganado el doble de títulos oficiales que el Madrid (46 a 23)». Y, puestos a hacer chistes, me quedo con esta genialidad de @shiequitito «Oye, que se están riendo del fichaje de Alves cuando en su equipo tienen ex jugadores con obesidad mórbida como Isco, Marcelo y Hazard».

Al final, como siempre, el acierto o no del regreso de Alves al Barça lo marcará su adaptación al juego del equipo que implante Xavi, su jerarquía y disponibilidad para guiar a los jóvenes y su incidencia sobre el césped. Lo que está claro es que no viene de vacaciones porque dentro de poco más de un año se disputará la Copa del Mundo en Qatar, a la que quiere acudir con la canariha para poner el broche final a su carrera con el único título que le falta, el de campeón del mundo. Y conociendo al personaje, ¿alguien apostará a que no lo consigue? Yo tampoco. @Bajarlaalpasto1