«El más eficaz aliado de los sinvergüenzas siempre fueron los enjambres de tontos que hacen el trabajo sucio.» – Arturo Pérez Reverte, escritor y periodista español.
‘Dos caraduras en crisis’ era el título de una función en clave de comedia interpretada hacer unos años por Bertín Osborne y Arévalo. Si la trasladamos al momento actual del fútbol español, habría overbooking de candidatos para representar dicha obra, aunque ninguno ha hecho tantos méritos como Míchel y el jeque que mangonea los destinos del Málaga.
Hay que recordar que en la última jornada de la pasada liga, a la que llegaron jugándose el título Real Madrid – que jugaba en Málaga – y Barça, tanto el entrenador como el presidente, con el apoyo de algún jugador, anunciaron sin ponerse colorados que iban a adulterar la competición – tal y como se denunció en este post – y que el Madrid saldría de la Rosaleda como campeón. Para los desmemoriados, recuerdo las declaraciones previas a partido:
. Míchel, entrenador del Málaga: “Soy más madridista que Valdano” y “Prefiero hacer el pasillo al Madrid que la puñeta”.
. El jeque Al-Thani, presidente del Málaga: “La escoria de Cataluña no olerá el campeonato”.
. Miguel Torres, jugador del Málaga y exmadridista: “No veo al Barça ganando la Liga por una victoria nuestra”.
El partido, como estaba anunciado, resultó un paseo militar para el Real Madrid que se dio un homenaje en la Costa del Sol, mientras Javier Tebas se ponía de perfil y tocaba la pandereta, porque ya sabemos que eso del ‘juego limpio’ queda muy bonito… pero solo en los anuncios.
Por eso resulta muy chusco que ahora los dos caraduras se hagan los ofendidos porque, tras haber sumado el equipo que mal dirigen uno desde el despacho y otro desde el banquillo un punto de 27, en la última jornada de liga un error arbitral les perjudicó en su partido contra el Barça. Por cierto, error arbitral que tuvieron ocasión de remediar con méritos futbolísticos durante 89′, pero ya se sabe que es más fácil hacer tremendismo y sumarse al carro de los metemierda, tal y como hizo MARCA con una bochornosa portada.
Ahora Míchel amenaza con hablar sobre los árbitros y el jeque le pide a la Federación ‘justicia y respeto’. Cuando en nuevo jornadas has sumado un punto de 27, ¡un punto de 27!, lo más prudente es hacer autocrítica, trabajar y buscar soluciones para salir del pozo. Porque Bertín y Arévalo eran dos caraduras en crisis con gracia porque estaban desempeñando un papel; pero Míchel y el jeque son dos caraduras en crisis patéticos, con el agravante de que las consecuencias de sus gracietas las pagará quienes menos se lo merece, los aficionados del club malagueño. @Bajarlaalpasto

Los episodios políticos que se están viviendo en Catalunya en los últimos meses – que lógicamente tienen repercusión a nivel nacional – han llevado de momento a la proclamación por parte de Puigdemont de una independencia a lo Panenka, que ya está teniendo consecuencias, ciñéndonos en el ámbito estrictamente futbolístico, en el FC Barcelona.




Hace tantos años que el Barça está demostrando una superioridad tan insultante en el fútbol mundial que el madridismo no ha encontrado consuelo ni tras haber atracado dos Champions en las últimas tres temporadas. En el fondo – su complejo de superioridad jamás les permitirá reconocerlo – saben que esos dos títulos no les corresponden, por eso sus únicas alegrías son criticar todo lo que hagan los causantes de sus desvelos.


Pasan los días y – mientras el barcelonismo sigue celebrando «la madre de todas las remontadas», como fue ganarle 6-1 al PSG para superar el 4-0 del partido de ida – el madridismo no levanta cabeza. Y es que el palo en Merenguilandia ha sido muy duro. Ellos no jugaban, el PSG les importa tres pepinos… pero su odio al Barça había provocado que llevasen semanas celebrando la deseada eliminación de la Champions del equipo culé.
Desde que el jugador del FC Barcelona Aleix Vidal se lesionó jugando un partido de liga en Mendizorroza frente al Alavés, tras una entrada a destiempo y sin venir a cuento por parte de un tal Theo Hernández que,