
Tal y como ya expresé en un artículo publicado en el mes de abril titulado «¿Y si cerramos ‘Estudio Estadio’?» a los futboleros de cierta edad nos produce entre pena y vergüenza ver en lo que han convertido el que fue un programa de referencia dentro de la historia de la televisión pública española. A mediados de los 70 Estudio Estadio fue un referente de la información futbolística, ya que era la única forma posible de ver los goles y las jugadas más destacadas de la jornada liguera. Y ya no digamos el invento de la Moviola, utilizada para repetir las jugadas polémicas, gracias a los avances tecnológicos de la época. Hoy a la mayoría de los que estáis leyendo este post os daría la risa.
Con el paso de los años el programa fue adaptándose – incluso con cambios de nombre – a las circunstancias de cada época. Hasta que, por desgracia para el periodismo deportivo, hace unos años aparecieron programas basura, como Punto Pelota, Jugones o El Chiringuito y a algún iluminado se le ocurrió desde un despacho que Estudio Estadio también tenía que dedicarse al periodismo de cloaca.
La última prueba de que este programa se ha convertido en una chufla la tenemos en las encuestas que han publicado esta semana, pidiendo la opinión de los tuiteros sobre qué equipo quieren que gane el Mundialito de Clubes que se está disputando en Abu Dhabi, buscando claramente que gane la opción del Real Madrid. Pero tanto el número de participantes – siempre más de 20.000 – como los resultados no dejan lugar a dudas, y solo un porcentaje ridículo se decanta por el equipo merengue, ante la desesperación de los responsables del programa de (des)información deportiva.
Lo triste es que ese pseudoperiodismo se financia con dinero público – en algún medio han publicado cantidades mareantes – y eso sí que es censurable. Que los Pedreroles y demás especímenes se dediquen a esa bazofia es lamentable, pero son estrategias empresariales de las cadenas privadas que se juegan su dinero. Pero en la televisión pública debería primar la calidad antes que rebozarse en el fango por conseguir unas décimas de share. Además, al final entre un original y su copia la audiencia suele elegir el original, por lo que los espectadores prefieren la pocilga de El Chiringuito antes que la corrala de Estudio Estadio.
Para terminar con el asuntito de las encuestas y antes de que se juegue la final del Mundialito, desde la cuenta de Twitter de este blog le hemos propuesto al programa que pastorea Juan Carlos Rivero que progongan esta pregunta. Y si ni así consiguen que gane el equipo de sus amores, mejor que se retiren y que el último en salir apague la luz y cierre la puerta. @Bajarlaalpasto
La encuesta de mañana de @EstadioTVE será: «¡YA ESTÁ BIEN, HIJOS DE PUTA, ¿QUERÉIS CONTESTAR DE UNA JODIDA VEZ QUE EL MADRID VA A GANAR EL MUNDIALITO DE LOS COJONES?» #estudioestadio
— Bajarla al pasto (@Bajarlaalpasto) 14 de diciembre de 2017
Hace unos días en una serie de televisión recordaban como el 20 de noviembre de 1975 el entonces presidente del Gobierno Arias Navarro daba una noticia que cambiaría la historia de este país: «Españoles… Franco… ha muerto». La noticia llevaba tiempo esperándose porque el viejo dictador llevaba tiempo enfermo, por lo que su fallecimiento era cuestión de tiempo.
Hay medios de comunicación que no tienen ninguna superioridad moral – NINGUNA – para darle lecciones a nadie. Y es que el mayor o menor número de lectores o de visitas o de ventas o de clicks no es un parámetro válido para ejercer esa labor ejemplificadora. Por supuesto que es importante para conseguir ingresos por publicidad, aunque, en el caso que nos ocupa, ese dinero después se (mal)invierta en pagar a bocachanclas para que escriban al dictado y así convertirse en un mero órgano de propaganda de una causa espuria.
El proclamado por la FIFA a bombo y platillo «club del siglo XX» sigue agrandando su leyenda tras conseguir brillantemente la clasificación para los octavos de final de la Copa del Rey. Así nadie duda que dentro de unos años el Blatter de turno le nombre «mejor club del mundo mundial universal de la historia», aunque para ello antes Su Florentineza deba nombrar al presidente de ese siniestro organismo socio de honor del club e imponerle la insignia de oro y brillantes.





‘Historia de los Mundiales de Fútbol’ es la crónica de la competición futbolística más importante del mundo, y recoge la competiciones mundialistas desde Uruguay 1930 hasta Sudáfrica 2019.