
Para empezar, una par de aclaraciones: ni Sergi Roberto necesita mi defensa ni pretendo con este post disculpar el juego duro. Dicho esto, también quiero dejar claro que Sergi Roberto no es un futbolista agresivo, ni violento, ni mucho menos malintencionado. Es más, esta temporada Sergi Roberto es el futbolista de LaLiga que recupera más balones con menos faltas cometidas.
El pasado jueves, durante el partido de ida de semifinales de Copa del Rey que disputaron Barça y Valencia, es cierto que el lateral azulgrana cometió una entrada peligrosa sobre Andreas Pereira, a consecuencia de la cual el portugués resultó lesionado. La entrada, que se produjo durante la disputa de un balón, fue dura, a destiempo, evitable y merecedora de tarjeta roja. El árbitro, parece que a instancias del línea, interpretó la jugada como falta y tarjeta amarilla. Y a partir de ahí, la caverna ya se lanzó a degüello sobre su presa, Sergi Roberto.

Tras el ridículo firmado por el Madrid en Liga y Copa, y a la espera de ver si se libran de un tercer ridículo en Champions, ahora el trabajo de los palanganeros mediáticos consiste en enfangar la gran temporada que está firmando el FC Barcelona, con una consigna clara: todo vale. Y así en estos días se han cebado en la figura del canterano culé, llegándole a comparar con los peores carniceros de la historia del fútbol, muchos de los cuales han pateado rivales enfundados en la camiseta merengue. También es digna de mención la vomitiva portada de un panfleto que denigra la profesión de periodista y que reproduzco.
Entiendo perfectamente que la caverna se indigne ante la entrada en plancha de Sergi Roberto, aunque no es la primera vez que se les enciende el pelo por una plancha suya. Y es que hay que recordar que la vez anterior en la que Sergi Roberto disputó un balón con su pie en alto no provocó una lesión, sino miles de perforaciones de ojetes muchas de las cuales todavía están sin cicatrizar. ¿Recordáis la jugada a la que me estoy refiriendo? Pues eso. @Bajarlaalpasto



Hay medios de comunicación que no tienen ninguna superioridad moral – NINGUNA – para darle lecciones a nadie. Y es que el mayor o menor número de lectores o de visitas o de ventas o de clicks no es un parámetro válido para ejercer esa labor ejemplificadora. Por supuesto que es importante para conseguir ingresos por publicidad, aunque, en el caso que nos ocupa, ese dinero después se (mal)invierta en pagar a bocachanclas para que escriban al dictado y así convertirse en un mero órgano de propaganda de una causa espuria.
El proclamado por la FIFA a bombo y platillo «club del siglo XX» sigue agrandando su leyenda tras conseguir brillantemente la clasificación para los octavos de final de la Copa del Rey. Así nadie duda que dentro de unos años el Blatter de turno le nombre «mejor club del mundo mundial universal de la historia», aunque para ello antes Su Florentineza deba nombrar al presidente de ese siniestro organismo socio de honor del club e imponerle la insignia de oro y brillantes.
Tras confirmarse un año más que el Real Madrid no cederá el estadio Santiago Bernabéu para la celebración de la final de la Copa del Rey porque, según ha confirmado
Un gran Celta eliminó de la Copa del Rey al Real Madrid tras dos repasos tácticos de Berizzo a Zidane, que volvió a demostrar que todavía tiene el carnet de entrenador muy fresco (porque ya tiene el título, ¿no?). Y es que no se puede poner un Lamborghini – y más con las ruedas gastadas y fallos en la carburación – en manos de quien sólo ha conducido un Seat Panda y lo ha dejado lleno de abollones, porque para demostrar categoría como entrenador (porque ya tiene el título, ¿no?) se necesita algo más que conocimientos de jardinería sobre 

